Conchi Badillo. Nadadora jerezana

"Decidí ir a Londres porque había luchado mucho por estar allí"

  • Conchi Badillo, la única jerezana olímpica, se muestra muy contenta por su participación en los Juegos, a pesar de "no estar a mi mejor nivel" · La nadadora no quiere marcarse objetivos a largo plazo en lo deportivo, "quiero ir año tras año"

Quien la sigue, la consigue. Eso debió pensar Conchi Badillo al ver cumplido su sueño de participar por primera vez en unas olimpiadas representando a España.  A pesar de  lesionarse, la nadadora jerezana pudo estar en los Juegos de Londres.

Ahora, la deportista jerezana se encuentra pasando unos días en su ciudad natal, yendo a rehabilitación para ponerse a punto cuanto antes. Contenta e ilusionada, así se mostró Conchi Badillo tras su regreso de la capital inglesa.

-Finalmente, a la tercera fue la vencida y pudo ver su sueño cumplido de ir a los Juegos Olímpicos ¿no?

- Sí, por fin. La primera vez que estuve cerquita de ir me cogió bastante  jovencita, solo tenía diecisiete años. Por aquel entonces, yo estaba empezando en este deporte, era una novata y ser olímpica no era mi prioridad.  Al ver que estuve tan cerca de ir, mi entrenador y yo decidimos intentar estar en Pekín, pero no pudo ser tampoco. Recuerdo que fueron cuatros años muy duros, en los cuales tuve muchos altibajos, enfermedades, tanto que la temporada de 2008 fue una de las peores de mi vida.  Tras ese mal año, me replanteé mis objetivos y decidí nadar por gusto, por diversión y disfrutar de mi deporte. A partir de ese momento, empezaron a salir las cosas, ya que al año siguiente fui al Mundial de Roma. Estar allí cambió mi manera de pensar y finalmente decidí dejar Cádiz para irme al CAR de Sant Cugat. Estuve un año allí, pero finalmente no pude renovar mi beca porque no conseguí la mínima por tres centésimas en el europeo. Después de un verano buscando como loca un club, finalmente el entrenador del CN Sabadell apostó por mí.

-¿Cómo ha ido su primera experiencia olímpica?

-Te diría que muy bien, pero como estaba lesionada, no estuve en mi mejor nivel.  Antes de las olimpiadas, me rompí el codo y la muñeca. En un principio, los médicos me daban esperanzas, pero a mis padres les decían que veían díficil el hecho de que yo me recuperara a tiempo.  Al final, decidí acudir porque había estado muchos años luchando por ser olímpica y no podía rendirme. Me mentalice para llegar en las mejores condiciones porque no sólo basta con conseguir la mínima, tienes que seguir con tu preparación para hacer una buena participación. 

-¿Ha sido un contratiempo importante la lesión?

-Sí.  Sobre todo porque no me permitió estar a un buen nivel debido a mi proceso de recuperación, apenas pude entrenar. El día de mi competición no podía estirar el brazo ni mover la muñeca, estaba rígida. Además, la salida al agua la practiqué muy poco debido al dolor que sentía cuando impactaba con el agua. Después de la prueba, escuché por ahí que me había resbalado pero no fue así, sólo que me costó hacer la salida.

-Lesionarse justo antes de unas olimpiadas es un duro golpe ¿no?

-Sí. Si hubiese tenido que nadar una prueba más larga o en otro estilo  no hubiera podido competir. Con mi lesión, cuanto más grande sea la brazada más te cuesta hacerla, principalmente por la falta de movilidad.  Aún nadando en la modalidad de brazas, las piernas son muy importantes y es lo que me ayudó.   Aparte, me lesioné al caerme en un  entrenamiento y eso es algo que no puedo controlar. Yo puedo cuidarme  en la alimentación, en coger la bicicleta, entre otras cosas, pero no controlo lo que me ocurra durante un entrenamiento. Me lo podría haber tomado peor, pero yo siempre me he caracterizado por tener una mentalidad positiva: 'Si me caigo, me vuelvo a levantar'. Incluso, mis compañeras se sorprendieron al verme tan entera, pero yo pienso que el deporte es como la vida. No sólo hace falta una formación física,  también una buena mentalidad, que es la que te ayuda a ganar una carrera.

-¿Cómo ha visto el rendimiento de los españoles en estos juegos?

- No he podido estar atenta a los demás deportes porque nosotros teníamos unos horarios que nos ocupaban todo el día. Sólo he podido seguir la natación y únicamente te puedo dar mi opinión sobre nosotros. La verdad es que esperábamos un poco más, pero quizás demasiado. La natación es uno de los deportes más difíciles porque si no estás bien en el día y la hora que te toca, no pasas de ronda. Empezamos un poco flojos, pero finalmente reaccionamos, tanto que la primera medalla española fue la de mi compañera Mireia Belmonte. Ella consiguió dos , y eso me dio mucha alegría, porque se vio el trabajo de mi grupo y entrenador. 

-Este año las protagonistas de las medallas en los Juegos Olímpicos han sido las mujeres españolas, ¿qué le ha parecido?

-Muy bien. Tanto que nos daban la tabarra los hombres en ese aspecto y ahora es al revés (risas). Es bueno para el deporte femenino, para ir dando la cara porque hay más participantes mujeres que hombres, y eso se tenía que notar. Me alegro mucho por mis compañeras  porque siempre hemos estado atrás. Cualquier deporte femenino, en general, nunca se oye o se le presta atención. Aunque si lo hubieran conseguido los hombres, también estaría contenta. Aunque, esto será algo pasajero ya que sólo se acuerdan de nosotros cada cuatro años, cuando hay unas olimpiadas. Ojalá se pudiera hacer un seguimiento diario, esa es la lástima que nosotros tenemos.  Cuando estábamos en Londres, salíamos de la Villa Olímpica y nos paraba la gente para hacerse fotos con nosotros. En cambio, cuando llegamos a España, la más aclamada por los aficionados españoles de nuestro grupo fue Mireia Belmonte por sus dos medallas.  Los demás pasamos desapercibidos, como si no hubiéramos participado. Además, algunas personas han  juzgado nuestra actuación sin saber nada acerca de nuestro deporte.

-¿Ha recibido muchas críticas por su decisión de asistir a Londres ?

-Sí.  Muchos me han preguntado por qué decidí ir a Londres si no estaba en condiciones.  Les repondía que a pesar de mi lesión, tenía que ir porque no podía dejar mi plaza libre.  En eso consiste el espíritu olímpico, en luchar hasta el final. Si tienes mala suerte, no pasa nada, tienes que seguir luchando hasta el final. Incluso, critican cuando has conseguido medallas, sin saber todo el esfuerzo que ha podido realizar esa persona.

-El caso de Mireia Belmonte es excepcional, alérgica al cloro y gana dos medallas en natación ¿no?

Sí, aunque la mayoría de los nadadores hemos empezado entrenar por algunas molestias  como dolores espaldas o escoliosis. A mi me ocurrió algo parecido, aunque yo empecé porque no sabía nadar.  Yo soy asmática y alérgica a los ácaros y al polen. Recuerdo que caía mala cada dos por tres. A medida que fui nadando y empecé a entrenar  tuve menos problemas asmáticos. Aunque para entrenar me tengo que medicar porque si no me ahogo y  todo ese tema tiene que estar arreglado por los médicos. Podría ser considerado doping. Ya tengo controlado mi problema, pero la mayoría de los deportistas que nos dedicamos siempre tenemos, como se dice, alguna tara.  

-¿Pudo asistir al día de la inauguración oficial de los Juegos?

-No. Aunque, el grupo de nadadores estuvimos desde un día antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos, pero no estuvimos el día de la presentación oficial. El motivo de nuestra ausencia fue que competíamos al día siguiente, porque aquello era mucho estrés, tenían que irse caminando hacia el estadio, y aparte eran muchas horas de pie esperando. Lógicamente, entiendo y comparto la decisión de que no pudiéramos ir, ya que son muchas horas previas de entrenamiento, de duro trabajo. Cuidas tanto el descanso como la alimentación para que llegues a la competición con las piernas cansadas por la caminata de la inauguración.  Me hubiera encantando haber estado allí, pero es lo que tocaba en ese momento.

-En la Villa Olímpica, ¿coincidió con todos los participantes?

-Sí. He coincidido con casi todos: Usain Bolt, Pau Gasol o Michael Phelps. Excepto, con los que participaban en el modulo de triatlón  y los de fútbol, que se encontraban fuera porque jugaban en diferentes lugares.

-¿Qué tal el ambiente con ellos?

-Muy bien, pero la verdad es que no conocía a todos los atletas. Tú entrabas en el comedor y no veías el final, por la cantidad de personas que había. El comedor era enorme y estaba dividido en diferentes tipos de comidas: la británica, la mediterránea, India-Asia, el Caribe y ya por último estaba el McDonald's, que era el patrocinador oficial de los Juegos, que ofrecía su comida de forma gratuita.

-¿Cuánto va a durar su proceso de recuperación?

-No lo sé. Si hubiese seguido las pautas médicas, podría moverlo ahora. Casualmente, mi prima ha tenido la misma lesión y ella tiene que estar cinco semanas con el brazo escayolado. A mí, a los doce días me la habían retirado para empezar a entrenar sin haber cicatrizado aún la herida. Tuve que forzar porque sólo tenía siete semanas de plazo para recuperarme. Incluso, entrenaba con los puntos y con una bolsa ortopédica cubriéndome el brazo hasta que me lo retiraron. Por ahora, estoy yendo al fisioterapeuta para estar pronto a punto para la siguiente competición, que se celebrará en diciembre. En esas fechas  espero estar recuperada totalmente de mis lesiones. Creo que voy por el buen camino.

-Aunque su participación no ha sido brillante, ¿le ha llamado alguna autoridad o institución de la ciudad para felicitarla por haber ido a los Juegos?

-Bueno, ahora no. Sin embargo, cuando el Xerez jugó en Sabadell en enero,  mis padres se encontraban allí para visitarme y coincidieron con los jugadores en el mismo hotel. Yo fui a visitar a mis padres al hotel y nos regalaron unas entradas. Allí, me comentaron lo de realizar un saque de honor en el estadio cuando estuviera por Jerez.  

-Por último, ¿ve muy lejano una posible participación en  las Olimpiadas de Brasil 2016?

- Sólo te puedo decir que en cuatro años puede pasar de todo. Como dije anteriormente, voy a mirar mi carrera deportiva año por año. Tengo entendido que piensan incorporar la prueba de 50 metros en las Olimpiadas en Brasil, y si fuese así, podría ir pero me va a coger con 30 años. Ya se verá, dejo una puerta abierta por si me encuentro en el mismo estado físico. Sólo el tiempo lo dirá.

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