atletismo

Los Juegos, la meta de Chilla

  • La jerezana prepara el nuevo curso con el objetivo de olvidar sus problemas físicos

La temporada no ha hecho más que empezar para Mercedes Chilla. La jerezana afronta un curso vital porque es año olímpico y eso es algo muy especial para cualquier deportista. "Es lo más grande que se puede vivir", afirma sin dudarlo. Serían sus terceros Juegos, después de haber estado ya en los de Atenas y Pekín, y aspira a dar mucha guerra en Londres si el físico se lo permite.

El último ejercicio estuvo marcado por unas molestias en el tendón de aquiles que no le dejaron rendir. Ahora está en pleno proceso de recuperación. "Es época de nueva temporada, de entrenar lo mejor que podamos y lo más duro que nos deje el cuerpo, controlando las lesiones del año anterior y evitando tener nuevas. Hubo una infiltración en cada tendón porque tratamos de evitar las intervenciones. Ahora hacemos ejercicios excéntricos para fortalecer el tendón, pero el estado de la pista no ayuda demasiado a que se mantengan a raya".

Reconoce que estos problemas le lastraron "hasta el punto de tener que cambiar la mayor parte del entrenamiento en la época más importante de la preparación y no poder hacer un tiro en condiciones sin mucho dolor. Toda la temporada fue muy dura y el Mundial fue el último esfuerzo".

Al menos, puede estar tranquila porque la marca mínima para estar en la capital inglesa la tiene hecha hecha del año pasado en Rabat , donde hizo 63,77. Por eso ahora se puede centrar en "entrenar sin parones ni lesiones fuertes. Eso debería permitirnos tener un buen año olímpico".

Por lo demás, no va a cambiar su rutina de trabajo ni un ápice. Continuará en el club Terra i Mar de Valencia un año más y seguirá entrenando en Jerez, donde no dispone de las mejores instalaciones para una deportista de su nivel.

Ella no se queja, sigue hacia adelante y confía en que pueda repetir las excelentes marcas que firmó la pasada campaña, pero en este caso sin ir acompañadas de unas molestias que deben quedar ya en el olvido.

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