Economía

Torsa, de las renovables al éxito en la minería y el sector farmacéutico

  • La empresa malagueña se disversifica con premiadas y exitosas soluciones de seguridad laboral en explotaciones y de control logístico de medicamentos

  • La integración de una 'startup' tras la crisis por el recorte de las energías verdes en 2012, clave de este giro

Mariano Barroso Pidal, consejero delegado, y Mariano Barroso, presidente de Torsa. Mariano Barroso Pidal, consejero delegado, y Mariano Barroso, presidente de Torsa.

Mariano Barroso Pidal, consejero delegado, y Mariano Barroso, presidente de Torsa.

La diversificación y la solidez han sido las señas de identidad de la malagueña Torsa a lo largo de su historia. Ubicada en el Parque Tecnológico de Andalucía, nació en 1995 como empresa de energías renovables y de hecho, su presidente, Mariano Barroso, es también un histórico del sector, ya que fue presidente de la extinta Asociación de Promotores y Productores de Energías Renovables de Andalucía (Aprean) y ahora preside el clúster Andalucía Smart City.

Sin abandonar esa actividad, Torsa se tuvo que reinventar de alguna manera por los recortes del Gobierno del PP a las renovables allá por 2012. Lo hizo de una manera poco común en Andalucía: integró una 'startup', Clock, y puso a funcionar a sus miembros para que desarrollaran algo diferente ligado a la tecnología. "Tenían ideas excelentes -explica Mariano Barroso- y nosotros los fuimos orientando. Era una gente moldeable, orientable, reconocían sus fallos; nosotros les aplicamos la lógica empresarial y ellos siguieron con su desarrollo".

El resultado es el desarrollo de soluciones pioneras y muy premiadas en el mundo de la minería y la logística farmacéutica. En el primer caso, tras años de trabajo y ensayos, Torsa creó, según explica Mariano Barroso Pidal, consejero delegado, una solución anticolisión para las grandes maquinarias. "En el trabajo minero hay muchas colisiones; se trataba de sensorizar las máquinas y darle ojos donde no los tiene. Así evitamos accidentes y pérdidas económicas", explica. También ha diseñado otro producto, "un cojín que, situado debajo del asiento, recoge la vibración en tiempo real". "El sistema envía un mensaje al centro de control cuando se supera lo que indica la normativa y reduce  en un 80% las bajas por cervicales".

Torsa comenzó a aplicar sus desarrollos mineros en Perú, en la gigantesca mina de Altamira, y en Chile, país que depende en gran medida de esta actividad. "A 8.000 kilómetros de distancia tuvimos que probar los equipos,  con viento, polvo y nieve, no va. No ha sido nada fácil. Para que todo esto salga, hace falta primero una buena idea, segundo paciencia y tercero dinero. Y luego un equipo detrás si has acertado con los tres primero", dice Mariano Barroso. Los resultados han sido finalmente tan buenos que hace unos meses BHP Billiton, la mayor minera del mundo, premió a Torsa por la aplicación de su monitor de vibraciones para reducir lesiones cervicales en Altamira.

A Andalucía la división minera de Torsa llegó más tarde, pero también fue bien acogida. "Tuvimos el año pasado una reunión con la patronal andaluza de la minería Aminer. Estaban sorprendidos. Vieron que no solo crean puestos de mineros en la mina. Cobre las Cruces tiene ya desde noviembre varios equipos y la empresa que la explota, First Quantum Minerals quiere exportar sus equipos a otras minas del grupo".

En el sector farmacéutico, Torsa también se está abriendo camino. Tiene dos productos estrella. Neptune Plus es un sistema para asegurar la trazabilidad de los envíos. "Con un robot realizamos una fotografía y un video del llenado de los pedidos que van a la farmacia. Si hay algún problema, se puede saber si hay un error y dónde se ha producido". El sistema, implantado entre otras en Bidafarma y en general en el 80% de la logística farmacéutica del país, ha reducido entre un 60% y un 70% las reclamaciones de clientes y supone un ahorro de 200.000 euros al año por almacén.

El otro producto estrella es el sistema Borea, para el control de la temperatura y humedad en tiempo real de los medicamentos a través de sensores. Una de sus aplicaciones ha sido el control de la temperatura de las vacunas del Covid. 

Ha desarrollado en sus instalaciones del PTA más de 400 equipos y pese a su éxito, sus responsables no piensan en una producción a gran escala a corto plazo. Prefieren tener capacidad para controlar la calidad de sus productos, algo que se perdería con la fabricación masiva. "Subcontratamos poco por darle la mayor calidad posible a los productos", dice Mariano Barroso. El mayor condicionante es que, al ser menos conocida, "las exigencias y avales son mucho mayores que los que se piden a una empresa grande".

Torsa es una "empresa pequeña y fiable", en palabras de Mariano Barroso, pero está preparada para crecer. "Tenemos 2.000 metros cuadrados sin tocar. Si hace falta, mañana están construidos, ya que el proyecto está diseñado. Al final se hará", dice el presidente de Torsa.

La compañía se prepara para una expansión inminente. Va a exportar las soluciones farmacéuticas a Holanda y Reino Unido, pero el desplazamiento de personal para instalar y comprobar los equipos está muy limitado por las restricciones de los países; y se trabaja ya en extender el modelo de control farmacéutico al 'ecommerce'. También hay conversaciones con Sudáfrica y Rusia para los productos mineros, pero el problema es el mismo. Con el añadido de la dificultad de enviar personal a Perú y Chile, donde ya funcionan sus equipos.

Barroso es muy optimista sobre el mundo que llegará tras la pandemia y su empresa está bien colocada para acelerar, siempre con los pies en el suelo y desde Andalucía. "Todo se va a fabricar aquí. Ni una puta hora fuera de Andalucía", dice. Así sea.

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