Jerez

Saquean viviendas de la finca en ruina de las calles Juana Jugán y Argüelles

  • Se han llevado tuberías, cables de electricidad, enchufes, muebles, grifos y otras muchas cosas más

  • Vecinos alertan al Ayuntamiento del peligro que supone ese vandalismo

Imagen de la finca, con la grieta y los desprendimientos en la fachada en primer plano. Imagen de la finca, con la grieta y los desprendimientos en la fachada en primer plano.

Imagen de la finca, con la grieta y los desprendimientos en la fachada en primer plano.

La finca en ruina que colinda con las calles Argüelles y Juana Jugán está siendo saqueada por personas que se han llevado de las viviendas que están en el interior de la finca tuberías, cables de electricidad, muebles de cocina, grifos y otras muchas cosas más. Así lo denuncian vecinos de esas dos calles, que aseguran que los causantes del saqueo trepaban primero por los muros de la finca para entrar en su interior y luego consiguieron abrir una puerta que da acceso directo a una de las viviendas de la finca.

Se trata de una finca que lleva ya cerca de tres años (34 meses para ser más concretos) con su fachada en peligro de derrumbe tras registrarse el desplome de los techos de las viviendas de la finca. La finca alberga cuatro viviendas de pocos metros cuadrados y dos locales, también pequeños. Tuvo que ser acotada con unas vallas por parte de Infraestructuras cuando se agrietó la fachada y cayó parte de ella al exterior en mayo de 2018.

El Ayuntamiento, cuando se produjo el derrumbe, adoptó la medida de desalojar del inmueble a un matrimonio de personas de una avanzada edad que seguía residiendo en la vivienda, a los que se les buscó acomodo en una residencia de ancianos. Pues bien, su vivienda también está siendo objeto de los saqueos que se están produciendo en las últimas semanas.

Uno de los propietarios de la finca ha denunciado la situación en el Ayuntamiento, pidiendo que se cortara la luz y el agua en la finca ya que con el robo de tuberías se podrían producir inundaciones, con el agravante de que hay cables sueltos como consecuencia del saqueo. De momento lo único que ha conseguido es que dos operarios municipales acudan a la finca para hacer una cata en el exterior, en la esquina entre las calles Juana Jugán y Argüelles, pero no se ha hecho nada dentro de la finca.

Justo un año después de producirse esta incidencia los vecinos ya denunciaron la “lentitud” con la que, según dijeron, Urbanismo estaba llevando este asunto, y recordaron que a pocos metros de la zona acotada hay un colegio, el Padre Torre Silva, más conocido como Oratorio Festivo, y que por delante de las paredes de la finca pasan andando muchos jóvenes estudiantes a diario.

Los techos de esas viviendas se derrumbaron en mayo de 2018 y como consecuencia de ello se abrió una grieta en la fachada, circunstancia que llevó a un matrimonio, cuya vivienda es colindante con la que sufrió el derrumbe de los techos y que son propietarios también de un garaje en la parte de la finca vallada que no presenta problemas de derrumbe (ubicada en la calle Argüelles ), a denunciar la situación en el Ayuntamiento.

Como consecuencia de denuncia, técnicos de Urbanismo acudieron a la finca para analizar la gravedad de la situación y comprobaron que se había producido un derrumbe parcial del forjado de la planta baja, y al mismo tiempo confirmaron la existencia de otras muchas deficiencias en el inmueble, entre ellas la posibilidad de un derrumbe de sus muros hacia el exterior ya que, como queda dicho, se observaba una grieta importante en la fachada.

Como consecuencia de todo ello se procedió, como actuación de emergencia, al vallado de la zona afectada, tanto por la calle Argüelles como por la calle Juana Jugán. En esta última calle se tuvo que poner una señal de prohibido aparcar frente a la finca porque la valla de seguridad impide la circulación de vehículos si enfrente hay coches aparcados.

El vallado, además, obligó a cortar el tráfico en la calle Argüelles, que posteriormente fue asfaltada y para ello se tuvieron que retirar las vallas, que tras las denuncias de los vecinos fueron cambiadas por otras y sustituidas las luces de emergencia, que por cierto no funcionan.

Urbanismo tomó hace más de un año la decisión de actuar en la finca para derribar los techos y apuntalar las fachadas. Todo ello, tras los problemas que tuvo para localizar a los propietarios de la finca, al tratarse de personas que la abandonaron hace ya muchos años, e incluso algunos de ellos no consta que residan actualmente en Jerez.

Ante esta tesitura y a la vista del incumplimiento de las medidas preventivas que se ordenaron a los propietarios que sí fueron localizados, se decretó la ejecución subsidiaria de las obras de consolidación que son necesarias en la finca, esto es, que el Ayuntamiento se encargaría de derribar los techos y apuntalar las fachadas con cargo posterior a los propietarios de las vivienmdas de la finca.

A finales del pasado mes de enero Urbanismo dijo lo siguiente: “Se está terminando el procedimiento administrativo de ejecución subsidiaria para que el Ayuntamiento pueda realizar las obras de apuntalamiento de la fachada de la finca de la calle Argüelles, para poder dejar libre la calle al tráfico de viandantes y de peatones. Se prevé que estas obras se puedan iniciar a partir de febrero”.

Pues bien, el miércoles próximo acaba el mes de marzo y de momento no sólo no se ha actuado en la finca, sino que el vandalismo campa a sus anchas sin que se adopten medidas para impedirlo.

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