Antonio Carrasco Mateos | Caballo de Oro 2020 “La media potencia es sin duda alguna el enganche más jerezano”

  • Hoy recibirá el máximo galardón del mundo ecuestre en el Depósito de Sementales

  • “He salido de una prueba campeón de España pero enfadado porque no salió como quería”

Antonio Carrasco, fotografiado en su domicilio de la barriada Federico Mayo este pasado viernes y rodeado de trofeos.

Antonio Carrasco, fotografiado en su domicilio de la barriada Federico Mayo este pasado viernes y rodeado de trofeos. / Vanesa Lobo

Antonio Carrasco Mateos, 78 años, lleva toda su vida dedicado al mundo del caballo. Este domingo, a la una de la tarde, recibirá el más alto de cuantos galardones se entregan a las personalidades del mundo ecuestre: el Caballo de Oro. Será en el Depósito de Sementales una vez concluya el concurso morfológico.

Empecé con los caballos en 1963”, señala a este medio mientras rememora que empezó a montar y muy pronto empezó a pasar por las grandes cuadras y familias del mundo ecuestre. “El primero con quien estuve fue con Don Pedro Domecq de la Riva y allí aprendí mucho de los enganches”, el arte de enjaezarlos, acoplarlos y, sobre todo, dominarlos. Tras pasar cuatro años con él marchó a Córdoba con Doña Cristina de Olivares y después vinieron Miguel Ángel Cárdenas en Écija, Fermín Bohórquez en Jerez y muchos más hasta que por sus conocimientos tuvo el honor de jubilarse en un verdadero templo del noble bruto de pura raza española como es la Yeguada de La Cartuja-Hierro del Bocado.

“He tenido la inmensa suerte -relata- de haber pasado por las mejores cuadras y qué duda cabe que una de las mejores ganaderías en las que he estado ha sido el Hierro del Bocado”.

"Han pasado los años pero aseguro que no ha habido jornada en la que no haya aprendido algo nuevo”

Pocas personas en España saben más de enganches que Antonio Carrasco. Humilde en la expresión asegura que “me he tirado más de medio siglo trabajando con enganches y le puedo asegurar que no hay día en el que no se aprenda algo nuevo”.

En su casa de la barriada Federico Mayo, este flamante Caballo de Oro atesora un sinfín de trofeos de su amada disciplina, desde campeón de España de Andalucía... Pese a semejantes logros insiste en que “nunca se termina de aprender. Para mí la perfección nunca ha existido. Le puedo asegurar que he salido de una pista como campeón de España y lo he hecho con un enfado enorme porque los caballos no fueron como yo quería que fuesen. En mi opinión es así es como hay que ir: buscando la perfección y corrigiendo todo aquello que se pueda corregir”.

Enganches hay cientos, miles si ampliamos las miras al mundo. Pese a ello, Antonio Carrasco se confiesa “un firme admirador y defensor del más jerezano de los enganches de la tierra: la media potencia. No hay enganche más de feria que éste”, señala a la vez que añade que en segundo lugar colocaría por su encanto los enganches a la larga” con seis animales de dos en dos. “Sin duda es uno de los enganches largos que más me gustan”. “La media potencia es lo más jerezano que hay, el preferido de Jerez, si hay un enganche que gusta es ese”, concluye.

"Nadie sabe lo que ‘pesan’ once caballos para llevarlos por las calles de Jerez como hice en una Parada”

Pero en el mundo de los coches de caballos no todo es estética. La técnica, curtida durante décadas, es esencial para poder dominar esa fuerza concentrada que suponen unos caballos enganchados. “En una Parada Hípica -rememora- saqué once caballos. Es verdad que cuando los ves ante ti parece imposible... Hay que tener una doma muy correcta porque no se puede imaginar lo que 'pesan' once caballos en la mano”. Para hacerse una idea de la habilidad de este Caballo de Oro valga destacar que paseó tan inmenso enganche por todo el centro de Jerez, incluidas una calle tan estrecha como “la de la Santísima Trinidad. Y una cosa le digo, jamás he tocado una acera”.

La tradición de tan noble oficio ha recaído sobre su sobrino Rafael Carrasco, muy renombrado en este arte y que ya ha cosechado muchísimos en ciudades tan amantes de los caballos como son los casos de Ronda y Jerez, tras empezar desde la más tierna infancia.

El amor que profesa por los enganches a la media potencia son compartidos por un tipo muy concreto y andaluz de guarnicionería “como es la calesera” “Nos pongamos como nos pongamos a la calesera siempre tira más”. A este respecto recuerda que “no hay en ninguna parte de toda España guarniciones como las que hacía Duarte, que son verdaderas obras de arte, con buenos cueros y muy buenos cosidos. Otro muy bueno en la actualidad está en Rota, Ramón Bolaños, así como Rafaelito, alumno de Duarte que tiene su taller frente a Fábrica de Botellas. Hace unas preciosas guarniciones”, destaca.

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