Jerez

La esperanza reside en la investigación

  • Un equipo del Virgen del Rocío-IBIS avanza en nueve proyectos frente a tumores pediátricos

"El entorno Virgen del Rocío-Instituto de Biomedicina (IBIS) es el idóneo para avanzar frente a los tumores. La investigación del cáncer requiere de equipos multidisciplinares (científicos básicos, oncólogos, especialistas en diversas áreas como anatomía patológica, enfermería, etcétera)", explica Enrique de Álava, director de Anatomía Patológica del Virgen del Rocío y del grupo de Patología Molecular en el IBIS. El doctor De Álava dirige nueve proyectos de investigación enfocados en mejorar el diagnóstico y el tratamiento de tumores que aparecen en la infancia, algunos de los cuales son clasificados como enfermedades raras. "Sin financiación mantenida en el tiempo no hay investigación", advierte.

"Son dos las líneas principales de los trabajos: detectar y conocer cómo se diseminan las células tumorales mediante biopsias líquidas; e investigar alternativas moleculares mediante la simulación de nuevos fármacos en pruebas de laboratorio (cultivos de células y/o animales) para intentar diseñar ensayos clínicos", comenta. Este equipo se centra principalmente en diseñar alternativas terapéuticas para niños que sufren cáncer con metástasis. "El pronóstico para estos casos suele ser nefasto y es ahí donde debemos investigar", añade.

El campo de mayor desarrollo de este equipo IBIS-Virgen del Rocío es el desarrollo de nuevos tratamientos frente al sarcoma de Ewing, un tumor pediátrico maligno de hueso y partes blandas. El Virgen del Rocío es centro de referencia para el Sur de España en el abordaje de este tipo de cáncer y cada año atiende a unos 10 ó 15 niños. "Cuando el tumor está localizado en un punto concreto el pronóstico ha mejorado mucho en los últimos cuarenta años, el problema es cuando hay metástasis". Un estudio en fase de laboratorio con animales, fruto de la investigación desarrollada por el consorcio formado por este equipo del Virgen del Rocío y un grupo de San Juan de Dios y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Barcelona), arroja resultados esperanzadores frente a este tumor.

"En el plazo de dos a cuatro años tendremos herramientas que permitirán diagnosticar con más precisión estos tumores y tratarlos de manera más precoz; y en el plazo de cinco años podremos monitorizar cómo se diseminan las células tumorales por la sangre", añade el investigador y especialista en Anatomía Patológica, quien insiste en la necesidad que la "investigación se perciba como una inversión y no como un gasto".

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