Jerez, la ciudad verde pese a los temporales
Jaime Espinar anuncia un plan de choque, con campañas inminentes de replantación, tras la pérdida de más de 500 árboles por las borrascas
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Los temporales de lluvia y viento registrados en Jerez durante los meses de enero y febrero han provocado la pérdida de más de medio millar de árboles en la ciudad. Esta cifra, calificada por el Ayuntamiento como “tremenda”, aglutina tanto los ejemplares que colapsaron debido a la saturación del suelo y a las rachas de viento, como aquellos que tuvieron que ser talados por motivos de seguridad al presentar un riesgo inminente de caída, a consecuencia de las inclemencias meteorológicas que han azotado el municipio en el inicio de año.
Jaime Espinar, teniente de alcaldesa de Medio Ambiente, ha destacado la magnitud de la intervención realizada en las últimas semanas, equiparando la intensidad de este suceso a la borrasca Bernard de 2023. Sin embargo, el responsable municipal ha subrayado una diferencia clave: la capacidad de respuesta. “Aquella vez estábamos recién llegados, pero esta vez se cayó el mismo número de árboles y lo que hemos hecho es contratar al personal de antemano, previendo lo que podía venir”, ha señalado.
En concreto, en el viario urbano se han visto afectados unos 200 árboles, mientras que en la zona rural la cifra es superior, con 200 ejemplares perdidos en el parque de Estella, unos 120 en Las Aguilillas y una veintena en Santa Teresa.
Efecto dominó
El informe de daños revela que, debido al denominado tren de borrascas, se ha producido un “efecto dominó” en determinados espacios. Espinar detalla, por ejemplo, que en parques con riego constante como El Altillo, las raíces de los árboles tienden a ser superficiales y, al estar entrelazadas entre sí, la caída de un ejemplar ha arrastrado a otros. “El árbol no aguantaba, la tierra estaba empapada y, cuando se caía uno, empezaban a caerse los demás”, reconoce.
En otros casos, como en las zonas forestales, la cercanía de los ejemplares provocó que, tras la caída de uno, los más próximos fueran cediendo. Es el caso de lo ocurrido en los dos parques forestales de Estella.
Igualmente, en diversas áreas de la ciudad, el exceso de agua ha causado la caída de ejemplares “de cuajo” ante la pérdida de estabilidad. En este punto, el delegado ha defendido la política de talas preventivas, señalando que los árboles retirados previamente —como en la calle Santo Domingo, en el centro— evidenciaron que el riesgo era real, evitándose daños mayores.
Plan de recuperación: Un esfuerzo colectivo
Pese a las dificultades para obtener ejemplares tras quedar anegados los viveros de la Diputación, el Ayuntamiento ha diseñado un ambicioso plan de recuperación que busca no solo reponer, sino revitalizar la masa forestal. El plan se articula en tres pilares: recursos propios, un convenio con Cruz Roja y alianzas con la Sociedad Gaditana de Historia Natural y ARBA, estas últimas para realizar repoblaciones en el área forestal de Estella, cuyos parques ya han reabierto. “Con esas tres iniciativas, creo que este año podremos recuperar la masa de árboles que hemos perdido”, augura Jaime Espinar.
El objetivo principal en estos momentos es la reposición inmediata de los ejemplares perdidos en el viario urbano. La previsión es comenzar la próxima semana con la plaza del Progreso y la avenida Álvarez de Beigbeder. En este último espacio, “se cometió un arboricidio; lo dejaron como un solar, pero vamos a abrir los alcorques y vamos a plantar allí los árboles”, recuerda el delegado de Medio Ambiente.
Mientras tanto, el convenio con Cruz Roja, pendiente de firma, permitirá una plantación masiva en el parque de Santa Teresa. Este espacio natural permanece aún cerrado a la espera de que concluya la intervención, para asegurar que las actividades juveniles habituales se puedan seguir realizando con total seguridad.
El objetivo municipal es que el proceso de replantación no sea solo técnico, sino participativo, involucrando a familias, escolares y entidades locales. De hecho, dentro de la campaña, “además de los árboles que recuperemos en las calles, también vamos a hacer plantaciones en centros educativos como los colegios Federico García Lorca, Blas Infante, Perpetuo Socorro, Montealto y el instituto Sabater”.
El trabajo desde Medio Ambiente se ha realizado, además, de la mano de los ecologistas. De hecho, el próximo mes de abril, en el consejo local del área, se dará cuenta a este colectivo de todos los detalles de la campaña. Asimismo, Jaime Espinar mantiene contacto con la asociación ‘Emparrados’, para que la ciudad cuente con nuevas calles con sombra.
El objetivo del gobierno local, tal como recalca Espinar, es que “Jerez siga siendo verde”. Una afirmación que respaldan los datos oficiales: “La ciudad es muy verde. De hecho, la Organización Mundial de la Salud dice que tiene que haber un árbol por cada tres habitantes para asegurar una buena calidad del aire en entornos urbanos. Jerez tiene 2,03; es decir, estamos muy por encima de la media”.
Por ello, y pese a los temporales, “lo importante es no ir hacia atrás”, sentencia Espinar, quien reconoce que esta crisis ha servido para “poner al día” parques que llevaban años carentes de un mantenimiento intenso.
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