Jerez

El peor inicio de junio en años hace caer el negocio de las terrazas un 30%

  • El mal tiempo condiciona a la hostelería, donde los veladores son básicos para obtener resultados

  • El representante de Horeca en Jerez destaca que "Vinoble ha venido a ayudarnos"

Un camarero atiende a unas clientas en la terraza de su bar. Un camarero atiende a unas clientas en la terraza de su bar.

Un camarero atiende a unas clientas en la terraza de su bar. / pascual

"Estamos viviendo uno de los peores inicios del mes de junio que se recuerdan en la hostelería de la ciudad". De esta forma se expresa el representante de Horeca en la ciudad, Francisco Díaz, propietario del conocido establecimiento 'Don Tapa', que se ubica en la calle Lancería. Según se apunta desde el sector hostelero, la caída de negocio en los bares y restaurantes que dependen de sus terrazas para hacer buena caja "ha sido en el comienzo del mes en curso del orden del 30%".

La causa no es otra que el mal tiempo que azota a a una ciudad que a estas alturas del mes de junio está más acostumbrada a los polos que a las mangas largas y a las chaquetas de entretiempo. "Yo puedo asegurar que en toda mi vida profesional, y ésta ya tiene unas cuantas décadas a sus espaldas, jamás había conocido un junio como éste".

En toda mi vida profesional he conocido un peor mes de junio a estas alturas"

El representante de Horeca en Jerez asegura que ha llegado a ser habitual "que se sigan encendiendo las setas de butano para hacer más atractivas las terrazas frente al frío viento de poniente que nos está azotando".

Este mes de junio, se destaca desde el sector, ha venido a romper con la tónica de un mes de mayo "que no ha sido precisamente malo" y de un Vinoble "que ha ayudado a darnos un empujón antes de que llegue el verano. Pero lo cierto es que ha pasado el 40 de mayo y los calentadores se siguen encendiendo en muchas terrazas", dice Francisco Díaz.

Mucha mejor suerte están corriendo los establecimientos hosteleros que gozan de unas dimensiones suficientes como para poder albergar a todos sus comensales en el interior, pero los bares que apenas tienen entre 40 y 60 metros cuadrados de superficie "lo están pasando mal porque la vida y el negocio se hacen fuera, ya que en el interior apenas les caben clientes". Cabe destacar que las escasas dimensiones de los bares es una de las características de la hostelería del centro de la ciudad.

Pese a todo hay un motivo para la esperanza y éste se basa en estos momentos en los pronósticos meteorológicos para el fin de semana próximo, que dan temperaturas por encima de los 34 grados.

Si dichas temperaturas se mantendrán y darán paso al verano nadie lo sabe a ciencia cierta. Es un enigma. Eso sí, los hosteleros están deseando que el buen tiempo les haga sacar rendimiento a las que son sus principales herramientas: las terrazas, donde se fragua en algunos casos hasta el 90% del negocio del establecimiento. A todo ello hay que recordar que el pasado mes de marzo fue el más lluvioso en la ciudad desde que se comenzaron a registrar datos de pluviometría, que fue en 1947. El mes fue prácticamente inhábil para muchos negocios que no dudaron incluso en dar descanso a su personal. Abril, por su parte, fue un mes especialmente frío.

De otro lado cabe destacar que las normativa de las terrazas para el próximo verano no va a sufrir variación alguna respecto a la del año pasado, así lo asegura al menos el representante de Horeca.

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