Mundo

La Justicia egipcia prolonga la detención de Mursi otros 15 días

  • Miles de islamistas regresan de nuevo a la calle para desafiar a las autoridades que amenazan con disolver sus acampadas

La Justicia egipcia ordenó ayer renovar por otros quince días la detención preventiva del depuesto presidente Mohamed Mursi, informaron fuentes judiciales. La medida cautelar fue prolongada para investigar las acusaciones de supuestos vínculos con el grupo palestino Hamas para perpetrar "acciones enemigas contra el país", entre otras.

El pasado 26 de julio, un juez dictó el arresto preventivo de Mursi, quien se encuentra retenido por los militares en un lugar desconocido desde su destitución el día 3 de ese mes. El depuesto presidente también está acusado del asesinato de presos y oficiales de Policía, del secuestro de responsables de seguridad, del asalto e incendio de la cárcel de Wadi Natrun y de atacar instalaciones de las fuerzas del orden.

Mursi estuvo recluido en Wadi Natrun durante la revolución que derrocó al régimen de Hosni Mubarak entre enero y febrero de 2011, pero logró escapar a los dos días de su detención gracias al caos que reinaba en los presidios tras la desbandada de los guardianes.

Tras ordenar la Justicia el arresto preventivo contra Mursi a finales de julio, se esperaba que este fuera trasladado a alguna cárcel, pero de momento esto no ha ocurrido.

El ex mandatario islamista continúa recluido en un complejo militar, donde fue visitado hace dos semanas por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y por una delegación de la Unión Africana.

La Fiscalía también decidió renovar por quince días la detención del presidente y el vicepresidente del partido islamista moderado Al Wasat, Abulaeila Madi y Esam Sultan, respectivamente.

Miles de islamistas, mientras tanto, se manifestaron ayer en el centro de El Cairo en un desafío a las amenazas de las autoridades, que quieren desmantelar las acampadas de los seguidores del depuesto presidente egipcio.

La marcha -convocada por la Coalición Nacional de Defensa de la Legitimidad, a la que pertenecen varios grupos islamistas- partió después del mediodía local de la mezquita de Fath, en el distrito de Ramsés, hacia la acampada de Rabea al Adauiya, en la zona de Ciudad Naser.

Los manifestantes, la mayoría hombres, aunque también había algunas mujeres veladas, gritaron lemas como "Abajo el poder de los militares" y "Mursi, Mursi, no hay más Dios que Alá". "Esta marcha es para confirmar que los revolucionarios no tenemos miedo de las amenazas de que iban a disolver la protesta", dijo el ingeniero Said Mohamed Zuilam, de 37 años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios