Sucesos

Ladrones con alma de piratas

Parte del material recuperado por la Policía Nacional.

Parte del material recuperado por la Policía Nacional. / Jesús Marín

Daniel Jovanovic, Vera Spaic y David Vedris son unos rateros de tomo y lomo. Croatas residentes en Italia tienen alma de piratas, por eso no se conforman con pegar palos en viviendas pudientes y acumular joyas, dinero y relojes pijos sino que entierran los botines en zonas perdidas -sin que una X marque el lugar- hasta el momento de dar la espantada y cruzar fronteras en su autocaravana. Para dar aún más el pego de familia ideal de la muerte, esta troupe dedicada al latrocinio viaja acompañada de dos criaturitas, dos niños de 7 y 8 años de edad hijos de Vera y que ya están bajo la custodia de la abuela materna. Dicho sea de paso, la madre de Vera no es precisamente modelo de comportamiento ni queda a las cinco de la tarde para tomar el té y jugar al bridge con las amigas del club de tenis. De hecho, la señora también arrastra una larga lista de antecedentes por robos en Italia y la caravana que su hija y los compinches utilizaban para sus fechorías está registrada a su nombre. The big monería.

El caso es que todos ellos, la abuela, la madre, el Dani y el Deivi, pertenecen a un clan de nómadas Sinti, que así cuenta la Policía que se denomina esta gran pandilla del crimen organizado, de etnia gitana y de ascendencia croata pero afincada en el país trasalpino. Cada verano, el patriarca recluta a sus soldados y los reparte por la Europa meridional para que se dediquen a lo que más les gusta: cambiar las cosas de sitio. Un reloj de postín que antes estaba en un cajón de una casa de repente está dentro de un calcetín enterrado en un pinar de Roche.

La actividad de estos tres bandidos viene de atrás. De hecho, gracias a la espléndida labor desarrollada por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría Provincial de Cádiz, que los pilló con las manos en la masa cuando acababan de asaltar dos áticos en Algeciras, se les ha podido imputar delitos que se remontan al año 2016 en A Coruña.

La liebre saltó en la calle Rosario de Cádiz a finales de julio. En una finca se produjeron dos robos en sendas viviendas tras el apalancamiento de las puertas. Una vecina vio perfectamente a una pareja de jóvenes que en principio describió como gitanos rumanos. Se trataba de Vera y Daniel, que esta vez decidieron actuar sin el becario, David. Ese fue el hilo del que comenzó a tirar la UDEV hasta detenerlos.

El jefe de la UDEV de Cádiz apuntó que estas bandas suelen actuar por la mañana, abriendo las puertas con fractura, palanca o por el método del resbalón. La Policía, con los datos obtenidos, pudo cerrar el círculo de sospechosos hasta fijarlo en un individuo (Daniel, de 29 años) que se hospedaba en un hostal de El Colorado. Comenzó entonces la vigilancia a su entorno, descubriendo la existencia de Vera (26 años) y de David, de 23. La banda se desplazaba por la provincia en un Audi A3 registrado a nombre de un ciudadano pakistaní que cinco años atrás abandonó nuestro país. Según confesó el jefe de la UDEV, utilizar coches a nombres de testaferros es una práctica habitual de estos clanes, que antes se decantaban por alquilar vehículos en empresas de bajo coste. El coche en cuestión, de color azul, tenía un señalamiento en Portugal por un robo con fuerza cometido por la señorita Vera Spaic, tan joven como activa en estas cosas del amor por lo ajeno. De hecho, las labores de la banda estaban perfectamente repartidas. Daniel era el encargado de la infraestructura y de fijar los objetivos; Vera de abrir las puertas y David era el becario que aprende rápido de sus maestros y que lo mismo cuida de los niños que ayuda a cavar el boquete para esconder lo sustraído.

José Pacheco y José Manuel Menacho, junto a miembros de la UDEV y la GOIT. José Pacheco y José Manuel Menacho, junto a miembros de la UDEV y la GOIT.

José Pacheco y José Manuel Menacho, junto a miembros de la UDEV y la GOIT. / Jesús Marín

Tras tener perfectamente identificados a los integrantes de la banda, los agentes iniciaron los seguimientos, comprobando en uno de ellos que los dos hombres se desplazaban hasta un apartado de carril en los pinares de Roche y que permanecían un tiempo anormalmente largo. Tras abandonar el hostal en el que pernoctaba Daniel, se desplazaron a Palmones y Algeciras, donde se les hizo un seguimiento por varias zonas en las que entraron en varios edificios por un corto espacio de tiempo, hasta que finalmente en uno de ellos tardaron más de una hora en salir. Ante la evidencia de la consumación de un robo, un equipo de investigadores entró para comprobar que efectivamente las dos viviendas, dos áticos situados en la calle Mar, habían sido violentadas y el interior estaba revuelto. Por ello, y con la colaboración de agentes de la Comisaría de Algeciras, se llevó a cabo la detención de Daniel y Vera cuando escapaban a bordo del Audi con la joyas y el dinero robado.

Los detenidos fueron trasladados a la Comisaría de Algeciras donde permanecieron custodiados, mientras se solicitó permiso para registrar la autocaravana, primero a un juzgado algecireño, que lo denegó pese a los indicios más que suficientes de que podía haber objetos robados en su interior al calificar los hechos como tentativa de robo, y posteriormente al Juzgado de Instrucción número 4 de Cádiz, que sí lo concedió. La autocaravana se encontraba estacionada en esos momentos en Palmones y en su registro se localizaron 7.000 euros en efectivos y numerosas joyas, algunas de ellas procedentes del robo perpetrado en A Coruña en 2016 antes mencionado. En el interior de la autocaravana estaba el tercer integrante de la célula, David, junto con los hijos de la detenida, que fue detenido por su presunta participación en los hecho investigados y por una reclamación judicial emitida por un juzgado de Málaga al estar implicado en varios robos.

Sin embargo, en la caravana no aparecían las joyas robadas en Cádiz. Lo que sí encontraron los agentes fue una pala de pequeñas dimensiones con rastros de tierra rojiza característica de la zona de Roche. Eso llevó a la Policía a pensar que los malhechores con espíritu filibustero habían podido enterrar su tesoro.

Fue ahí donde comenzó un tortuoso trabajo de investigación, con batidas para localizar el escondite. Los policías tenían el antecedente de unas jóvenes croatas que tras realizar varios robos en Cádiz guardaban las joyas y el dinero enterrados en jardines del Parque Genovés. Como no había resultados, se solicitó la ayuda del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), especializado en la búsqueda de zulos, droga, restos humanos y que da apoyo en este tipo de investigaciones. Fue así como, a pico y pala, avanzó una investigación que recibió este miércoles recibía los elogios del propio subdelegado del Gobierno, José Pacheco; y del comisario jefe de Operaciones en la provincia, José Manuel Menacho.

Seguidamente la investigación continuó para tratar de localizar las joyas de los robos investigados en Cádiz, Puerto Real y Jerez de la Frontera. Fruto de las pesquisas realizadas se descubrió que los detenidos habían frecuentado, en repetidas ocasiones, la zona del pinar de Roche en el termino municipal de Conil de la Frontera, donde había indicios suficientes para determinar que el citado espacio natural era el lugar idóneo para enterrar las joyas sustraídas en los diferentes robos perpetrados durante su estancia en la provincia de Cádiz. Tras acotarse la zona a una hectárea completa los especialistas del GOIT localizaron enterradas a bastante profundidad numerosas joyas valoradas en más de 400.000 euros.

Una vez localizadas, los investigadores fueron contactando con las víctimas para reconocer las joyas de su propiedad. Así mismo se siguen recabando pruebas que han permitido esclarecer hasta el momento un total de cinco robos en Cádiz, uno en Puerto Real y otro en Jerez de la Frontera así como otros perpetrados en otras provincia hasta un total de 19.

En la rueda de prensa en la que se ofrecieron detalles de la denominada Operación Split no sólo estuvieron presentes algunos de los agentes que la llevaron a cabo, incluido un responsable de la GOIT, sino dos de las afectadas por esta banda criminal perfectamente jerarquizada y que elogiaron no sólo la gran labor policial sino su inmensa humanidad y empatía.

Los detenidos tras ser puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia en Algeciras ingresaron en prisión preventiva.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios