irene garcía. presidenta de la diputación y secretaria general del PSOE de cádiz

"El espíritu de Valcárcel es la seña de identidad de este gobierno provincial"

  • Destaca el clima de colaboración generado desde la institución que preside: "A los Consejos de Alcaldías no falta nadie"

  • "Tengo una imagen del PSOE que nada tiene que ver con la división"

La presidenta de la Diputación posa en uno de los pasillos de la institución provincial.

La presidenta de la Diputación posa en uno de los pasillos de la institución provincial. / lourdes de vicente

Irene García lleva ya dos años y medio al frente de la Diputación y hace tres meses renovó su cargo al frente del PSOE provincial. Asegura que la institución que preside "no se ha arrugado" en cuestiones importantes para la provincia y que su partido está "fuerte" para las próximas elecciones.

-Acaba de cerrar la cesión de Valcárcel a la UCA. Supongo que personalmente será una satisfacción. ¿Se ha quitado un peso de encima?

-Si le soy sincera, estoy muy satisfecha pero no desde el punto de vista personal, sino porque creo que se ha hecho un gran trabajo desde todos los puntos de vista. Conseguir un acuerdo a varias bandas, de una extraordinaria complejidad desde el punto de vista administrativo e implicando a agentes públicos y privados, para zanjar un contencioso que se ha prolongado durante 15 años, es un motivo de alegría. Y lo es, además, porque eso que podríamos llamar el 'espíritu de Valcárcel' es la seña de identidad de este gobierno provincial: los intereses de la provincia y de la ciudadanía deben estar por encima de todo. En este caso era poner un patrimonio al servicio de un proyecto de una extraordinaria importancia social, implicando una iniciativa universitaria y un proyecto empresarial vinculado al turismo, y ambas razonables, medidas y adecuadas a la realidad económica actual y a la situación que vive hoy la ciudad de Cádiz. Yo no entiendo la política de otra manera.

-Es precisamente uno de los pocos temas en los que ha tenido en contra a su socia de gobierno. ¿Se queda en anécdota o supuso una discusión?

-Más allá de posibles discrepancias puntuales, lógicas en un acuerdo de gobierno entre dos formaciones políticas, me gustaría destacar la lealtad con la que el Partido Andalucista viene desarrollando su actuación en el seno del gobierno provincial. Desde el primer momento ambas formaciones tuvimos la altura de miras de ponernos de acuerdo en torno a un proyecto a cuatro años vista, independientemente de que a lo largo de ese camino haya matices por una u otra parte; y, sinceramente, creo que esa actitud responsable por ambas partes está dando sus frutos en beneficio de esta provincia.

-Sin embargo, el gobierno provincial no ha tenido apoyos para las cuentas de 2018.

-Lo único previsible es la actuación del PP. El resto de grupos creo que ni su intervención ni su voto en el pleno (se abstuvieron) hace que tengan una negativa respecto a la actuación que hace el gobierno provincial. El anterior presidente de la Diputación no logra salir de su decepción al ver que era posible hacer cosas en materia de empleo y eso casi le impide apoyar iniciativas buenas para la provincia. El PP se ha convertido en el partido de la anécdota y desde luego no está nunca en presentar iniciativas que permitan sobre todo combatir el desempleo. La actitud en el pleno de presupuestos era la previsible en el PP, no esperábamos mucho más de ellos.

-¿Se ha convertido en un gran problema la subida del periodo medio de pago a proveedores?

-Mire, yo es que creo que lo que hay es un mal traslado de la información y que el PP además quiere utilizarlo de manera torticera. El diputado Jesús Solís ha dado cuentas puntualmente y resulta sorprendente, una falta de respeto institucional, la utilización sectaria del PP de las instituciones donde gobierna. Éste es un claro ejemplo. Atacan a instituciones socialistas con una utilización partidista del Ministerio de Hacienda (que ha enviado una notificación a la Diputación por el incumplimiento del pago a proveedores) no sé con qué objetivo. Si le tranquiliza al anterior presidente, esta Diputación no será intervenida en virtud de la situación económica. Porque le hemos dado la vuelta a la situación que nos encontramos y el ejemplo es el Servicio Provincial de Recaudación. Cuando llegamos era un servicio en decadencia, con estampida generalizada de todos los ayuntamientos, incluso los de su color político, y en este tiempo no solo hemos mejorado en cuanto al número, sino que los ayuntamientos van a tener buenas noticias con respecto a las liquidaciones.

-En uno de los últimos plenos les echó usted la bronca a algunos diputados porque estaban formando un circo. ¿Hay mucho circo?

-Lo que hay es un grupo de diputados que utiliza el salón de plenos como un plató para dar lecciones. A eso se suman especialmente los partidos mal llamados del cambio, algo que no se corresponde luego con la realidad de sus plenos municipales y que se plasma en muchas ocasiones en incoherencias políticas. Aunque el tono es habitualmente tranquilo, algunas formaciones lo intentan utilizar para su propia proyección.

-¿No hay demasiados temas nacionales en las sesiones?

-Será producto de que la oposición tiene poco que atacar al gobierno provincial. No estaremos haciendo las cosas tan mal cuando en los asuntos de gestión prácticamente no se interviene. En los pleno de la etapa del PP prácticamente se pasaba a las proposiciones políticas porque no había asuntos de gestión. Ahora ha cambiado de manera sustancial, porque los diputados llevan continuamente iniciativas de gobierno. Tendrán poco que proponerle a esta provincia y poco que atacar a este gobierno.

-La mesa de la almadraba, del olivar, plan estratégico empresarial..., ¿todo eso funciona?

-Estoy convencida de que funciona. Yo para eso además soy muy operativa, lo que no funciona tampoco hay ningún problema porque no se ponga en marcha. Pero creo que hemos sido capaces de articular un sistema de participación que está organizado. Es muy importante que determinados agentes tengan un foro para proponer y que además a nosotros nos sirva para poder escuchar. El Consejo de Alcaldías es un órgano que fue criticado al principio del mandato pero que afortunadamente hoy ya nadie lo cuestiona. Y lo mismo ocurre con la Mesa del Atún, donde aunamos al sector, las instituciones públicas, los grupos políticos; lo que permite aglutinar una voz única. Son los propios colectivos los que nos demandan que continuemos con esa senda. Hoy no estamos recibiendo críticas porque esta casa esté cerrada. No recibimos cartas como recibía continuamente la anterior Corporación porque habían solicitado una cita con el presidente no sé cuántas veces y no se les había atendido. Hay fotos muy importantes que se han ido consiguiendo, como las tres Cámaras de Comercio unidas con un objetivo común. A los Consejos de Alcaldías no falta ningún alcalde, ni uno, y eso es porque funciona.

-¿Se va a retirar alguna medalla de la provincia? Tras la polémica con el torero Padilla, usted dijo que se iban a revisar.

-Se van a revisar todos los nombramientos y eso no es inmediato. Yo hice el encargo de la revisión al Servicio de Memoria Democrática y cuando volvamos a ver si somos capaces de tenerlo, aunque será sometido al mismo órgano que los nombró, que fue el pleno. Yo no tengo capacidad.

-¿Será al fin 2018 el año de la nueva Tugasa?

-La apuesta nuestra por mantener una red de hoteles públicos en lugares donde si no existiera la Diputación no existiría ningún hotel sigue intacta. Desde que llegamos tuvimos claro que había que hacer viable ese proyecto y que sobre todo había que darle la vuelta, porque nos encontramos una situación que había sido un desastre. El anterior gobierno ya había decidido cerrarla, ya le había dado cuenta al Ministerio de que esta entidad desaparecía y tuvimos que reconducirlo, pero sabiendo que estábamos con una empresa con pérdidas, que legalmente la teníamos que cerrar. Ahora, desde el punto de vista administrativo, pues es farragoso. No somos los dueños titulares de esos hoteles y cada hotel tiene una realidad jurídica distinta y va más lento de lo que nos gustaría. Y no queremos que parezca que estamos perjudicando a algún ayuntamiento porque administrativamente no hayan podido resolver su situación. En el primer trimestre del próximo año, si es posible, queremos ver la posibilidad de crear el ente, que tendría que ser una agencia, porque parece que podemos seguir con las dos sin ningún problema. Además, hemos hecho un proyecto de viabilidad, que lo ha hecho la UCA, y estamos trabajando en un proyecto para hacer un diseño unitario de todo. Pero como parece que no estamos haciendo nada, convocamos a portavoces de los grupos y trabajadores para saber en qué punto estamos. Y estamos en que todavía algunos ayuntamientos no han cedido el hotel y sin hoteles no tengo empresa. Pero una cosa es el trámite jurídico y otra la apuesta real por la red y los trabajadores. Hemos invertido ya en cuatro establecimientos y ahora hemos metido en el presupuesto del 2018 un millón de euros para seguir invirtiendo.

-Es presidenta de la Diputación y secretaria general del PSOE en la provincia. ¿Cómo se llevan los dos cargos?

-Pues con una enorme responsabilidad, porque ambas son responsabilidades muy importantes; una me la dieron los ciudadanos a través de los diputados y otra me la ha dado la militancia. Ser secretaria general te permite trabajar en un proyecto político y la otra, ejecutarlo a través de las instituciones. El proceso interno que hemos vivido no me ha restado tiempo de dedicación y trabajo, he compatibilizado perfectamente los dos papeles. Eso se lo he restado a otras cuestiones pero no a mi trabajo en la Diputación.

-Y todo el proceso que ha vivido este año el PSOE, ¿ha sido más duro de lo que esperaba?

-¿Duro? Después de venir de un proceso en el que gané por 46 votos créame que no. Lo que ha sido es muy largo. Pero no hay ninguna otra organización que haga un proceso de participación tan directa, ninguno, ni aquellos que hablaban continuamente de círculos hacen un ejercicio tan democrático como el que hemos realizado nosotros.

-Finalmente, no hubo integración sanchista en su Ejecutiva, ¿no?

-Es que yo soy sanchista, que es mi secretario general, y soy de Susana Díaz, porque es mi secretaria general. Para mí las plataformas, los clubes, los grupos de apoyo, los grupos de whatsapp,facebook y pancartas desaparecieron el día que se proclamaron los candidatos. No considero que ninguno de los socialistas gaditanos tenga un cartel de Sánchez o de otro candidato. Pedro Sánchez es mi secretario general en el momento que lo eligió la militancia. Lo mismo con mi secretaria general andaluza y presidenta de Andalucía, que creo además tiene un plus, la confianza mayoritaria de los andaluces y por lo tanto tiene mi consideración, mi respeto y mi apoyo en su proyecto político. Yo he hecho una ejecutiva de socialistas gaditanos y ya está. Además, con personas valiosas, con capacidades y con dedicación, que es lo que me preocupa, y apoyando a los gobiernos socialistas y haciendo que sigamos ganando elecciones.

-¿Será un problema que haya agrupaciones locales divididas para afrontar las municipales?

-Yo de verdad es que tengo una imagen que no tiene nada que ver con la división y que no tiene nada que ver con el PSOE de hace cinco años, pero absolutamente nada que ver. Hoy por hoy, el Partido Socialista goza de una salud muy importante y los que deberían estar preocupados son los adversarios políticos, porque estamos fuertes y hay muchas ganas, con liderazgos locales que están irrumpiendo con fuerza. No creo que vayamos a una situación que preocupe de cara a a las elecciones. Lo que es cierto es que somos los únicos que realizamos un proceso de primarias y algunos partidos interpretan que ese ejercicio de democracia interna es una división. Y permítame que le diga: para mí, en aquellos sitios donde ha habido dos candidaturas, lo que ha hecho es fortalecer al partido, porque hay dos compañeros que quieren trabajar y poner de su parte para comprometerse en sus pueblos. Tengo claro que el PSOE está bien, que va a reforzar su papel de cara a las próximas elecciones, y con alcaldes que están haciendo un magnífico trabajo, que tuvieron corta confianza respecto al número de votos pero que mejorarán los resultados.

-Y Cádiz capital, ¿cómo lo ve?

-Nosotros vamos a presentarnos a la elecciones con un proyecto que de verdad signifique un cambio para esta ciudad. Hace dos años y medio, nosotros entendimos e interpretamos que lo que habían votado los ciudadanos es que había que acabar con la derecha, que le había hecho mucho daño a la ciudad y había sido obstáculo para su crecimiento. Pero nos hemos sentido decepcionados, porque vemos que ese cambio con el que se comprometieron. no sólo con el PSOE sino con la ciudadanía gaditana, no se ha llevado a efecto. La verdad es que vamos de disparate en disparate y todo además sin cumplir ninguno de los compromisos que se habían adoptado.

- ¿Y si se da el mismo resultado?

-Ya hablaremos cuando se dé la misma situación. Yo estoy convencida de que no se va a dar la misma situación pero no me gusta anticiparme a ningún escenario. Hay que escuchar a los ciudadanos más que repetir intercambio de cromos o hacer crucigramas de cómo estaríamos. La gente es sabia y si la gente dice lo mismo, pues entonces veremos qué es lo que hacemos desde nuestro punto de vista.

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