Costa Noroeste

Casi dos millones de euros para recuperar humedales en Trebujena

  • La Junta inicia las obras proyectadas en las marismas del Bajo Guadalquivir con cargo a la ITI de Cádiz.

Autoridades de la Junta y el Ayuntamiento de Trebujena en la zona donde han comenzado las obras para recuperar los humedales del Bajo Guadalquivir.

Autoridades de la Junta y el Ayuntamiento de Trebujena en la zona donde han comenzado las obras para recuperar los humedales del Bajo Guadalquivir.

La Junta ha iniciado las obras destinadas a la “recuperación” de los humedales del Bajo Guadalquivir, radicados en el término municipal de Trebujena, según ha informado in situ la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Mercedes Colombo, destacando que se trata de un proyecto incluido en la denominada Inversión Territorial Integrada (ITI) de la provincia con un coste de casi dos millones de euros.

Acompañada de Óscar Curtido, delegado territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, y Ramón Galán, alcalde de Trebujena, Colombo ha visitado la zona donde se llevará a cabo esta actuación para comprobar el desarrollo de los primeros trabajos. “Este proyecto, que ya es una realidad, se ejecuta por parte de Tragsa y contempla el movimiento de aproximadamente 700.000 metros cúbicos de tierra, necesario para conseguir recuperar las zonas deprimidas que existían hace un siglo”, ha explicado.

La delegada del Gobierno ha precisado que “el diseño del humedal se ha realizado para que pueda inundarse de manera sectorial, regulado por compuertas, y para que pueda recibir tanto agua dulce procedente de las precipitaciones que recibe la marisma en invierno, aprovechando las canalizaciones realizadas en los años 50, como agua salobre procedente del mismo cauce del río Guadalquivir”.

Colombo ha recordado que “hasta mediados de los años 50 del siglo pasado, este espacio aún conservaba dos grandes lucios o lagunas de agua dulce. Estos terrenos fueron transformados entonces mediante un sistema de drenaje para su puesta en cultivo, una operación que fracasó debido a la elevada salinidad del sustrato y su excesivo contenido en arcillas, pero que dejó profundamente alterado el funcionamiento hidrológico del sistema que, en la actualidad, sólo se inunda en años muy lluviosos”.

“El espacio, no obstante, ha mantenido durante todo este tiempo un enorme potencial ecológico que ha hecho que la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul haya puesto en marcha un ambicioso proyecto para la recuperación de los antiguos lucios, que ocuparían una superficie de más de 200 hectáreas”, ha subrayado.

Al objeto de desarrollar este actuación, la citada consejería ha firmado sendos convenios de colaboración con los titulares de las dos fincas afectadas, “que han mostrado en todo momento su interés por recuperar ambos humedales”. “Debe tenerse en cuenta que la conservación de los mismos es perfectamente compatible con el mantenimiento de los aprovechamientos tradicionales de la marisma, especialmente el ganadero”, ha apuntado la delegada al respecto

Colombo ha resaltado, igualmente, que “esta diversidad de ambientes -dulce y salobre- y la existencia de diferentes niveles de inundación permitirán que los lucios se puedan convertir en una de las principales áreas de nidificación de la Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), una especie catalogada en peligro de extinción a nivel nacional y que ha sufrido un dramático descenso de sus poblaciones en los últimos años, lo que la ha llevado a ser recientemente considerada en situación crítica por el Ministerio de Transición Ecológica”.

El proyecto en ejecución también recoge “la creación de un sendero peatonal que transcurrirá por el margen norte del espacio y que se acompañarán de miradores y observatorios de aves, lo que permitirá, además de la propia recuperación ambiental del espacio, el desarrollo de iniciativas de uso público y turismo de la naturaleza, potenciando el desarrollo de una actividad económica que ayude a diversificar los actuales usos de la comarca”.

El ámbito geográfico de esta actuación son las marismas desecadas del antiguo estuario del río Guadalquivir en Trebujena, que se encuentran muy próximas al Espacio Natural de Doñana y a la denominada Zona de Especial Conservación ‘Bajo Guadalquivir’, “uno de los principales puntos de interés para el turismo ornitológico”. De hecho, es conocida como “la Doñana gaditana”.

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