Cultura

Juan Antonio Álvarez Reyes, nuevo nombre en el CAAC

Desde que Pepe Lebrero se fue a Málaga a dirigir el Museo Picasso, las quinielas se dispararon sobre el nombre que ocuparía la dirección del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Muchos bulos, muchos macutazos y muchos nombres sin fundamentos iban apareciendo en los mentideros artísticos. Que si la mejor posicionada era Yolanda Romero, la Directora del Centro José Guerrero de Granada; que si Margarita Aizpuru tenía todos las bendiciones por haber sido bautizada con tan importante madrina; que Paco Pérez Valencia tenía mucho que decir por su buena labor museográfica y su trabajo al frente del Espacio Escala; que si Paco del Río tenía muchas posibilidades por su tiempo al frente de las exposiciones de Cajasol; que si había un tapado de Málaga con muchas papeletas por no se qué pasado… Debo empezar diciendo que yo también me he equivocado. Mi nombre también iba por otro camino. Fue precisamente Pepe Lebrero el que me dio la noticia, el otro día en el Museo que, ahora dirige: Juan Antonio Álvarez Reyes, un pacense de 1966. Pelotazo absoluto y al traste con las quinielas de los aprendices de oráculos. Ni me parece bien ni mal. En estos casos, como en casi todo en la vida, el tiempo pone a cada cual en su sitio y dictará sentencia. Ahora hay que esperar a que la institución que tiene su sede en la isla de la Cartuja cumpla su función y lleve a cabo una programación seria, rigurosa y con criterio.

A José Antonio Álvarez Reyes sólo lo conozco por lo que le he leído en sus publicaciones en ABC Cultural. También sé que ha sido el comisario de algunas exposiciones, la última la que la Consejería de Cultura, institución que lo ha nombrado, le encarga, dentro del proyecto Iniciarte, para ese espacio extraordinario que es el antiguo Matadero de Madrid. Su labor como gestor al frente de una empresa museística o un moderno centro de arte es mínima, pues sólo ha dirigido el Centro de Arte de Párraga (Murcia) y ha programado las exposiciones de la Sala Montcada de Barcelona. Sobre el papel muy poca cosa, pero eso no significa nada. Peores experiencias han pasado por el sillón de la antigua Cartuja. Sólo sé que tiene ante sí mucho trabajo y que la primera entidad artística andaluza es compleja y exige sabias puntadas. Me gustaría que, al menos, su criterio estuviera bien fundamentado y que no sepa escuchar sólo las versiones interesadas de un sector.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios