Cultura

Las muñecas rusas

Guitarra: Alfredo Lagos. Percusión: Agustín Diassera. Lugar: Convento de Santa Clara. Fecha: Jueves 2 de octubre. Aforo: Casi lleno.

El concierto es una minucia que contiene minucias que a su vez encierran pequeñas minucias. La falseta tiene sentido por sí misma pero se dispara hacia la composición completa, entra en relación con otras variaciones y el recital todo tiene significación propia. Incluso hay un sentido extra que es el diálogo que establece con el legado. Cuando hablo de minucia no me refiero a la calidad de las composiciones, que son excelsas, sino al concepto musical de Lagos. Aunque su música nace de la tradición, se enfrenta al pasado desde una disposición de ánimo tranquila, levemente melancólica, casi de puntillas. Todas sus composiciones, incluyendo la rondeña o la taranta, encierran un profundo impulso rítmico pero es el intimismo, la sencillez, lo que predomina. Lagos es seguridad técnica, pulcritud, y también sobriedad. Sus toques jamás apabullan. Por el contrario, alejados de todo sentido críptico, no se imponen al oyente. Ni por lo fácil o efectista, ni por lo complicado. Lagos no se pierde en armonías remotas.

Y, sin alejarse de la tradición flamenca, su discurso es absolutamente personal. Se trata de una propuesta delicada, sentimental, que se muestra reticente, casi pudorosa. En este sentido, es trasparente respecto al corazón del que emana. No hay máscaras: la técnica no es una pretexto sino un vehículo. Por eso los ocho toques que ofreció en el dormitorio alto de Santa Clara se acogen naturalmente al canon flamenco más ensolerado. Sin repetir estilo, fue desgranando sus soleares, seguiriyas, tanguillos, fandangos, bulerías. Algunas piezas son de una delicadeza sobrecogedora. Y otras, como la taranta, proponen un diálogo con la tradición a la que insuflan nuevos aires con el lírico trémolo o el arpegio sutil. El programa de mano, como viene siendo norma, no dio información alguna respecto a los intérpretes, compositores, repertorio o estilos interpretados.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios