Casi dos años después de su exilio definitivo a Abu Dabi, el rey emérito Juan Carlos I volvió a España hace unos días a hacer no sabemos muy bien el qué. No es casualidad que fuera Sanxenxo, en Galicia, la localidad a la que llegó desde los Emiratos Árabes, ni que haya sido un par de meses después de que las investigaciones que le concernían y que estaban abiertas hayan sido archivadas.

Se comentaba por redes sociales que los aplausos y vítores que recibió el monarca a su llegada no hubieran ocurrido en lugares como el País Vasco o Cataluña y que Juan Carlos lo tenía todo controlado -algo que a nadie debe sorprender-. Y es que la larga y turbulenta vida del monarca no solo no ha mejorado con los años, sino que ha seguido machacando su imagen hasta su 84 años. Por ello, a algunos nos sorprende que sea recibido entre aplausos en cualquier punto de nuestro país.

Juan Carlos I se ha convertido de cara al resto del mundo en el reflejo de una monarquía corrupta que ni siquiera fue votada en su día, aunque muchos se empeñen en decir que sí. La Constitución de 1978 incluía la aceptación de la actual monarquía parlamentaria, pero no hay que olvidar que nunca se llevó a cabo un referéndum aparte para decidir si los españoles querían este sistema o preferían una república tras la dictadura.

Por todo esto, y no solo por el hecho de ser republicanos o no, hay quienes no entendemos cómo se puede ensalzar la figura de un jefe de Estado que se llevó casi 40 años usando su condición de 'cascarón de huevo' para hacer y deshacer a su antojo, en una vida llena de vicios y oscuridades que distan mucho de lo que una autoridad así debería ser. Una auténtica vergüenza nacional que, ligada a algunos grupos de la derecha, pretende perpetuar la existencia de que haya una familia por encima del resto por ¿la gracia de Dios?

España tiene lo que se merece, no solo por aceptar a un rey en 2022, sino por aceptar a un monarca tan podrido históricamente como el resto de su propia familia.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios