Análisis

Ricarda López y Rosa Toribio

El legado de José Luis Sánchez en los pueblos de colonización

La escasez económica de los tiempos le permitió experimentar con nuevos materialesIntrodujo el arte contemporáneo en las iglesias de colonización al servicio de la liturgia

El pasado 8 de agosto falleció en Madrid a la edad de 91 años José Luis Sánchez, que nació en Almansa, Albacete, en 1926. Es uno de los escultores contemporáneos más importantes de los siglos XX y XXI. Fue pionero en España en llevar la abstracción a la escultura, siendo uno de sus máximos representantes. Fue uno de los grandes artífices de la renovación del arte religioso de los años 50 y 60. La escasez económica de los tiempos, le permitió experimentar con nuevos materiales, muy pobres, pero que trabaja con tal grado de perfección que los dota de una gran plasticidad y espiritualidad. Introdujo en sus obras la cerámica, el hormigón, el hierro o la chapa de cobre.

La importancia del legado de José Luis Sánchez en nuestro municipio es sobresaliente. De hecho, dos de los iconos identitarios de nuestras pedanías, el San Francisco de Guadalcacín y la Virgen del Rosario de Nueva Jarilla, le pertenecen. Las imágenes, hoy situadas en la fachada de los templos, están realizadas en hormigón, material netamente constructivo y barato con el que experimenta el artista, obteniendo excelentes resultados. Consigue en ambos casos unos efectos de gran plasticidad y perfección dando al hormigón calidades que sólo se pueden conseguir con la madera.

La imagen de San Francisco presenta al santo joven y barbado, de pie, con la mirada y los brazos al cielo mostrando los estigmas de la cruz, viste el sayal franciscano con cordón de tres nudos atado a la cintura en alusión a los votos de castidad, pobreza y obediencia.

La Virgen del Rosario recibe a los feligreses en actitud de oración. Aparece sedente, joven y hermosa, en posición frontal, acoge entre sus piernas al niño, que de pie con los brazos abiertos en cruz nos muestra un gran rosario. El modelo está inspirado en las Vírgenes románicas sedentes, pero el artista ha conseguido tratarla con una gran modernidad. Ha roto la rigidez e hieratismo propios de estas imágenes introduciendo cierto movimiento al situar al niño de pie con los brazos abiertos y dotar de gran naturalismo manos y rostros.

José Luis Sánchez estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, se licenció en Derecho, aunque su gran pasión fue la arquitectura. Mediante becas, en 1952 y 1953 estudió en Milán, Roma y Paris. En 1955 compartió estudio con Arcadio Blasco en Madrid y trabajó con Jacqueline Canivet, su esposa. Posteriormente realizó estudios sobre el arte aplicado a la arquitectura. Se dedicó a la enseñanza durante unos años en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, siendo nombrado en 1987 académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Durante su juventud trabajó para el Instituto Nacional de Colonización (INC). Compartió con Fernández del Amo la idea de la integración y socialización de las artes, la preeminencia de la arquitectura como arte total y la del trabajo en grupo de los artistas, como un gremio, al servicio del proyecto arquitectónico. Introdujo el arte contemporáneo en las iglesias de colonización al servicio de la liturgia y espiritualidad de los templos. Es un artista muy versátil, parece salido del mundo del Renacimiento, como decía Ramírez de Lucas ya en 1962 "es escultor, orfebre, mosaicista, vidriero, él es capaz de realizar todo cuanto se precisa en una iglesia, desde el retablo del altar mayor, con sus imágenes y vasos sagrados, hasta los muebles, accesorios y las ropas talares".

Su obra realizada para los pueblos de colonización está repartida por Extremadura, donde realiza quizás su obra cumbre de este periodo, el Calvario para la iglesia de Vegaviana (Cáceres), Andalucía, Murcia y Alicante. Su pasión por la arquitectura hace que su obra esté muy ligada a los grandes arquitectos con los que colaboró, como Fernández del Amo, Miguel Fisac, Javier Carvajal, Gutiérrez Soto, Antonio Lamela, Luis Feduchi o Carlos de Miguel.

Además de las obras antes reseñadas, forman parte del legado de José Luis Sánchez en nuestros pueblos de colonización las vidrieras de los templos de Guadalcacín y Nueva Jarilla y una cruz procesional en este ultimo; el mural de San José con el niño, realizado en colaboración con el artista Arcadio Blasco, y una cruz procesional en San José de Malcocinado; en Coto de Bornos el mural de San Juan de Ribera, el frente de altar y las vidrieras; el altorrelieve de la Inmaculada en Torremelgarejo; el sagrario de la capilla de Nuestra Sra. De la Caridad de La Greduela y en La Pedrosa los vitrales abstractos de la Iglesia de Ntra. Sra. de Los Ángeles.

José Luis Sánchez es un artista clave de nuestra contemporaneidad que tuvo la mala suerte, como el mismo decía, de tener un nombre corriente. No era nada ambicioso y creía de verdad en el trabajo colaborativo y en equipo, lo que le llevó a no firmar ni reivindicar la autoría de muchas de sus obras realizadas en los años 50 y 60. Ha sido humilde hasta a la hora de su muerte.

Persona generosa, servicial y paciente siempre estuvo presto a ayudarnos en nuestra investigación Arquitectura y Arte en los pueblos de colonización de la provincia de Cádiz, que hemos editado y presentado el pasado mes de mayo, con motivo del 75 aniversario de El Torno y La Barca de la Florida. Publicación que cerrábamos con esta frase: "Nuestra gratitud más sincera a los artistas José Luis Sánchez y Jacqueline Canivet, testigos del pasado colonizador y artífices del patrimonio sacro".

Descanse en paz

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