Si hay un lugar en el mundo en el que el fútbol es la sublimación de la vida, este es sin duda alguna Argentina. Todo lo que nos sucede, absolutamente todo, podría explicarse a través del fútbol. A todo esto, los argentinos han desarrollado la quintaesencia del apodo futbolístico. Solo a ellos, se le puede ocurrir llamar 'barrilete cósmico' a Maradona. Tratar al mejor jugador del mundo del gordo, en el mejor gol de la historia y todos locos de contento.

Cada cierto tiempo, vuelve a estar en el candelero el 'loco' Bielsa. Ahora porque ha ascendido a la Premier League al Leeds United, tras dieciséis años en la segunda inglesa. Bielsa siempre fue uno de los espejos en los que se miró Pep Guardiola. La admiración por Bielsa le llevó a decir hace unos días que "no hay un entrenador en el mundo mejor preparado que Bielsa. No hay otro igual".

Al margen del porqué de su mote, Bielsa ha ido labrando su carisma en el mundo del fútbol por el cómo, es decir, sus métodos, su forma de tratar con sus jugadores, el tipo de fútbol que busca en sus equipos o el cómo afrontar cada partido. Sin embargo su palmarés no le sitúan como uno de los mejores entrenadores del planeta fútbol. Marcelo Bielsa está mas cerca de ser considerado un líder espiritual que un entrenador top.

En el fútbol, como en la vida, los aficionados, los clubes, los jugadores han estado necesitados de líderes de este tipo, más o menos teóricos, más o menos prácticos, pero personas que al fin y al cabo, ven el fútbol o la vida con clarividencia extrema. Otra cosa es hacia donde puede llevarnos dicha filosofía.

Pero estos días estamos comprobando que por encima de filosofía, lo que la gente en general persigue es la victoria. Por encima de cualquier forma de entender el fútbol, lo que importa al aficionado es la consecución del objetivo. Ya sea ganar la liga, no descender o ascender de categoría. Bielsa, en el fondo, vuelve a estar en candelero por ascender al Leeds United, como Zidane vuelve a ser encumbrado por la liga conseguida o Álvaro Cervera por ascender al Cádiz CF.

Recuerdo que a finales de setentas y principio de los ochenta, el debate futbolístico en el planeta fútbol, con epicentro en Argentina, giraba en torno al estilo Menotti y el de Bilardo. Fútbol de ataque frente a fútbol defensivo. El mismo debate que décadas después hemos vivido en España con Guardiola y Mouriño. Cuando un estilo se imponía al otro, era encumbrado por prensa y aficionados en general, salvo los forofos de uno u otro. Esto ha sido así y lo será porque, en el ADN de la especie humana está grabado a fuego la necesidad de sobrevivir y son los mejores los que suelen hacerlo. Ya lo dijo nuestro loco (sabio) "ganar, ganar y ganar".

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios