VIDAS PERRAS

sonia De La Hera *

'Dona' la cantaora

Lista como ninguna, obediente y fiel, su mirada es tierna y expresiva a la vez por sus ganas de disfrutar de un hogar

Esta historia es algo peculiar porque no tiene principio ni final. Me explico. Dona es una de las muchas perritas que viven en el refugio de 'No me abandones'. Ahora mismo, con sus 14 años, es 'la abuelita' y sigue esperando pacientemente a que alguien se fije en ella.

Decía que no sabemos el principio de su historia porque cuando llegó a nosotros ya tenía tres meses; pero, como solemos decir, nuestros perros tienen dos vidas: una antes de conocernos y otra que empieza cuando les damos cuidados y amor aquellos que nos sentimos ya, no sólo una asociación, sino una familia. Y afortunadamente mucho de los 'peludos' tienen la suerte de conocer otra nueva vida cuando una familia decide adoptarlo. Y ése, claro está, es el sueño de cualquiera de nuestros 'perretes', incluida nuestra Dona.

Su llegada, como la de muchos cachorros, fue dura; poco a poco, y con el cariño de los voluntarios, se fue adaptando a su vida en el refugio y a compartir 'habitación' con su 'compi' Curry. Eran inseparables y pronto se acostumbraron a su ración diaria de cariño por parte de los voluntarios. Los años fueron pasando y nuestra Dona tuvo que pasar por un duro trance: la pérdida de su compañero. Le costó habituarse a estar sin él, pero acabó adaptándose a sus nuevos amigos de 'jaulita', dos hermanos muy activos y adorables llamados Apolo y Aquiles. Con ellos, Dona lo pasa genial cada vez que sale al 'recreo': juegan a la pelota, se bañan en sus mini piscinas y corretean todo lo que pueden. Eso sí, en cuanto tiene la oportunidad de recibir cariño, es la primera que se sienta a tu lado y te canta para que la acaricies. Porque ella es así, menea su 'rabito' y te canta para que le hagas caso o le des algún premio. Y es que, otra cosa que sabe hacer con mucho arte es robar, es una ladrona de guante blanco. Su avanzada edad no le impide ingeniárselas para ir sigilosamente al bolso de alguno de los voluntarios y hacerse con algo rico para comer. Es lista como ninguna, por eso aprende rápidamente lo que se le enseña. Y cuando alguno de los voluntarios la saca a pasear, sabe ir perfectamente a su lado, es obediente y fiel; es su manera de decir que si la sacamos de paseo, cosa que le encanta, se portará genial. Cuando por algún motivo ha estado un tiempo en casa de acogida, se porta como si llevara en ella toda la vida, sin dar el más mínimo problema.

¿Qué más decir de Dona en tan pocas líneas que la defina? Si tuvierais la oportunidad de mirarla directamente a los ojos, seguramente os perderíais en su viva mirada y pensaríais que se trata de una 'perrita' joven y llena de energía. Creo que son esas ganas de disfrutar de un hogar las que hacen que la llama de su mirada nos parezca tan expresiva y tierna a la vez. Sus simpáticas orejitas la hacen parecer estar siempre alerta y esa manera de dar las gracias cada vez que le haces una caricia, la hacen ser tan especial, que no se merece pasar sus últimos años tras unos barrotes, pues algo que aún no he dicho es que esos 14 'añitos' le pasan factura de vez en cuando y sus huesos, sobre todo los de su cuello, se resienten con la humedad y con el frío del invierno.

Y es aquí cuando debo parar pues, como he dicho, éste no es el final. Buscamos que nuestra protagonista, Dona, encuentre un hogar en el que dar todo el amor que tiene y una familia con la que ser feliz y poder compartir, como se merece su gran corazón, los muchos años que le quedan.

Si quieres ser tú quien le dé a Dona o a cualquiera de los 'peludos' de NMA esa oportunidad, llama al teléfono: 675 48 59 92

(* Voluntaria de la Asociación No me Abandones. Jerez)

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