Adrián Fatou

Formas de vida (II): "Cherokee"

Si la semana pasada hablamos de la exposición de Carmona Otero en Pescadería Vieja sobre la forma de ver la vida del fotógrafo, cumplimos hoy con la segunda entrega prometida, la exposición de Pako Reguera en Callejón de los Bolos, la forma de ver la vida de un motero. "Cherokee a diferent way of live".

Antes hay que precisar que el Club Cherokee, es un club de moteros de la ciudad que cumplen diez años, en los que se han sabido ganar el reconocimiento y el respeto de personas e instituciones, fomentando los valores de amistad, tolerancia y solidaridad que le caracterizan.

Este trabajo es el primero de lo que promete ser una saga de "tribus urbanas", con las que Pako Reguera se propone sorprendernos tan gratamente como en este inicio.

"Cherokee" es un trabajo extenso y madurado de Pako Reguera, al que ha dedicado los últimos tres intensos años; y en los que el fotógrafo se ha integrado con los miembros del colectivo motero hasta considerarse y ser considerado uno de ellos.

El autor juega, en su trabajo, con dos elementos fundamentales.

De una parte la moto…símbolo de libertad, de independencia, de valentía, de curiosidad, de aventura.

De otra parte lo diferencial, lo distinto…lo que sale de norma, lo transgresor, lo atrevido. Lo diferente, como hecho enriquecedor, alejado de uniformismos y dogmas. Lo plural como señas de tolerancia, de convivencia, de madurez social. Lo desconocido como búsqueda para erradicar miedos y temores irracionales.

Si ustedes me piden que defina a Pako Reguera, le citaría todos estos adjetivos y muchos más en esa línea. En ese estilo, que es el estilo de Pako y el estilo de su obra fotográfica. Libre, valiente, atrevida, diferente, enriquecedora, transgresora, antidogmática, plural, vanguardista.

Quizás a los dos elementos, habría que añadir un tercero, la atmósfera, o el ambiente en el que encuadra a su personaje y que aporta subliminalmente información sobre el mismo y su universo particular.

En cuanto a la técnica, el resultado es sobresaliente. Las más de sesenta imágenes que conforman la exposición del Callejón de los Bolos han sido realizadas con cámara analógica, presentando un grado de calidad y positivados de gran nivel. Al igual que la presentación que es sobria pero elegante, dando todo el protagonismo a la imagen y al personaje.

Por todo eso yo creo que a Pako este trabajo le ha enriquecido, como fotógrafo y como persona. Lo demuestra el resultado. Es un trabajo extenso, elaborado, mimado y rico. Que puede saborearse en cada una de las imágenes de la exposición. Y sé, porque lo he sentido cuando he hablado con él, que éste es más que el resultado de un proyecto fotográfico, es más que el resultado de un montón de ilusiones y de anhelos estéticos.

Pako con esta exposición nos está regalando generosamente parte de él, de sus deseos y de sus anhelos, de sus valores y de su forma de encarar la vida. Estoy seguro que para él habrá un antes y un después, de este magnífico trabajo.

Si visitan la exposición, espero que lo hagan, no se pierdan el video que simultáneamente se proyecta sobre motos, moteros, fiestas y "strippers", simpático y simplemente genial.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios