fátima Ruiz De Lassaletta

Homenaje de las letras a Aquilino Duque en Sevilla

COMO escribe el profesor Sánchez Saus, en su columna Envió, a Aquilino Duque se le llega por su prosa lírica, su mejor exponente para mí es El mono azul - según el propio autor su obra de mejor fortuna- o por su poesía, como fue el encuentro del ilustre historiador. En ella están presente, en toda su dilatada obra, los aires frescos de su infancia y juventud en Zufre e Higueras de la Sierra y el calor de su Sevilla natal y todo su color especial, están captado en sus novelas, para las que también toma como escenarios Cádiz, en Los Consulados del más allá, La operación Marabú y Los agujeros negros - trilogía gaditana- y retrata a Huelva en El mito de Doñana; por citar solo a tres de las provincias de su dilección.

Y en Aquilino Duque y su devoción se permanece a través del trato personal y en su amistad. Así, sus numerosos amigos y sus colegas académicos de la Academia de las Buenas Letras de Sevilla van a rendirle un homenaje en los próximos días 7 al 9. En la sede de la calle Abades 14, el primer día, y en el Casino de la Exposición, en los siguientes -empezando a las 8 de la tarde- con la intervención sucesiva de Cortines, Cabanillas y Alberich; Enrique García Máiquez y Francisco Bejarano y José Mateos y Guillén, entre otras autores consagrados.

El ser Premio Nacional de Literatura y tener, entre otros, el 'Leopoldo Panero' y el 'Washington Irvin' de cuentos, y su bagaje como funcionario internacional en Ginebra y Roma, no le ha restado un ápice de ser el hombre cordial y accesible que fue siempre, cuya conversación amena, sus anécdotas y sus conocimientos del flamenco y de la fiesta brava, expone con maestría en su obra, y en reuniones que prodiga con la amable hospitalidad de Sally, su esposa, en su residencia 'Viña marina', de Bormujos en el Aljarafe.

En su paso por Cambridge, se me asemeja Duque al que hiciera el inolvidable "poeta del campo" José Antonio Muñoz Rojas, quedándole a los dos un pozo de sabiduría y una patina, mitad de profesor mitad de gentleman, que les hace pares en su conducta y su trato. Así como en lo castizo y próximo, se me da un aire a Manuel Halcón y a su primo Villalón. Y siento igualmente cálida nuestra tierra andaluza del Sur, cuando leo a unos u a otros. Por ello son las Editoriales Paréntesis, Geribel y Pretexto, las que mejor se han ocupado de todos ellos.

La entrada a los tres actos vespertinos de los próximos martes al jueves en Sevilla, es libre hasta completar los aforos respectivos. Los paseos matinales con lectura poética, de la segunda y tercera jornada, por el Jardín del Valle y por Triana respectivamente, van a ser toda una inspiración. Sevilla está en primavera más próxima y visitable que nunca. Y es generosa con aquellos quienes la cantan, como Aquilino.

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