La Sacristía del Arte

Inmaculada Peña Ruiz

Sobre los "Monumentos mediocres" en Jerez (III)

Si George Sandeman levantara la cabeza y decidiera visitar Jerez y decidiera pasear por el parque que lleva su nombre… bueno, tampoco pasaría nada, el discreto monolito levantado para homenajearle parece una valla de obra oxidada y garabateada por grafiteros.

Lo más bonito que tiene es el pino que asoma por detrás si lo miras de frente. En algunas épocas del año, sus graciosas ramas repleta de pequeñas y apretadas piñas, se agitan por la suave brisa mientras cuelgan por delante del monolito, invitando al deleite del espectador con el cantar de los pajarillos.Un monolito que para muchos, fue considerado en su día un noble monumento dedicado a un personaje ilustre de nuestra historia bodeguera, y es cierto. El escocés George Sandeman (1765-1841) fue una figura importantísima como exportadora de Jereces de gran calidad a tierras británicas.

Si echamos la vista atrás, recordaremos que en su chapa central había una especie de camafeo ovalado que enmarcaba un bajo relieve con el retrato de perfil del bodeguero que muy probablemente, hoy se encuentre en un vertedero o directamente fundido, si es que el metal tenía valor.

El resultado actual es "algo" mutilado en un pedestal de hormigón que podríamos describir como minimalista por la sencillez en su composición. ¿Consideraría el autor la catalogación de su obra dentro de la corriente Land Art? Pues evidentemente no sólo transforma el entorno, sino que interactúa con los piñones y el viento.

Aunque, desde un punto de vista estético pudo ser pasable, lo que no es admisible bajo ningún concepto es el grado de deterioro y abandono que sufre. Si se han robado algunas de sus piezas ¿por qué no se reponen? ¿por qué no se restaura? Parece que en estos temas, la falta de interés y desidia son las notas imperantes. En fin, paso palabra.

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