Opinión

Pepe Marín

El brillante resurgir de la Cátedra de Flamencología de Jerez

Desde el año 1958, la Cátedra de Flamencología de Jerez, incansable en su quehacer gracias al que fue su fundador –con Manuel Pérez Celdrán- y director de la misma, Juan Franco Martínez 'Juan de la Plata' (q.e.p.d.), inventándose todo lo inventable: publicaciones, encuentros, premios nacionales, copa Jerez, saeteros mayores, reuniones, tertulias, fiesta de la copla, premios del público para el Festival de Jerez, homenajes, grabaciones, etc. etc. etc. Pero como todo tiene su final, la actividad desplegada desde su inicio sufrió un paréntesis por ausencia y por edad de sus fundadores y más directos colaboradores, hasta que una avanzadilla de gente joven se enfrentó a la inactividad y la ha hecho resurgir, y ¡de qué manera!, pues saltándose todos los obstáculos que se les hayan podido presentar: la suma de años de los anteriores rectores, enfermedades, la ausencia definitiva de algunos, la incomprensión de otros, -la ayuda de otros que todo hay que referirlo-, la maldita pandemia, etc., han conseguido imprimir nuevos y renovados bríos y vestir con brillante ropaje a la mayor por edad –desde 1958- pero nunca vieja, Cátedra de Flamencología de Jerez y en lo que va de finales de 2020 y primeros de 2021, ha logrado ponerse en cabeza en concepto de realizaciones –que aprendan políticos de todos los colores a los que estamos manteniendo, encariñados con sus parientes próximos y lejanos, niñeras, niñeros y niñeres-.

La Cátedra de Flamencología de Jerez pues está viva, muy viva y, para demostrarlo les refiero que en los pocos meses en que el Covid-19 les ha dejado trabajar, han dado forma a cuatro acontecimientos, empezando por la exposición y homenaje público a Manuel Ríos Ruiz, -dos actos en la misma jornada-; en horario mañanero en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco -en donde permanece- y en el de tarde, acto público en las instalaciones bodegueras Lustau con conferencia, tertulia y homenaje póstumo al poeta jerezano Manuel Ríos Ruiz. En marzo, día 26, de la mano de la Fundación Cajasol, en el teatro que la citada empresa posee en Jerez, ‘Saeta en el umbral del cielo’, con la entrega del nombramiento de Saetero Mayor de Jerez a todo un veterano: Ángel Vargas Vargas y la directa intervención del presidente, Fran Pereira, las colaboraciones saeteras -aparte la del homenajeado-, de Elu de Jerez y Juan Lara, los guitarristas Javier Ibáñez y Alejandro Mendoza, los oradores Antonio Moure y Alberto Puyol, así como el cuarteto de cuerda de la Orquesta Álvarez Beigbeder.

Más próximo en el tiempo, el pasado día 5 de mayo, el bonito patio del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, Plaza San Juan, 1 -que quieren trasladarlo, lo que considero un despilfarro inútil ya que su asentamiento desde que existe es idóneo y que con algunos arreglillos de nada podía seguir ejerciendo su brillante trabajo como lo ha hecho hasta ahora y debe continuar haciendo-.

Por otro lado planteo una pregunta: ¿si se efectuara el traslado, el Palacio Pemartín, sede del CADF, se cerraría hasta su deterioro, para invertir nuevos dineros en su recuperación? ¿Tratarían de venderlo para un nuevo hotel que más tarde se cerraría por la ausencia de nuevos clientes? Lo dicho: un disparate más. A lo que iba; en el patio, en el que se pudieron guardar las distancias aconsejables, la Cátedra de Flamencología de Jerez protagonizó el cuarto de los encuentros anunciados más arriba, consistente en la presentación del número 30 de la Revista de Flamencología, publicación recuperada tras cinco años de ausencia. El acto contó con la colaboración de la Delegación Territorial de Cultura, cuya delegada, Mercedes Colombo, junto al presidente de la entidad convocante y del Consejo Editorial, Francisco Rodríguez Pereira, secretario y la vocal del mismo, Manuel Naranjo Loreto y María Jesús Ruiz Fernández respectivamente, además de Roberto Sabater Boix, autor del trabajo 'La guitarra flamenca en el conservatorio' incluido en la publicación para la que el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco ha brindado asimismo su colaboración. Otros miembros en activo de la Cátedra de Flamencología de Jerez, Antonio Benítez Manosalbas, Angelita Gómez, Mariano Ruiz Carretero y Carmen Penélope Pulpón, asistieron al acto comentado. La portada reproduce un dibujo de Ríos Ruiz.

Sumándose a los actos de la Cátedra, el Ayuntamiento de Jerez ha colocado en los muros de la Biblioteca Municipal una placa en mármol en la que puede leerse el siguiente epígrafe: En memoria del poeta y flamencólogo (1934-2018) Manuel Ríos Ruiz. Y como final, una frase del propio poeta: "Era un hombre tan dueño de sus voces que sonaban a tierra sus palabras". Al acto acudieron la viuda, Tina, y los hijos del matrimonio, Rosa y Manolo.

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