Adrián / Fatou

Si pretendes ir a Sevilla o a Cádiz

La otra mirada

CONOCIDA es la afición de los ciudadanos de Jerez a aprovechar el día de hoy abandonando, como si de un éxodo se tratara, la ciudad. Normalmente con destino Sevilla o Cádiz.

Si eres aficionado a la fotografía, cosa que supongo porque de lo contrario no encuentro la razón de leer esto, aquí llevas algunos consejos para hacer turismo fotográfico-expositivo en esas ciudades.

Sevilla alberga uno de los acontecimientos artísticos más importantes de Andalucía, la Bienal de Arte Contemporáneo "Biacs3".

En el Monasterio de la Cartuja, sede del centro Andaluz de Arte Contemporáneo, podrás contemplar un gran número de obras de arte con notable componente fotográfica y la presencia de autores nacionales e internacionales como José Mª Mellado, Joan-Fontcuberta, Gonzalo Puch, Bas Princen, Gianni Pettena, Juan Carlos Robles, Michael Soilstorfer, Michael Schuster, Moon Beon, Shilpa Gupta, entre otros.

En Cádiz te puedes encontrar al menos tres exposiciones con fotografías que a continuación reseñamos.

Cajasol en su sala de la Casa de Pemán reúne a diversos artistas entre los que se encuentra Chema Alvargonzález, con proyecciones de video y fotografías tituladas "Baile de una oscuridad" y cuyo protagonista es "El Pipa".

En la cada vez más consolidada Sala Rivadavia de Diputación la cita es con Julio Galeote y su obra "inside out" y sobre la que no quiero extenderme porque hablaremos la semana próxima.

Por último, apurando sus últimas horas de exposición podemos encontrar en la sala del Aulario de La Bomba de la UCA, la exposición "escaneándome" de la artista brasileña Luciana Crepaldi.

Las fragmentaciones que Crepaldi realiza de su cuerpo, lejos de parecer como diría un amigo mío la obra de Jack el "destripador", la impresión que producen es sencillez y armonía. Pero si te detienes un instante a contemplar cada obra se pueden experimentar emociones más complejas.

"Escaneándome" es un experimento de la autora que un día "juagando" con el escáner va descubriendo partes de su cuerpo. Estableciendo desde ese momento una relación con la técnica de intima búsqueda que va más allá de la epidermis, y de lo que rodea a ésta.

Las composiciones, fruto del montaje de varias imágenes obtenidas por el procedimiento indicado, crean atmósfera, como si un universo insustancial las envolviera, como si de una gran placenta se tratara. Pero a la vez, te acercan a cada marca de la piel, a cada poro de la epidermis de la autora, que en este caso hace a la vez de modelo. Hasta profundizar en su psicología, en sus emociones, soledades y deseos.

Esto es lo que dice la propia autora sobre su trabajo:

"Todo empezó una tarde tranquila de un miércoles, 25 de noviembre del 99 en Brasil"… Este día compré un escáner plano de formato folio, lo instalé y por curiosidad escaneé mi mano…

Sorprendida con el resultado puse la otra mano, los pies, la cara… En menos de dos horas había escaneado más de 60 partes de mi cuerpo.

Sí, fue exactamente mi cuerpo desnudo sobre el frio vidrio del escáner lo que actuó como un secreto resorte.

Emocionada con las posibilidades del nuevo aparato, seguí escaneándome. Durante meses, me lancé a un intenso proceso de experimentación: combinando partes, creando estructuras, registrando acciones al escanear poniéndome las botas o sacándome la ropa de fiesta que, un día, volvió sin arrugas.

Estuve observando mi estructura corpórea, la estética de la forma, la textura de la piel, sus marcas, sus infinitos poros… Me vi retratando el desamor, los deseos caducados, la soledad; digitalizando a cada instante la inmortalidad del gesto de una realidad personal, íntima y conflictiva.

Encontré en el escáner un modo muy particular de exteriorizar mis emociones, el sentimiento de algo incompleto que nos es tan natural. Un extraño laboratorio portátil donde puedo capturar imágenes fragmentadas de una supuesta realidad. Una fragmentación que está presente no sólo en la forma, también detrás, en la dermis, en el laberíntico sistema de ecuaciones existenciales que habita en lo más profundo de cada uno.

En contrapartida, intento remendarme haciendo collage digital, juntando las partes en un programa de ordenador… pero la tecnología no es suficiente y el espíritu humano sigue troceado, monologando con el "espejo interactivo", intentando buscar en su confuso inconsciente respuestas para la comprensión de su propia existencia.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios