La Resaca

bernardo / Palomo

Ni siquiera existe

LO que le faltaba ya a este equipo era una sombra de duda por supuestos intentos de convencer a los jugadores de apañitos de aquellos que usted y yo sabemos. Todo esto que da pie para hacer más grandes los titulares es algo que ha existido, que existe y que va a existir. Me refiero a primar por ganar partidos. Lo otro, lo de mirar para otro lado es algo mucho más grave. Con aquello no va existir posibilidad alguna de que acabe, con lo que sería mejor dejar que se hagan las cosas a las claras. Lo otro, la justicia que actúe.

Viene todo a colación porque si la imagen del equipo a lo largo de la temporada ha sido la que ha sido, con dieciséis puntos menos que el penúltimo clasificado y habiendo sólo ganado por equivocación, ahora, por si no fuera suficiente, dudas, que aunque sólo sean dudas, ya crean incertidumbre. ¡Pobre equipo! Ya nadie se acuerda ni de que existe.

La tarde del domingo de Corpus, la gente estaba a lo suyo, viendo las alfombritas, los altares, tomando café, después las cervecitas y los penúltimos caracoles de la temporada y casi nadie se acordaba de este equipo que jugaba en Huesca. ¿Para qué? Por cierto hubo algo que me llamó poderosamente la atención y que dice mucho del interés por este Xerez descendido casi en Navidad. Escuchaba el Carrusel y los conocidos locutores sólo hablaban de los equipos descendidos. Al Xerez sólo lo mentaban cuando los pitidos del morse, anunciaban que el Huesca marcaba goles. Tanta evidencia mostraba que hacía semanas que era equipo de Segunda B que ya no existía para la inmensa mayoría de los mortales. ¡Lamentable! Es lo peor que te puede ocurrir, que no existas. Pero como es la auténtica verdad: el Xerez no ha existido como conjunto toda la temporada, ha perdido casi todo lo que se puede perder; el Xerez no existe ya porque es un equipo comparsa -sólo lo buscan para que haga daño a los equipos que verdaderamente se juegan algo- y, mucho me temo, el Xerez puede que no exista porque las circunstancias extradeportivas así lo dictan ya que el maremagnum existente en el club es para echarse a temblar y salir corriendo.

Lo dicho, calamitosa existencia de un club perdido que lleva el nombre de una ciudad y de una afición que no tiene culpa de nada y que la ciudad y la afición son de Primera.

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