La primera mujer general del Ejército

La primera mujer general es un hecho histórico y, al mismo tiempo, un acto que está dentro de la más absoluta normalidad

El ascenso a general de brigada de la coronel Patricia Ortega García, del cuerpo de ingenieros politécnicos del Ejército de Tierra, es un signo más de la exitosa modernización, tanto en medios como en métodos y mentalidad, que han experimentado las Fuerzas Armadas desde el inicio de la democracia. La institución castrense comenzó el periodo constitucional siendo una de las peores valoradas por los ciudadanos y hoy, sin embargo, suele encabezar este tipo de rankings, muy por delante de otras como los partidos políticos o la Iglesia católica. Las claves han sido muchas, pero entre ellas destacan la firme voluntad de las nuevas generaciones de oficiales y suboficiales de construir un Ejército con una alta cualificación profesional, completamente despolitizado y al servicio del Estado y el pueblo español, que se suele mostrar orgulloso de la labor que los militares están realizando en las diferentes misiones desplegadas por el mundo, algunas de las cuales conllevan importantes riesgos para sus componentes, como las de Afganistán o Malí. A esto se une la acción de la Unidad Militar de Emergencias, una creación del presidente Rodríguez Zapatero que ha posibilitado un mayor estrechamiento de las relaciones sociedad-Ejército, como se pudo comprobar recientemente en Sevilla con motivo de la celebración del Día de las Fuerzas Armadas.

Han pasado más de treinta años desde que la mujer inició su integración en los tres ejércitos. Lo que en principio parecía un proceso complejo, debido a la tradicional identificación del mundo castrense con los hombres, ha sido un camino que probablemente habrá tenido sus baches, aunque no más que en otros colectivos profesionales históricamente masculinos. Las mujeres han ido ascendiendo en el escalafón militar español según les tocaba por antigüedad y méritos, sin que nunca se pudiese sospechar de cualquier discriminación. Muy al contrario, el nivel de satisfacción de las féminas de las Fuerzas Armadas es alto, aunque su presencia en éstas se encuentra actualmente estancada en un 12,7%.

Patricia Ortega García es la primera general del Ejército español y, con toda seguridad, en el futuro vendrán muchas más. La militar fue convocada, junto a 42 coroneles más, a realizar el curso de ascenso que se llevó a cabo el pasado mes de noviembre. Superó las pruebas y ahora se le impondrá el fajín rojo. Un hecho histórico y, al mismo tiempo, un acto revestido de la más absoluta normalidad en la España actual.

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