Sociedad

Empiezan los ceses tras el seísmo chileno

  • Cruce de acusaciones entre el Ejército y el Gobierno por la descoordinación en la ayuda

El Gobierno de Michelle Bachelet comenzó ayer a destituir a los primeros oficiales de las Fuerzas Armadas, tras la serie de errores cometidos por las instituciones castrenses en la reacción ante el terremoto que asoló el país.

La primera cabeza que rodó fue la del director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico, el comandante Mariano Rojas, quien informó al Gobierno que el sismo no provocaría un tsunami, cuando las olas avanzaban sobre el territorio nacional.

Rojas será reemplazado por el comandante Patricio Carrasco, ratificó el ministro de Defensa, Francisco Vidal. La decisión fue adoptada por el comandante en jefe de la Armada, Edmundo González, dijo Vidal.

Los problemas de operación de las FFAA, que tardaron 30 horas en llegar a las zonas devastadas, fueron tambián comentados por el presidente electo Sebastián Piñera. El millonario anunció incluso que hará una "profunda reestructuracion" de los sistemas de alerta y ayuda de que dispone el país, tras una reunión cumbre en La Moneda con Bachelet.

Las Fuerzas Armadas tardaron dos días en movilizar a unos 10.000 hombres y unas tres jornadas en tomar el control de las ciudades, asoladas por cientos de saqueos simultáneos.

No obstante, las recrimimaciones también fueron desde las FFAA hacia el Gobierno.

"Teníamos los aviones listos para despegar desde el primer momento, pero nunca recibimos la orden", dijo el comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Ricardo Ortega. El Gobierno respondió diciendo que Bachelet debió esperar seis horas para ir a las zonas azotadas por la naturaleza, debido a la inacción de los militares.

El terremoto y el ulterior tsunami desnudaron finalmente fuertes fallas de coordinación en el despliegue de las Fuerzas Armadas, una de las más poderosas de Suramérica.

Los casi 10.000 millones de dólares gastados por Chile en armas desde 1990 no mostraron ninguna eficacia a la hora de paliar esta tragedia.

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