JM, el 'mesías' azulino

José Mari firma un 'hat-trick' y lidera la goleada de un buen Deportivo frente a un cuadro pucelano que paga su falta de ambición Notable Los xerecistas, firmes atrás y acertados arriba, anulan a su rival

JM, el 'mesías' azulino
M. Romero

Jerez, 22 de noviembre 2010 - 06:53

Este fin de semana pasará a la historia de la Liga española como el de los ‘hat-trick’. El ex xerecista Emiliano Armenteros lo logró para el Rayo Vallecano, Cristiano Ronaldo para el Real Madrid, Leo Messi para el Barcelona y José Mari, para el Xerez.

El sevillano se sumó a la fiesta del fútbol y lideró la goleada azulina a un Valladolid que sólo fue equipo en la primera parte. En la segunda, desapareció por completo del campo ante el arsenal ofensivo desplegado por el conjunto de Javi López.

Entre Óscar Díaz, Pablo Redondo y José Mari hicieron añicos a un bloque cogido con alfileres, con muchas lagunas defensivas y que fue encajado tantos como golpes recibe un boxeador al borde del k.o. Para concretar, que demostró con creces los motivos por los que sólo ha ganado un partido fuera de casa hasta el momento.

Algunos casi se comen vivo a Emilio Viqueira el pasado verano cuando anunció el fichaje de José Mari y hasta se atrevieron a comentar que venía a Jerez a pasearse porque ya enfilaba la recta final de su carrera tras su paso por el Nástic. El hispalense no tenía que demostrar nada a nadie porque su trayectoria le avala pero con sus actuaciones ha sellado las bocas de los críticos y se ha metido en el bolsillo a una afición que le adora y que le ha convertido en su nuevo ídolo. Y no sólo por sus goles, que siempre vienen bien y son importantes, sino por su trabajo, por su entrega y por dejárselo todo en el campo desde el primer minuto hasta el último.

Después de la buena imagen ofrecida por el Xerez, tanto en el partido de Copa ante el Levante como frente al Betis la pasada jornada, el equipo lo tenía que refrendar con un triunfo. Era una mañana para romper tabús y acabó con todos de un plumazo. Ganó con solvencia a un firme candidato al ascenso, aunque ayer no lo pareciera, se volvió a mostrar bastante sólido atrás -llevaba seis jornadas sin dejar su portería a cero y fallando en acciones puntuales atrás- y aprovechó sus oportunidades, aunque no es menos cierto que materializó cuatro y bien pudieron ser cinco o seis y hasta siete, si Ceballos no llega a anular un gol legal a David Lombán.

Una primera parte demasiado táctica -Raúl Llorente y Capi ocuparon la banda izquierda y el resto del equipo fue el mismo de la pasada jornada- y con demasiado respeto entre ambos conjuntos, dio paso a una segunda que fue un monólogo de los xerecistas.

De todos modos, el Deportivo se pudo haber marchado ya con ventaja a la caseta con ocasiones para José Mari y Óscar Díaz y un remate en propia puerta de Barragán que se estrelló en el larguero y que sacó bajo palos Jordi Figueras.

El equipo de Javi López, al que en el primer tiempo le costó superar la presión visitante, crear juego y entrar por banda, se reinventó en el segundo periodo. Óscar Díaz, Pablo Redondo y José Mari, ayudados por un Bruno Herrero que entró mucho más en juego y que distribuyó más y mejor, destrozaron a los pucelanos, que nunca estuvieron a la altura de un encuentro que requería mayor intensidad y competitividad.

José Mari abrió la lata en el minuto 55 después de un servicio de Óscar Díaz y puso en bandeja a Pablo Redondo el 2-0 sólo ocho minutos después. Era el principio del fin de un Valladolid que a partir de ese momento se esfumó, si es que alguna vez estuvo en Chapín. Nunca se cumplió de forma más clara el tópico de ‘el que sale a empatar, acaba perdiendo’.

Los xerecistas se crecieron, comenzaron a gustarse y a sentirse cómodos en el terreno de juego y mostraron la mejor versión de la temporada, espoleados por una afición falta de alegrías tras la dolorosa pasada temporada y después de los titubeantes inicios de un bloque que sigue mostrando dos caras y que es capaz de lo mejor y de lo peor. Ayer, lo tuvo todo de frente y obsequió a todos la mejor de sus sonrisas, tanto en defensa como en ataque.

En pleno recital, David Lombán hizo el 3-0 tras un saque de esquina pero Ceballos Silva, de forma incomprensible, se lo anuló. Señaló falta del defensa en ataque en un barullo dentro del área.

Todo era cuestión de tiempo. Y como José Mari tenía su día y todo lo hizo bien, logró el 3-0 a falta de siete minutos para el final. Aún quedaba lo mejor, su tercer tanto en su cuenta particular y el cuarto para su equipo. Mientras tanto, el Valladolid ni se inmutaba o ni quería inmutarse, se limitaba a deambular.

Más que un partido, el de ayer terminó siendo para el equipo de Antonio Gómez una auténtica tortura porque si llega a durar algunos minutos más, los de López hubiesen firmado una goleada de escándalo en Chapín.

Así es el fútbol de caprichoso. A Javi López no le hicieron demasiado gracia las declaraciones de Antonio Gómez cuando comentó que el Xerez tenía una plantilla para ascender y se amparó en el presupuesto de uno y otro. Visto lo visto sobre el terreno de juego, seguro que el entrenador catalán se alegra de tener menos presupuesto, más jugadores con garra y menos ‘estrellitas’ que se creen que aún juegan en Primera. Una categoría a la que a los castellanos les va a costar volver si siguen jugando así. Lo menos que se le puede exigir a un equipo es que luche o que lo intente. Todo lo que les faltó a ellos, le sobró al Xerez, que superó con nota su reválida y se vuelve a asomar a los puestos altos de la tabla.

4 - Xerez: Chema, Redondo, Lombán, Bruno Herrero (Barber, m.84), Moreno, Óscar Díaz (Capdevila, m. 74), Capi (Antoñito, m. 57), Cordero, Pablo Redondo, Rául Llorente y José Mari.

0 - Real Valladolid: Jacobo, Jordi Figueras, Jesús Rueda, Nauzet Alemán (Calle, m. 66), Baraja, Javi Guerra, Jorge Alonso, Guilherme, Álvaro Rubio (Álvaro Antón, m. 66), Barragán y Sisi (Jofre, m. 85).

Goles: (1-0) 55’ José Mari, de tiro cruzado, bate por primera vez a Jacobo tras una buena acción de Óscar Díaz. (2-0) 63’ Pablo Redondo cabecea con todo a favor después de que José Mari le pusiese el tanto en bandeja. (3-0) 87’ José Mari, esta vez de cabeza, tras un saque de esquina bien botado por Pablo Redondo y ante la total pasividad de la defensa visitante. (4-0) 92’ José Mari cierra el marcador y logra su tercer tanto casi debajo de los palos y tras otro saque de esquina con varios remates.

Tarjetas: Amarillas Pablo Redondo (17’), David Lombán (43’), José Mari (58’), Bruno Herrero (69’); Baraja (36’), Álvaro Antón (71’) y Barragán (81’).

Árbitro: Ceballos Silva. (Comité Extremeño). Aprobó en un partido en el que todas las miradas estaban depositadas en él después de las protestas azulinas de las últimas jornadas. Se dejó alguna que otra tarjeta en el bolsillo, tanto para azulinos como para los visitantes. Su error más grave, anular un gol a Lombán.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la 13ª jornada de la Liga Adelante disputado en Chapín ante 10.007 espectadores. La segunda parte comenzó varios minutos tarde porque uno de los asistentes de Ceballos se tuvo que cambiar el intercomunicador con el cuarto árbitro, ya que el suyo no funcionaba.

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