Xerez CD-Arcos CF | Crónica

Goleada tan corta como necesaria (3-0)

  • El Deportivo realiza uno de sus mejores partidos de la campaña y perdona un resultado más abultado 

  • Borja, por partida doble, y Ricky anotan los tantos del triunfo ante un rival inferior que termina con diez por la expulsión de Pedro

Borja es abrazado por Balongo, Sabaté y Cristian tras anotar el primer gol del partido. Borja es abrazado por Balongo, Sabaté y Cristian tras anotar el primer gol del partido.

Borja es abrazado por Balongo, Sabaté y Cristian tras anotar el primer gol del partido. / Manuel Aranda

El Xerez CD golea al Arcos (3-0) en su partido más completo de la temporada en La Granja y elude meterse aún más de lleno en un serio problema porque sus rivales directos en la lucha por la salvación sumaron también los tres puntos. Los azulinos se mantienen en la 17ª plaza con 21 pero ahora tienen a tiro de piedra al Gerena (22). 

El Deportivo sabía que no podía fallar ante un rival directo. Llegaba a la cita ilusionado por la buena imagen mostrada en Utrera pero en alerta por medirse a una escuadra pletórica tras ganar en Chapín al Xerez DFC.

El partido respondió a las expectativas, al cuadro azulino todo le salió bien y sólo le faltó acierto para haber logrado la goleada de la temporada. La apuesta valiente tanto de Juan Carlos como de Alberto Vázquez la agradecieron unos espectadores que disfrutaron de una buena tarde de fútbol.

El técnico azulino se decantó por un once muy ofensivo, acumulando hombres arriba capaces de generar peligro. Y todos respondieron a un buen nivel. Su equipo siempre fue superior, dominó los tiempos, fue más intenso y generó más juego. 

A los seis minutos, Fran Sabaté avisó a Lebrón y le dejó claro que no tendría una tarde plácida. Cristian remató fuera por poco una acción balón parado. La tímida respuesta del Arcos llegó al cuarto de hora, con un lanzamiento que se marchó desviado de Álvaro Pérez.

El Xerez CD cada vez dominaba más el juego y en el minuto 24 abrió la lata. Lo hizo, como no podía ser de otro modo, Borja. Ricky recuperó de forma astuta un balón y el delantero no desaprovechó el pase de su compañero. Se sacó un disparo duro y colocado desde más de 20 metros que dejó sin capacidad de reacción a un Lebrón que sólo pudo comprobar como el balón se colaba en su portería. 1-0 y todo de cara.

A pesar de su dominio, a los 25 minutos se produjo una acción que pudo cambiar el rumbo del partido. Un saque de esquina botado por Maqui lo remató de cabeza de forma impecable Pedro pero Miguel tiró de reflejos para mandar la pelota a saque de esquina con una gran estirda. Paradón para enmarcar.

El toque de atención reactivó a los xerecistas, que seguían controlando pero sin ampliar su ventaja en el marcador, con el riesgo que eso conlleva. Cuando todo hacía indicar que el primer tiempo acabaría 1-0, apareció Ricky para anotar el tanto de la tranquilidad en uno de esos minutos que llaman psicológicos (43'). El pequeño atacante fue el más listo en el segundo palo para rematar de cabeza un centro medido de Fran Sabaté.

Tras el descanso, el Deportivo regresó al terreno de juego con las mismas ganas de agradar y de darse un homenaje que merecía. La primera opción clara fue para Sabaté pero el centrocampista no acertó con la meta rival y perdonó el 3-0.

El Arcos ni estaba ni se le esperaba ante el buen hacer de los xerecistas que, mucho más intensos, ganaban todos los duelos y las segundas jugadas. La grada disfrutaba pero quería el tercero para no complicarse.

A la hora, Ricky no pudo superar a Lebrón en un mano a mano tras una asistencia perfecta de Borja, que seguía a suyo. Y suyo fue el tercer tanto del encuentro. Se intercambiaron los roles y el punta no falló. Recogió en la frontal del área un pase excelente de Ricky y volvió a sorprender a Lebrón con otro golazo. La grada lo celebró a lo grande (61').

Al Arcos se le puso todos más cuesta arriba cuando su central Pedro fue expulsado por doble cartulina amarilla (67'). Una falta en el lateral del área a Quirós le costó la amonestación y Fran Sabaté estuvo a punto de hacer el cuarto en el lanzamiento del libre directo.

Los azulinos no se conformaban y querían más, todos querían su tanto. Ricky tuvo en sus botas el doblete ante Lebrón pero le estrelló el balón en el cuerpo tras una bonita acción junto a Sabaté y a dos minutos del final, con la afición jaleando a sus jugadores, Luismi se encontró con el larguero en un remate de cabeza a centro de Ezequiel.

El frío se hizo más llevadero con la buena imagen mostrada por el Deportivo, que esta vez sí brindó un gran triunfo a sus incondicionales.

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