Matilde Fernández. Directora del Instituto de Astrofísica de Andalucía

"El Observatorio de Calar Alto está ahora en su mejor momento"

  • "Nos extraña que no se haya tenido en cuenta el criterio manifestado por la comunidad astronómica ni explorado otras posibles fuentes de financiación antes de firmar el acuerdo".

Matilde Fernández Hernández (Madrid, 1964) ha sido una de las voces más críticas en los últimos meses contra el recorte de fondos para la actividad investigadora en el Observatorio de Calar Alto, en la Sierra de Filabres (Almería). Ha pasado siete años en México y en la sociedad Max Planck de Alemania, y dirige el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), al que pertenecía como científica titular del CSIC que ha investigado la formación de estrellas de tipo solar o de menor masa (sobre la que versa su tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid, 1993). Licenciada en Ciencias Físicas por la Complutense, exige al Gobierno de Mariano Rajoy que recapacite antes de que sea demasiado tarde.

-El nuevo convenio de CSIC y la sociedad Max Planck incluye, además de los recortes, el relevo en la dirección de Calar Alto. ¿Es la solución al problema? ¿Qué le parece que se adoptara sin informar al ya ex director?

-Es la junta directiva del AIE (Asociación de Interés Económico) de Calar Alto quien nombra al director, por lo que no podemos añadir mucho más. La trayectoria de José María Quintana es incuestionable y esperamos que pueda reconducir la crisis para bien del observatorio.

-¿Qué balance hace?

-Es sin duda excelente, y el observatorio está ahora en su mejor momento, con un muy buen ritmo de publicaciones, proyectos científicos de primer nivel y con instrumentación pionera recientemente desarrollada para sus telescopios, como la cámara infrarroja de gran campo Panic y el espectrógrafo Cafe, o en fase de construcción, como Carmenes.

-Si ya en diciembre de 2010 se firmó un acuerdo para el mantenimiento de la actividad hasta 2018, ¿por qué se vuelve a renegociar tres años después?

-Entendemos que lo que se buscaba era ajustar el presupuesto a la situación actual, en la que todos los centros de investigación están viendo recortada su financiación. Desde CAHA ya se estaban haciendo esfuerzos para ahorrar costes, pero el actual acuerdo dificulta un proyecto futuro al dejar de financiar dos de los telescopios y limitar el uso del de 3,5 metros. Aún no podemos valorar los efectos a nivel global, aunque supondrán un descenso indudable de la actividad científica.

-¿En qué medida condicionarán los recortes la actividad que se desarrolla en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA)?

-El observatorio de Calar Alto es internacional, una instalación que permite no sólo a los investigadores españoles y alemanes sino también de otros países desarrollar proyectos que abarcan casi todas las áreas de la astrofísica, desde el estudio de los cometas, la evolución estelar, los núcleos galácticos o la evolución de las galaxias. La limitación de su uso claramente va a perjudicar el desarrollo de los proyectos de investigación y obligará a buscar otras instalaciones observacionales para continuar con ellos. Además ha supuesto una fuerte inversión económica y de capital humano y que quizá no pueda amortizarse de forma adecuada.

-En defensa del Observatorio están los excelentes informes de evaluación internos y externos. ¿Cuáles son? ¿Sirven para algo?

-El observatorio cuenta con informes favorables de la Red de Infraestructuras de Astronomía de España y de la europea Astronet, instituciones que buscan establecer estrategias eficaces para la investigación en astrofísica. El observatorio también cuenta con excelentes informes de evaluación externa realizados en los cinco últimos años, a petición de su propio Comité Científico Asesor y del Ministerio de Ciencia e Innovación.

-Los trabajadores aseguran que la reducción es del 67% para 2013 y desde el CSIC que el recorte es de un 25%. ¿Por qué este baile de cifras sobre las inversiones?

-El recorte total para el período 2014-2018 con respecto al convenio original en vigor actualmente asciende, sumando los sucesivos recortes y según nuestros cálculos, a un 67%; las otras cifras dependen de con qué se compara la cifra aceptada en mayo de 1,6 millones de euros. Según la nueva adenda al convenio, a partir de 2014 el presupuesto será de 1,6 millones, aunque desde Madrid se nos ha sugerido que esta cifra podría entenderse como un tope mínimo. Dependerá obviamente de si se lograse ampliar la financiación, quizá a través de la incorporación de nuevos socios, así como de la gestión del nuevo director.

-Uno de los aspectos del nuevo convenio que más cuestionan los investigadores es que los telescopios de 1,2 y 2,2 metros quedan fuera de uso. ¿En qué medida va a afectar esta decisión a la investigación que se venía realizando? Sólo se permitirá su utilización si la pagan los beneficiarios. ¿Esto del renting de los telescopios se aplica en otros observatorios?

-Resulta muy difícil que los proyectos científicos con financiación pública puedan asumir los costes reales de un telescopio, máxime de la categoría de 2 a 4m de diámetro, de manera que lo más posible es que finalmente tengan que buscar otras opciones para realizar las observaciones.

-¿Por qué cree que se ha realizado la negociación con un ambiente de secretismo y politizándose incluso en las Cortes Generales y el Parlamento de Andalucía?

-Lamentamos profundamente, como científicos y como ciudadanos, que todo este proceso no se haya desarrollado con la mayor transparencia y que ahora Calar Alto se haya convertido en una piedra arrojadiza entre formaciones políticas. También extrañamos que no se haya tenido en cuenta el criterio manifestado por la comunidad astronómica, o la exploración más pro-activa de otras posibles fuentes de financiación antes de sellar el acuerdo final.

-Si ya en 2011 en plena crisis creían que era necesaria una actualización tecnológica porque el telescopio de 3,5 se quedaba pequeño y plantearon el proyecto Hexa de 6,5 metros. ¿Qué se podrá hacer ahora que peligran los existentes y no hay viabilidad para financiar uno más grande?

-Todas las instalaciones astronómicas buscan ampliar y mejorar sus capacidades tecnológicas para adecuarse a los nuevos retos científicos, y el proyecto HEXA iba en esa dirección. Para nada se trata de que el 3,5m se haya quedado pequeño; es más, las actuales instalaciones hacen de CAHA un observatorio plenamente competitivo, de reconocido prestigio a nivel internacional, con una instrumentación y un personal técnico especializados y reconocidos en el campo de la espectroscopia. Esto se amplía y refuerza en el futuro próximo, con la instalación de nuevos instrumentos de última generación.

-Querían convertir el proyecto Califa en rampa de lanzamiento del Observatorio, ¿en este nuevo marco económico aún se puede?

- El proyecto Califa está siendo un éxito; un claro exponente, reconocido a nivel internacional, de la calidad y la especialización lograda en un tipo de observaciones que hoy en día solo el telescopio de 3,5m puede ofrecer en el mundo.

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