Deportes

El vestuario, de nuevo salpicado

  • Carlos Ríos reconoce que sabía que habían intentado comprar a un jugador contra el Córdoba, Bruno Herrero dice que no sabe nada, los demás jugadores no hablan y el club tampoco se posiciona

Un futbolista del Xerez fue tanteado para dejarse perder en el partido contra el Córdoba -el que selló el descenso matemático del Deportivo a Segunda B- según publicó ayer el diario Marca, que relata cómo el futbolista azulino fue 'tocado', se negó al arreglo y lo puso en conocimiento del vestuario. De nuevo otra noticia extradeportiva vuelve a salpicar al club azulino en general y al vestuario xerecista en particular, en el que ayer no sentó nada bien la noticia. Tanto es así que más de un futbolista está molesto con el que ha hablado y les ha puesto a los pies de los caballos.

En efecto, que la noticia haya trascendido en un medio nacional y que ni en el club ni en el vestuario se haya reaccionado -o bien con un comunicado o bien con alguna aclaración- no hace sino acrecentar las dudas que vienen rodeando a los azulinos en el último tramo de la temporada. Carlos Ríos, entrenador del Deportivo, reconocía ayer en la sala de prensa de Chapín que sabía lo que había pasado, que se había hablado en el vestuario, pero Bruno Herrero, uno de los capitanes y el único jugador que accedió a hacer declaraciones sobre el tema, aseguraba que no sabía nada del tema.

De nuevo técnico y plantilla cada uno por su lado, con lo fácil que hubiera sido consensuar un mensaje ante el calado de la noticia, de la que el vestuario tuvo conocimiento nada más llegar a Chapín.

La tibieza del Xerez en tratar todos estos asuntos -el consejo no existe y Rafael Mateos tiene otras prioridades- y el desastre deportivo e institucional del club propician que el Xerez vuelva a ser señalado; a pocos puede extrañar que el Zaragoza en Primera o el Xerez en Segunda sean los señalados en estos momentos y habrá que ver si la mano dura que prometía Javier Tebas, ahora ya presidente de la Liga de Fútbol Profesional, se hace realidad.

Porque entre las cosas que dejó entrever Carlos Ríos ayer en la sala de prensa de Chapín es que los organismos pertinentes -Federación o Liga, o ambos- estaban al tanto del asunto; en esta línea también se marca la visita del propio Tebas al vestuario, en la que habló claro a la plantilla de la venta de partidos.

Tampoco se entiende como en el mismo momento de conocerse el asunto el Xerez no lo pone en conocimiento de Liga y Federación y lo denuncia a los cuatro vientos; y si lo hizo, menos se entiende que ayer no hubiese comunicación alguna en este sentido o bien por parte del club -que ni está ni se le espera- o bien por parte del vestuario.

Pero el Xerez no ha sido el único salpicado por el informe de Marca: el Córdoba, beneficiario en caso de que hubiera habido compra y venta, contraataca y señala al Huesca. En efecto, Carlos González, presidente del Córdoba, señala también en el informe del rotativo madrileño que "nosotros comunicamos a la Liga que en el partido contra el Huesca tocaron a un jugador nuestro. Hicimos lo que había que hacer, decirlo".

El triángulo se cierra, pues, con el Huesca, precisamente rival mañana del Xerez. Ayer, en la ruda de prensa previa al envite, Jorge D'Alessandro, entrenador de los azulgrana, defendió a capa y espada al club azulgrana: "No tengo noticias y me molesta; no me salpica en lo más minimo ni al equipo que represento ni a mí, porque después de treinta años entrenando no me he visto envuelto en ninguna cosita de este tipo y me siento molesto, porque poner el nombre del equipo que represento no me gusta. Tengo que decir rotundamente que es mentira. Es mentira".

"No sé a qué viene -añadía el técnico argentino del Huesca-, hay mucha movida, históricamente ha habido mucho en cuanto a este tipo de movimientos, pero realmente fijar la duda en un mosquito como es el Huesca me parece ridículo cuando hay monstruos deportivamente. Me siento perdido con esta insinuación, somos el modesto, el modestísimo Huesca. Entonces, que nos apunten a nosotros, yo me siento molesto. Toda Huesca debería sentirse molesta por lo que representa el equipo y Huesca como ciudad, somos unos modestos, unos luchadores que pagamos el día 1, y que se nos pueda poner en una duda... Yo no soy oscense pero soy profesional, no soy Agustina de Aragón, no he cogido ninguna bandera, solo la bandera de la honestidad. Llevamos tres meses remando contra corriente ¿y ahora que empezamos a ver la luz nos quieren echar de fuera? No lo entiendo".

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