Memoria me dio 'pa' ti... Cristóbal 'El jerezano'

"He sido artista porque dios ha querido "

  • "Empecé a bailar junto a Sebastián Núñez, Carbonero padre, Angelita Gómez y 'La Gitana Blanca'", apuntaba el bailaor.

"Fue un hombre admirado, querido y respetado por todos los que tuvimos la suerte de conocerle". Así se expresaba el recién fallecido Juan de la Plata en Diario de Jerez el día que nos dejó para siempre Cristóbal Fernández Mena, 'El Jerezano' (1934-1996). Se fue con tan sólo 62 años en una mañana de enero cuando se dirigía a la Caja de Ahorros de la Plaza del Arenal. A metros de su academia de San Miguel.

Cristóbal fue bailaor y bailarín, además de coreógrafo y maestro. Empezó en el mundo del arte "junto al guitarrista Sebastián Núñez. En ese grupo cantaba el Carbonero padre y bailaban 'La Gitana Blanca' y Angelita Gómez. Yo quise ser artista por la admiración que tenía a Antonio 'El Bailarín'". A ésto añadió: "he sido artista porque Dios ha querido". Son declaraciones que hizo Cristóbal en una entrevista a Diario de Jerez el 21 mayo de 1995, firmada por Pilar Nieto.

Más tarde, cuando fue adquiriendo conocimientos, se propuso abrir su primera academia, "y gracias al alcalde Tomás García Figueras y Juan de la Plata me la pusieron municipal, al lado del Gallo Azul, pero unos años más tarde tiraron el edificio y a empezar de nuevo".

Fue entonces cuando creó, "junto a Rosario 'La Jerezana' y José Luis Balao, el grupo 'Los Zagales de Jerez' con el que recorrimos Mallorca y Madrid. Nos llevamos una época fuera y echaba de menos mi Semana Santa", decía en la entrevista a Pilar Nieto.

"Tengo mucha devoción al Cristo, cuando lo veo por mi casa de calle Granados me hace temblar", añadía. Aunque él nació en la calle Florinda "y me bautizaron en San Marcos, pero cuando tenía cinco años mis padres ya se trasladaron a Granados".

Tras esa larga temporada recorriendo salas de fiesta como Pasapoga, en Madrid, volvió a su tierra en busca de sus gentes y sus fiestas, "me llevo en la feria desde que encienden las luces hasta que la apagan".

Cuando volvió a Jerez, "empecé a dar clases en un local que tenía Antonio Gallardo, pero unos meses después me independicé y abrí esta academia de San Miguel, y hasta hoy", contaba a Diario de Jerez.

Pero si por algo es recordado Cristóbal, además de por su calidad artística y personal, es por el amor tan grande que tenía a su Lola Flores, a la que definió en dicha entrevista como "única". Explicaba que "comencé a coleccionar cosas de ella desde que tenía quince años, cuando la vi por primera vez en la puerta de Correos con Manolo Caracol. Ella vino a mi casa en los años setenta para conocerme y desde ahí entablamos amistad".

Tanto fue así que el director de una serie televisiva sobre la vida de Lola "vino a mi casa a pedirme lo que tengo para poder hacer un buen reportaje. El museo de Lola lo tengo yo aquí", sentenció.

La recuerda con cariño y desde la nostalgia, y es que hasta los últimos años de la artista Cristóbal estuvo a su lado, "la última vez que estuve con ella fue hace dos años, cuando estuvimos bailando bulerías alrededor de una mesa en un bar de San Joaquín".

Cristóbal tuvo su homenaje en vida, fue en Ifeca el 23 de septiembre de 1994, y gran parte del pueblo se volcó en muestras de cariño.

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