Carmen Linares | Cantaora

“Ha pasado todo tan deprisa que a veces no me creo que lleve tanto tiempo cantando”

  • La artista jiennense celebrará el próximo viernes sus 40 años de carrera en solitario con un concierto en el Teatro Villamarta en el que repasará su dilatada trayectoria musical

“Ha pasado todo tan deprisa que a veces no me creo que lleve tanto tiempo cantando” “Ha pasado todo tan deprisa que a veces no me creo que lleve tanto tiempo cantando”

“Ha pasado todo tan deprisa que a veces no me creo que lleve tanto tiempo cantando”

Carmen Linares, una de las grandes voces del flamenco actual, cumple 40 años de trayectoria en solitario, una efeméride que está celebrando, con permiso de la pandemia, con un espectáculo en el que reúne gran parte de su excelsa discografía y sobre todo su sapiencia y conocimiento encima de las tablas. El viernes aterrizará en Jerez, en el Villamarta, un espacio en el que ya ha dejado patente su categoría como artista más de una vez.

–¿Está siendo muy duro celebrar 40 años de carrera en una situación como ésta?

–Pues sí, porque cuando montamos este espectáculo, en el que celebrábamos mis 40 años como solista, porque evidentemente llevo más años cantando, nunca pensamos en lo que íbamos a vivir. Llegó febrero de 2020, cuando hicimos un concierto en el Teatro de la Zarzuela, y a partir de ahí todo se suspendió hasta que a final de año hemos hecho Málaga y Córdoba y el mes pasado hicimos en Madrid otra gala.

–O sea que toda una gira ha sido cancelada...

–Bueno, hemos tenido la suerte de que la mayoría se han aplazado y poquito a poco los vamos retomando. Pero vamos, es muy duro porque el flamenco en España con esta crisis está muy tocado.

–¿Cree que la cultura está siendo la gran olvidada en toda esta pandemia?

–Estamos absolutamente abandonados salvo en los pocos sitios donde se siguen haciendo cosas. Hay que comprender que no sólo somos los artistas sino técnicos de sonido, de luces...Mi hija es actriz y estaba haciendo ‘La pasión de Yerma’ y de golpe y porrazo le cancelaron todo, lleva un año parada. Además, se ha demostrado que no ha habido contagios en los teatros, y a veces hay dineros concedidos para espectáculos y se suspenden. Cuando cantamos en Madrid en enero, todo estuvo fenomenal y la gente fue muy respetuosa. Es una lástima que estemos así porque la gente está muy desesperada.

–¿Cuesta subirse a un escenario con tantos parones?

–Por supuesto. Cada vez que te subes, como hay tanto tiempo entre una actuación y otra, te encuentras rara. No es lo mismo ensayar o cantar en casa que cuando uno se sube a un escenario.

–Por lo que veo no lo lleva muy bien...

–La verdad es que no, igual que el contacto con mis compañeros, con el público y con la gente del mundo del espectáculo. Y eso que en Madrid, donde se han seguido haciendo cosas, he ido a ver algunos espectáculos. Por ejemplo, en la Suma Flamenca fui a ver a algunos compañeros y fue una situación extraña, todo el mundo distanciado...En general necesitamos que esto pase porque también la voz se resiente. De hecho, para hacer bien un concierto tienes que estar una semana antes calentando para que la voz esté bien y que la garganta esté fuerte.

"La cultura está absolutamente abandonada, hay muchos profesionales pasándolo muy mal”

–¿Y se acostumbra una a cantar a una hora tan poco habitual como las cuatro de la tarde?

–(Risas) Pues mira, es cuestión de acostumbrarte y adaptar tu vida a esa hora. De hecho, tanto en Córdoba como en Málaga hemos cantado a esa hora. Habitualmente, cuando cantas por la tarde-noche, comes prontito, te echas un ratito y luego te vas. Ahora es levantarte tarde, hacer un buen desayuno e irte al teatro. Ya allí te vas mentalizando y calentando la voz, y bueno, ya tu cuerpo lo ha asimilado. Al final te acostumbras, porque por ejemplo cuando sales fuera, lo normal es cantar a las seis de la tarde. A lo que no me acostumbro es a ver a la gente con mascarilla, eso sí, cuando sales les das las gracias porque es la hora de la siesta (risas). Es una experiencia, la verdad.

–Su relación con Jerez ha sido siempre buena a pesar de que salvo al Festival, únicamente ha pasado por la Fiesta de la Bulería y sólo en una ocasión...

–Es cierto, a Jerez he venido en muchas ocasiones, aunque casi siempre al Teatro Villamarta o al Festival presentando algunos de mis espectáculos o mis discos. A la Bulería sólo vine en 1996. Pero bueno, en Jerez tengo también muy buenos amigos y siempre es una alegría venir a esta tierra. Desde siempre he tenido relación con artistas de aquí, grabé con Moraíto, que era fuera de lo común, con Paco Cepero, con los hermanos Juan y Bernardo Parrilla, El Bolita, Gerardo Núñez...Además, la mejor amiga de mi hija es jerezana, le llamamos Anita Jerez y es casi como una hermana.

–Cuando se habla de 40 años parecen que son muchos pero esto pasa tan deprisa...

–A mí me lo vas a decir...(risas). Todo pasa muy deprisa y a veces me parece imposible que lleve tanto tiempo cantando. De todos modos, siempre digo que cuando las cosas pasan tan rápido es porque disfrutas y a mí me encanta mi profesión. Le he dedicado mi vida y creo que el flamenco ha devuelto a mi vida toda esa dedicación, me ha dado muchas cosas. He podido conciliar mi vida familiar y estoy muy contenta de pertenecer a este arte, porque es una música que te llena por completo.

–Usted siempre ha reivindicado el papel de la mujer, ¿cómo lo ve ahora que se habla tanto de ello?

–Bueno, es cierto que desde siempre he tenido esa inquietud, de hecho hice la Antología de la Mujer, recopilando todos los cantes que habían creado las mujeres a lo largo de la historia del flamenco y de alguna forma se ha convertido en un referente. Ahora afortunadamente este tema está muy presente y poco a poco se van consiguiendo cosas. Mientras haya mujeres que no tienen la misma oportunidad, ya no sólo en la música, en general, hay que apoyarlas.

–Ha reivindicado el binomio flamenco-poesía junto a otros artistas como Morente o Vicente Soto, ya que estamos en Jerez. ¿Se llega a entender el discurso?

–Claro que sí, tenemos una suerte enorme de contar con esos poetas y combinándolos con el flamenco siempre suman. Evidentemente, hay que hacer un tratamiento especial. Por ejemplo, en mi último disco, con poemas de Miguel Hernández, hay algunos que encajan a la perfección con algún cante y otros necesitan una composición. Se pone el flamenco a su servicio. Yo cuando escuché a Morente homenajeando a Miguel me enamoré y bendita esa estela.

–Hablémos de este espectáculo que traerá el viernes al Villamarta. Supongo que será un recorrido por su carrera...

–Eso es, he tratado de hacer un recorrido por toda mi trayectoria, aunque sintetizándola porque hay cosas significativas que no puedo hacer. Pero bueno, he elegido cosas de la Antología de la Mujer como ‘Toma ese puñal dorao’, que siempre me lo piden, haré cosas de Graná, cantes por seguiriyas y algunas incursiones en ‘La Leyenda del tiempo’, un homenaje a Morente, cosas de Juan Ramón y Miguel Hernández. Luego vendrá la gente habitual, las guitarras de Salvador Gutiérrez y Eduardo Espín, un trío de contrabajo, piano y batería, una bailaora que es excelente y como invitada vendrá Martirio. Siempre suelo elegir a un invitado y en esta ocasión me hacía mucha ocasión que viniera Maribel. Estamos montando ‘La Paloma’, otro tema que le encanta y que grabé con Gerardo Núñez, haremos ‘Gracias de la vida’ de Mercedes Sosa, que es una canción que deberíamos escucharla todas las mañanas. Creo que en general hay un poco de todo, y al final, busco un encuentro que en estos tiempos lo necesitamos.

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