Jerez

IU Jerez reclama empleo y escuela pública como instrumentos de inclusión en el Día Internacional del Pueblo Gitano

Cartel del Día Internacional del Pueblo Gitano, en solidaridad con Ucrania.

Cartel del Día Internacional del Pueblo Gitano, en solidaridad con Ucrania.

Izquierda Unida Jerez explica que "como denuncia la Fundación Secretariado Gitano, aunque la escolarización de la población gitana en España ha tenido un importante avance en los últimos treinta años, sigue existiendo una gran brecha educativa que comienza a dibujarse en Primaria, pero se abre antes incluso de la finalización de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, con un 64% del alumnado gitano de entre 16 y 24 años que no concluye los estudios obligatorios frente al 13% del conjunto del alumnado".

Las consecuencias de la pandemia, con el confinamiento domiciliario, o las situaciones de "semipresencialidad", impactaron de manera más negativa en la parte del alumnado más vulnerable, generando más desigualdad y desequilibrios entre los escolares.

Recuerda IU que "la encuesta realizada por la Fundación Secretariado Gitano a 11.000 personas de la comunidad andaluza, para el curso 19/20, sacó a la luz que sólo un tercio de los participantes disponían de ordenadores para seguir con las clases online. Mientras que más del 40% de los estudiantes no tenían acceso a internet o lo tenían con datos limitados. Y casi un 30% no podía realizar las tareas escolares que les estaban enviando los centros educativos".

Por tanto, "hoy más que nunca los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) siguen estando vigentes y deben ser nuestra hoja de ruta: una educación basada en la igualdad, la diversidad y la inclusión es posible con el compromiso de toda la sociedad".

Los datos existentes confirman "una realidad implacable: no hay gitanos/as en la escuela privada y muy pocos/as en la concertada, entre el 7% y el 10%. A pesar de los notables avances en los últimos años, 6 de cada 10 niños y niñas gitanas no terminan la Educación Secundaria Obligatoria, 43,3% de estos/as jóvenes entre 15 y 19 años ni estudia ni trabaja y la tasa de exclusión del empleo entre la población gitana es del 78,6%".

Cifras como estas "ponen en evidencia la exclusión que sufre la población gitana en España. Todo ella se manifiesta de manera clara y práctica en el importante fracaso educativo del alumnado de extracción gitana".

Desde los foros económicos de quienes diseñan la prueba de evaluación internacional PISA, como desde todos los estudios de perdonas expertas en educación, "se concluye que la primera causa del fracaso en la escuela es la segregación escolar. La situación socioeconómica y cultural de la familia repercute directamente sobre los resultados académicos del alumnado, más que cualquier otra consideración".

Por tanto, "cuando hablamos de un colectivo humano que sufre una situación de marginación y exclusión social histórica, con gravísimos problemas de vivienda y empleo, no podemos separar los resultados escolares de este contexto. Sólo reforzando las políticas de lucha contra la pobreza y la exclusión, y si se apuesta por medidas que promuevan la cohesión social y los derechos más básicos de toda la ciudadanía conseguiremos que un derecho humano universal como el acceso a la educación se haga en condiciones de equidad".

Izquierda Unida considera que "la anómala dualidad público-privado (concertada o no) que existe en el sistema educativo español consolida y, a menudo, legitima esta diferenciación social. La escuela pública, a través de los/as muy buenos profesionales con los/as que cuenta, intenta garantizar el desarrollo de las diversidades culturales. Pero el modelo de subvenciones y conciertos en favor de la escuela privada y el desigual sistema de admisión del alumnado acaba conformando escuelas específicas donde se matriculan, mayoritariamente, niños y niñas gitanos y no gitanos de familias socioeconómicamente deprimidas y marginales".

Es el indicativo de "una política educativa que colabora, cuando no legitima, una diferenciación social que de forma implícita reconoce una discriminación y mantiene vigentes unos prejuicios contra las personas pobres en general y la población gitana, en particular, que hace imposible el mandato constitucional de la igualdad de oportunidades".

El derecho a la educación "se debe entender también como derecho de todo el alumnado a aprender con éxito, al margen de su origen o condiciones socioeconómicas, culturales o de índole personal. La escuela pública, que no la privada ni la concertada, ya lo practica y será la única que asuma de forma correcta la atención de lo rural y lo marginal".

El acceso a los medios telemáticos, el nivel cultural de las familias, el tamaño y calidad de las viviendas o el agravamiento de los problemas económicos y laborales "se han convertido en esta situación de pandemia más determinantes. El efecto socializador y equitativo que la escuela pública realiza sobre un alumnado diverso es imprescindible para alcanzar la equidad".

"No podemos olvidar que el abandono escolar temprano actualmente en España fue en 2021, de un 13,3% de personas de 18 a 24 años que no había completado la segunda etapa de Educación Secundaria (FP de Grado Medio, Básica o Bachillerato) , la media europea de un 14,9% y para la comunidad gitana es de un 63,4%. Como muchos expertos y expertas en educación, asociaciones de madres y padres, de estudiantes u organizaciones sindicales han denunciado, nos debe preocupar, especialmente, la continuidad educativa de todo el alumnado que vive en una situación de riesgo de pobreza y vulnerabilidad", subrayan desde Izquierda Unida.

Sostiene la formación que "sí es posible acabar con la brecha. Como los datos del Secretariado Gitano para el curso 19/20 atestiguan, del total del alumnado atendido por el programa “Promociona”, el 97% del alumnado de Primaria consiguió pasar de curso y el 61,2% lo hizo con todas las asignaturas aprobadas. El 96,5% del alumnado de Primaria en situación de promocionar a la ESO lo consiguió y, de éste, el 64,7 % con todas las asignaturas aprobadas. El 83% del alumnado de Secundaria pasó de curso y el 56,8 % acabó con todo aprobado".

La demandada bajada de ratio, "clamor en la comunidad educativa tras la experiencia de la Pandemia, posible más que nunca por la reducción de la natalidad y la llegada de financiación desde Europa, podría permitir un paso adelante histórico en la inclusión. Junto a ello la eliminación de centros 'gueto', desarrollando planes estratégicos para zonas especialmente vulnerables y apostando por una red pública que en es la única que atiende la diversidad y trabaja firmemente por la inclusión".

Izquierda Unida "defiende y exige por eso desde su Red Federal de Educación una enseñanza pública y gratuita como condición necesaria para que la educación sea un derecho garantizado por la comunidad social e instrumento de cohesión y de igualdad".

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