Juan Bermúdez (IU) | Alcalde de Conil “No hay otro ayuntamiento gaditano que proteja más el medio ambiente que Conil”

  • El regidor de IU inicia otro mandato con un gobierno en minoría pero manteniendo la mano tendida a un PSOE al que acusa de haber practicado "un doble juego" al negociar con PP y AxSí

  • "No se desgastan ni las personas, ni las ideas pero sí los partidos por la labor de tantos años seguidos de gobierno"

  • "La urbanización de Roche probablemente no existiría si hubiera que hacerla ahora, en el contexto actual"

Conil vivió el 15 de junio la sesión de investidura más tensa de todos los ayuntamientos de la provincia. De manera sorpresiva los concejales del PP y de AxSí votaron a la candidata del PSOE, Carmen Sánchez, para que no gobernara la lista más votada, la de Izquierda Unida. Sólo la posterior renuncia de la líder socialista permitió que Juan Manuel Bermúdez (IU) se mantuviera en la Alcaldía que dirige desde el año 2012.

Hoy, tres meses después, Bermúdez analiza en esta entrevista lo que pasó, la situación actual de su gobierno en minoría y el futuro que le aguarda a un Conil que, asegura, es el municipio de la provincia que más protección le da al medio ambiente.

–¿Ya se le ha pasado el susto de la sesión de investidura?

–No, hombre, susto no. Yo los sustos los dejo para otras cosas de la vida más importantes. Lo que pasó aquí en junio fue un ejemplo de la política actual, en la que hay una pérdida de ideología total. Hoy a muchos partidos les da igual pactar con la izquierda que con la derecha, y eso provoca una gran desafección en la ciudadanía. Aquí, al igual que en Medina, lo lógico era que hubieran gobernado IU y el PSOE juntos, pero los socialistas iniciaron un doble juego y empezaron a negociar con la derecha del PP y con los de AxSí, que dicen que son de izquierdas pero que en Paterna, por ejemplo, pactan con el PP. El pueblo de Conil habló, dijo que aquí tenía que gobernar IU dialogando con todos los partidos y no que el PSOE gobernara con PP y AxSí. Al final la lógica se impuso.

–¿Cree que, después del resultado de las elecciones, el PSOE soñó en algún momento con la Alcaldía de Conil?

–Sí, me consta que hubo muchos socialistas en Conil que querían coger la Alcaldía. Yo no sé lo que hubo detrás. Yo lo que sé es que la candidata del PSOE pidió que no la votaran, los concejales del PP y de AxSí la votaron y después, cuando ella renunció, los populares y los andalucistas estaban muy cabreados, al igual que el edil de Ciudadanos. Algún acuerdo escondido habría, digo yo.

–En el PSOE equiparan lo que ha sucedido este año con lo que pasó en 1991, cuando Antonio Roldán (IU) renunció a la Alcaldía que le ‘regaló’ Leales Conileños para que no gobernaran los socialistas. Y cuatro años después, en 1995, IU arrasó en las urnas. ¿Puede repetirse la misma historia en Conil?

–No lo creo porque lo que ha pasado ahora dista mucho de lo que sucedió en 1991. Entonces Roldán no se esperaba para nada esos votos, renunció de inmediato y el pueblo apoyó luego esa coherencia. Pero, a diferencia de lo que ha pasado este año, Roldán no negoció absolutamente con nadie e IU se posicionó desde el primer momento a favor de que gobernara aquí la lista más votada. Eso no lo ha hecho ahora el PSOE.

–¿Quién va a ser su interlocutor prioritario para cerrar acuerdos? ¿Ve opciones de que IU pueda cerrar algún pacto de gobierno?

–Nuestro socio prioritario es y seguirá siendo el PSOE por una simple cuestión de afinidad ideológica, aunque es verdad que hay muchas cosas del Partido Socialista que no son precisamente muy de izquierdas. Y nosotros ya le ofrecimos al PSOE entrar en un gobierno de coalición. La propuesta se la planteamos en una segunda ronda de contactos. Pero la rechazaron.

–¿Han reflexionado ya en su partido sobre por qué han perdido dos concejales en estas elecciones municipales?

–Es verdad que perdimos dos concejales, pero logramos los mismos votos que hace cuatro años, que también es importante. Y a la conclusión a la que hemos llegado es que quizás ha fallado un poco la comunicación de lo que hacemos, de la multitud de cuestiones que ponemos en marcha y que, al parecer, no llega al conocimiento de la gente. Y también tenemos que actualizar nuestro proyecto porque llevamos 24 años en el gobierno y no se desgastan ni las personas, ni las ideas, pero sí los partidos por la labor de tantos años de gestión. Tenemos que ir sumando gente a nuestro proyecto, sobre todo a la juventud.

–¿Qué balance realiza el alcalde de un municipio tan turístico como Conil del verano que está a punto de concluir?

–Los balances económicos a mí me gusta más que lo hagan los empresarios, que son los que manejan las cifras. Yo puedo hablar simplemente de lo que hemos estado oyendo por las calles. Y la conclusión es que julio fue más flojo que otros años, posiblemente por el tiempo que hizo, y que agosto ha sido muy bueno, tanto de afluencia como de climatología. Sin comparar con otros años, creo que ha sido un verano para estar satisfechos. Ha venido muchísima gente, las terrazas estaban llenas, los bares, los hoteles, los hostales y las pensiones también, y encontrar un piso de alquiler libre para fines turísticos ha sido muy complicado. Eso significa que el turismo sigue funcionando en Conil, con sus dificultades, claro, que siempre están ahí y que intentamos solventar.

–¿Se refiere a problemas de tráfico y de seguridad ciudadana?

–Bueno, sí, pero es que no se puede olvidar que Conil pasa de 22.000 habitantes a entre 70.000 y 80.000 en verano. Y eso origina, como es lógico, muchos problemas de trafico, de aparcamiento, de molestias, de ruidos... pero siempre intentamos paliar esas cuestiones.

–Da la impresión de que Conil apuesta cada vez más por el turismo familiar pero ¿quiere eso decir que aquel tradicional turismo juvenil de este municipio ha pasado ya a mejor vida?

–En los últimos años en Conil ha habido un cambio importante. Nuestro objetivo es potenciar un turismo familiar, un turismo más tranquilo. Es lo que siempre vendemos cuando promocionamos Conil desde el punto de vista turístico. De hecho, la mayoría de las actividades que hacemos van dirigidas a ese público, con muchas actividades infantiles en edificios y emplazamientos municipales. Pero eso no quiere decir que la juventud no tenga cabida en Conil. Los jóvenes saben que este es un pueblo muy bonito, que tiene bares de copas, y una discoteca, y muchos atractivos, y por eso vienen. Y conjugar ese derecho al ocio que tienen los jóvenes con el derecho que tienen los vecinos y los turistas a trabajar, a descansar o a ir a la playa es lo que procuramos en todo momento.

–¿Cuántos hoteles en ciernes hay previstos a corto plazo?

–Ahora mismo se está construyendo uno de la cadena Barceló en las parcela hotelera municipal que tenemos en la Fuente del Gallo. Tenemos otras parcelas en el municipio y confío en que en breve podamos anunciar nuevos proyectos. Y hasta ahí llegaríamos en un principio. Si después vemos que son necesarios más proyectos hoteleros, pues tendríamos que replantearnos la situación.

–Explíqueme por qué Conil se niega a ser declarado municipio de gran afluencia turística.

–Es muy fácil. Si Conil pidiera la declaración de municipio de gran afluencia turística, grandes superficies como Mercadona, Supersol u otras podrían abrir los domingos y eso provocaría un daño irreparable a ese pequeño comercio que tan importante es en Conil. Pueden ustedes hablar con los propietarios de esas tiendas y les dirán que sus ventas esos domingos fácilmente se triplican con respecto a las de cualquier otro día. Nosotros no estamos contra las grandes superficies, que tienen todo el derecho a estar aquí y que además generan empleo. Pero no podemos dejar abandonados a ese pequeño comercio. Los municipios de menos de 50.000 habitantes no estamos obligados a acogernos a esta iniciativa y no lo hemos hecho buscando eso, que los beneficios se repartan. No es un capricho. Es una medida pensada, hablada y que tiene el respaldo de la Asociación de Comerciantes y de mucha gente.

–¿Cuál es la prioridad de su gobierno para estos cuatro años?

–Un objetivo grande, inmediato que solucione un problema gordísimo en Conil yo diría que ahora mismo no lo tenemos. Sí tenemos otros proyectos en los que estamos volcados para intentar hacer más grande a nuestro pueblo. Perseguimos por ejemplo la ampliación del centro de salud o la construcción de uno nuevo, y peleamos por un Teatro Municipal que Conil no tiene y cuyo suelo tenemos ya reservado. Y a largo plazo tenemos planteado un ambicioso proyecto de remodelación del paseo marítimo. Lo más inmediato que necesitamos es una depuradora, y estamos trabajando en ello porque estamos modificando el PGOU para poner los terrenos a disposición de la Junta cerca del polígono industrial. Otro objetivo prioritario es la construcción de viviendas sociales para dar respuesta a las familias que las necesitan y que en municipios como Conil se encuentran con que es imposible alquilar una porque los precios se han disparado ante la nueva ley que regula las viviendas turísticas. Y queremos seguir recuperando más servicios para que sean gestionados desde lo público, como el de las ayudas a domicilio o la grúa municipal.

–Este verano se ha visto algo muy raro en Conil, con Ecologistas en Acción criticando al gobierno de IU por las obras de una promoción en Roche. ¿Qué le ha parecido?

–Ni yo ni la gente de mi partido entendimos esas críticas, sobre todo porque los ecologistas saben de primera mano que no hay otro ayuntamiento en la provincia que proteja más el medio ambiente que el de Conil. Aquí se olvida la historia muy rápido. Y nosotros hemos desclasificado seis millones de metros cuadrados del municipio para proteger ese suelo: tres millones en Roche y otros tres en Castilnovo. Y eso no lo hace nadie. Lo que ha pasado en Roche es que una empresa ha decidido iniciar las obras de una promoción en una parcela que, aun siendo inundable, es urbana. La Junta le ha dado el visto bueno al proyecto y nosotros no tuvimos más remedio que darle la licencia de obras porque la obra es totalmente legal. Y punto. Yo siempre digo lo mismo. Si la urbanización de Roche hubiera que hacerla ahora, en el contexto actual, probablemente no existiría. De aquella urbanización en IU aprendimos mucho. Nos dimos cuenta de que las construcciones aisladas del núcleo urbano no aportan nada al pueblo. La gestión es mucho más complicada y los servicios son mucho más caros. Conil se hubiera beneficiado más si esa urbanización se hubiera construido más cerca, más pegada al núcleo urbano.

–¿Qué futuro le vaticina usted a un sector tan importante para Conil como es la pesca?

–Este es un tema que me preocupa muchísimo, sobre todo con la pesca artesanal, que es la que tenemos aquí con 60 barcos de los que dependen muchas familias. Ahora mismo esos barcos están faenando desde Roche hasta Cádiz, lo que conlleva una sobreexplotación de los caladeros. Y encima ahora está el problema del alga invasora que si no se arregla con prontitud, puede ser el fin de la pesca artesanal. Y para encontrar esas soluciones ya vamos tarde porque el Gobierno central y la Junta siguen pasándose la pelota entre ellos. Todo esto no es nuevo, porque empezó en 2015, y el hecho de que ni siquiera se haya constituido aún una mesa de coordinación para atajar este problema declarando este problema como un desastre ecológico es muy significativo.

–¿Cree usted que lo peor de la crisis ya ha pasado?

–Sí. Bueno, hay muchos vecinos que aún lo siguen pasando mal, porque el acceso al empleo sigue siendo complicado y porque las tasas de paro están ahí. Pero creo que lo peor ya ha pasado. Es verdad que en Servicios Sociales seguimos atendiendo a mucha gente, pero ya no es lo mismo que vivimos en 2012, 2013 o 2014. Eso sí era un problemón enorme, con tantísimos desahucios. Pero creo que hicimos frente con dignidad.

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