armada | cinco meses para estar como nuevo en 2018

De obras extraordinarias en el 'Elcano'

  • El buque escuela se somete a trabajos de envergadura en la factoría de Navantia en San Fernando, con la modernización del sector de popa

  • Ocupan a un centenar de operarios al día

Toda la zona de popa, conocida como toldilla, está sometida a obras extraordinarias en el dique número 4 del astillero en Navantia San Fernando.

Toda la zona de popa, conocida como toldilla, está sometida a obras extraordinarias en el dique número 4 del astillero en Navantia San Fernando. / armada

Acostumbrados a ver el Juan Sebastián de Elcano en sus partidas y llegadas al muelle de Cádiz, encontrarlo en obras en dique seco, rodeado de andamios y grúas, impresiona. En el buque escuela de la Armada, ahora en la factoría de Navantia en San Fernando, el ritmo de trabajo es constante, día y noche, y con hasta un centenar de operarios cada jornada a bordo. El Elcano quiere estar como nuevo para su próximo crucero de instrucción, que partirá de Cádiz a mitad de febrero de 2018, y que será un número redondo: el noventa. Para ello, se somete a unas obras "que se pueden enmarcar entre las más importantes acometidas a lo largo de la vida del buque y entre las tres de mayor entidad desde el año 2000", afirmaba su comandante, el capitán de navío Ignacio Paz.

Ese ritmo constante lo pudo comprobar este medio recientemente subiendo a bordo, donde se realizan un centenar de obras a la vez. Grupos de operarios en el casco, colocando las maderas, chorreando pintura, colocando tuberías, aislantes,... En la proa faltan los cañones y en la popa los camarotes de los oficiales están completamente desmontados. Y es que los trabajos que se están acometiendo salen de lo ordinario, van más allá de aquellas que se hacen de forma periódica en el barco entre crucero y crucero para preparar el siguiente. "Son más que eso", aseguraba mientras daba cuenta de todo lo que se está llevando a cabo en el navío, cuyo mando asumió este verano. "Están trabajando o acabarán trabajando a bordo del Elcano entre 25 y 30 empresas, lo que se traduce en aproximadamente 350 operarios a lo largo de cinco meses. Para que se haga una idea, estamos hablando de cerca de 100 operarios al día, algunos de ellos con una actividad de 24 horas, en turnos de 8 horas, pues las obras de 'toldilla' son de tal entidad que requieren mantener los trabajos durante todo el día".

Está en dique seco desde agosto y se prevé que vuelva a flote el mes que viene

El Elcano está en dique seco desde agosto y no volverá a flote hasta el mes que viene, un mes antes de partir. Los trabajos que ya afrontan sus últimas semanas, explicó, se pueden dividir en tres bloques. "Por un lado, los de tipo periódico, esos que siempre se llevan a cabo en cada inmovilización del Elcano. Entre ellos podemos destacar los recorridos al motor principal, a los diésel-generadores, a los equipos auxiliares (como los grupos de A/A, de producción de agua, de tratamiento de aguas sucias, etc), a los equipos y sistemas de navegación y de maniobra, así como reparaciones, arreglos o saneados en la cocina y en las zonas de habitabilidad". Un segundo grupo lo constituirían las tareas que requieren que el barco esté en dique, esto es, fuera del agua, -como es el caso actual, que el Elcano se encuentra en el dique nº4 del astillero de Navantia-, lo que permite revisar el casco del barco, especialmente su obra viva (la parte de casco que está contacto con la mar, por debajo de la línea de flotación), las válvulas de fondo, el eje y la hélice, la pala del timón, la maniobra de las anclas, etc.

Y, finalmente, un tercer grupo, que es el que da carácter de extraordinario a estas obras, que son los trabajos de modernización-remodelación de la cuarta sección, o sección de popa, conocida como 'toldilla'. En esta sección se están revisando con profundidad todas las planchas de acero, tanto de cubierta, como de casco y mamparos interiores, para sanear, reparar o, en caso sea necesario, sustituir las que se encuentren defectuosas. "En definitiva, se trata de garantizar la integridad estructural del barco en esta zona, que es la que quedaba pendiente, pues desde el año 2000 se había acometido esta tarea en el resto de las secciones del barco".

Todas estas actuaciones de forma conjunta tienen como premisa fundamental el "revisar el casco y la arboladura, renovar equipos y sistemas, reparar averías, mejorar la calidad de vida, a la vez que se mantienen "las formas del barco". Porque "no sólo en esta, sino en todas las obras que se han realizado en el Juan Sebastián de Elcano en sus 90 años, tienen "el firme propósito de que este querido y emblemático buque-escuela se mantenga fiel a su diseño original" y que, a la vez, se mantenga "a este bergantín-goleta como un velero seguro y marinero, como siempre lo ha sido a lo largo de sus ya 90 años de vida", incide Paz.

Los motivos para encarar ahora todas estas mejoras y no en otro momento han sido fundamentalmente dos. "Cumple 90 años y era el momento adecuado para modernizar lo que falta, con esa modernización integral de la sección de popa", comenta su comandante. Pero además, el velero bergatín lleva tres cruceros de instrucción de cuatro meses, "con lo que el periodo entre y uno o otro fue más reducido de lo habitual y por lo tanto condicionó las obras periódicas". Esto se produjo el año pasado por un cambio en el plan de estudios de la Escuela Naval Militar. Hasta entonces, el crucero se venía realizando en el cuarto curso y se decidió que fuese en el tercero para no dejar a ninguna promoción sin hacerlo.

Cuando terminen los trabajos, a mitad de enero, la dotación del barco tendrá que encarar un duro trabajo para tener todo preparado para febrero. "Nos quedarán cuatro semanas escasas y vitales para la preparación final del crucero de instrucción. En ese tiempo hay que salir a la mar para la comprobación de las reparaciones efectuadas, adiestrar al personal de nuevo embarque o con menos experiencia (que me temo no será poco, pues ha habido muchos cambios en la dotación y alguno en puestos relevantes), certificar el barco (listo para el despliegue). En definitiva, navegar y dar el aparejo, es decir, recuperar sensaciones marineras, algo tan importante y necesario después de estar un periodo tan prolongado sin navegar". De hecho, el trabajo de la dotación sigue entre andamios, obras y operarios de Navantia y que coordinan con la empresa para evitar riesgos e interferencias en una reunión cada mañana.

El comandante de este importante bergantín-goleta no desaprovecha la oportunidad para hablar de Navantia, de las firmas y los operarios que están ahora en plena faena, de su profesionalidad y calidad. "Creo que también influye el cariño que en general sienten por este buque los operarios que trabajan a bordo, lo que, sin duda, repercute muy positivamente en la calidad y finalización de los trabajos".

Y si todos los periodos de obras de mayor o menor entidad han sido y son necesarios e importantes, es justo reconocer el apoyo del Arsenal de La Carraca, dijo también. "Y es que gracias al personal, civil y militar, de este querido arsenal estas reparaciones han sido y son posibles, y por ello el Elcano goza de la buena salud que ahora tiene. En mi opinión, Elcano y la Carraca es casi un binomio, una pareja bien avenida, y no se podría entender uno sin el otro".

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