Diario de las Artes

Los valores de la gran cerámica

Tuty Márquez, junto a una de sus obras.

Tuty Márquez, junto a una de sus obras. / Miguel Ángel González

TUTY MÁRQUEZ Y FERNANDO G. DURÁN

Sala Julián Cuadra

JEREZ

La Sala de Exposiciones Julián Cuadra, la que está en la Plaza del Mercado formando parte de los espacios del Museo Arqueológico, no tiene ningún problema; sólo el que quieran darle aquellos que piensan que, por no estar en el Centro de la ciudad, todo lo que hasta allí llegue no debe ser demasiado bueno. Creo, sin embargo, que el verdadero problema reside en su falta de contenido, por lo que permanece demasiado tiempo cerrada al público y abierta en muy contadas ocasiones. Una sala es buena o mala por lo que ofrece y por su continuidad en una programación constante.

Estoy totalmente seguro que, con un programa adecuado, con una permanencia absoluta y un mínimo acondicionamiento museográfico, tendría otra valoración y sería demandada con el interés que, ahora, no tiene. En los últimos tiempos la hemos visto como espacio expositivo para ciertas muestras, precisamente, protagonizadas por la cerámica. Esto sólo va a servir para encasillarla, contribuir a ese sentido de escasa valoración que parece tener y de ser espacio concedido para los menos afortunados.

Siempre he creído que la Julián Cuadra podría ser un espacio expositivo muy válido y abierto a las muchísimas exigencias culturales que a una Delegación de Cultura de un Ayuntamiento llegan constantemente. La exposición que nos ocupa puede servir como punto de inflexión y ser el detonante para una programación adecuada y bien estructurada para las muchas peticiones de espacios expositivos que en Jerez existen. Responde a una muestra de cerámica que no es nada más que otro modo de expresión de los que hoy forman parte de ese vasto y abierto crisol donde se funde el arte contemporáneo. Dos autores con un buen bagaje creativo y un dominio del medio que no ofrece duda alguna; dos autores que suscriben los eternos valores de una creación que se ampara en los acertados planteamientos artísticos de obras bien concebidas y muy bien llevadas a cabo desde un rigor plástico contundente.

TUTY MÁRQUEZ vuelve a exponer en Jerez y vuelve a su medio natural, la cerámica. Tras aquella muestra en Pescadería con las fórmulas creativas más abiertas y abrazando la materialidad diversa de medios más alternativos, se vuelve, de nuevo, a ese planteamiento formal que tan acertadamente domina y que le sirve, una vez más, para afrontar, sin estridencias ni reivindicaciones catetas, una realidad femenina que, en sus obras, surgen espontáneas, sutiles, divertidas y sin excesos.

El trabajo que Tuty Márquez nos presenta son esculturas que acrecientan la mera fórmula cerámica y nos revelan la capacidad para dominar el medio y abrir las sendas por donde circule ese concepto tan especial y particular que plantea esquemas sobre la verdad de un feminismo que ella hace noble y alejado de los atontamientos al uso. Tuty Márquez en su obra no se deja avasallar por los desenlaces exuberantes que podría proporcionar lo femenino sino que, de forma sutilísima, recrea el sexo de la mujer en un espacio expresivo muy bien controlado estéticamente que delimita, por completo, la concreción expresiva y abre acertadas y concisas perspectivas visuales y significativas.

Fernando G. Durán, con una de sus obras. Fernando G. Durán, con una de sus obras.

Fernando G. Durán, con una de sus obras. / Miguel Ángel González

En las piezas de FERNANDO G. DURÁN se nota su máxima proyección ceramista; sus obras reviven lo mejor de un trabajo tradicional que él domina de principio a fin. Con un ramillete de obras que asumen los postulados de un clasicismo absoluto en cuanto a la estructuración compositiva, se adentra, asimismo, por nuevas situaciones que abren las perspectivas de un medio que él concede máxima entidad artística.

Junto a obras de suprema representación, con bellas vasijas, sabiamente posicionadas en un clasicismo que se abren a nuevos encajes expresivos, el artista nos presenta una serie de pequeñas esculturas cerámicas con la referencia de una fauna marina que pone en evidencia la fortaleza plástica de su ejecución y la preclara situación artística de un autor que magnifica una realidad creativa convencida y convincente.

Buena exposición la que encontramos en la Julián Cuadra. Una muestra con el carácter de un modo creativo que potencia la realidad de los buenos creadores y que aporta un nuevo sentido artístico a una modalidad que, sin duda y con obras como las que se exponen, se encuentran en los medios absolutos de lo mejor de la creación artística.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios