juan echanove. actor

"Necesito ser fiel a mi integridad y a mí mismo para representar bien un papel"

  • El actor madrileño y la pianista japonesa Azumi Nishizawa homenajean a García Lorca con un recital enmarcado dentro del Festival Músicas de Mujer de Granada

Echanove en una fotografía reciente durante una visita a Málaga. Echanove en una fotografía reciente durante una visita a Málaga.

Echanove en una fotografía reciente durante una visita a Málaga. / marilú báez

Juan Echanove (Madrid, 1961) no se acuerda cuándo fue la primera vez que recitó a Lorca, pero sí afirma que lleva unido al poeta toda su carrera. El Público, Comedia sin título, Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre... No han sido pocas las obras del autor de Yerma que han pasado por sus manos. Ahora, con 40 años de experiencia a sus espaldas, se atreve con un recital poético musical en homenaje al escritor. Le acompaña una de las mejores pianistas japonesas del momento, Azumi Nishizawa, que interpreta temas de Falla, Mompou y Debussy -autores que inspiraron a Lorca- mientras él recita versos del granadino. Ambos representaron Federico García Lorca en la memoria ayer en el Centro Lorca.

-No es la primera vez que trabaja con textos de Lorca. ¿Es de sus autores favoritos?

-El camino que emprendí con Lorca es un camino muy largo. No es que sea mi autor favorito, es que es un autor que me ha acompañado de manera intensa durante toda mi carrera. He hecho El Público, Comedia sin título, Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre y cantidad de recitales. Es un poeta que lo tengo muy dentro.

-¿Cómo han planteado el espectáculo Azumi Nishizawa y usted? ¿Se parece a Desaparecer de Calixto Bieito?

-Sí, puede ser. La música, la misma que inspiraba al poeta y otra muy distinta, contemporánea, que le hubiera inspirado si la hubiera conocido, y su poesía confluyen en un acto poético musical que busca la belleza y la emoción.

-Federico García Lorca en la memoria se presenta como un recital de poesía y música. ¿Cree que la música es capaz de llegar a donde las palabras no pueden?

-La palabra cuando crece en belleza de una manera enorme y se hace grande, grande, se convierte en música.

-Nishizawa interpretará a Debussy, Falla t Mompou. De éste último se dice que "su música es pura metafísica; silencio sonoro". ¿Cómo de importa es el silencio en este montaje?

-El silencio es un sonido musical, de la misma manera que también lo es la nota y la armonía. El silencio es, de alguna manera, el lienzo en blanco desde donde se traza el resultado. Es tan importante como el propio cuadro.

-¿Cómo se aprende a trabajar el silencio?

-Bueno, un amigo mío decía que todo lo que tiene que ver con el hecho de actuar o es muy fácil o imposible. El silencio en todo caso es el arte de la escucha.

-Hablando de silencio. ¿Se escuchan lo suficiente las peticiones de los artistas o no?

-Bueno, unas sí, otras no, como todo. Nosotros estamos inmersos dentro de la sociedad y nuestra misión es ponerla delante de los espectadores como un espejo donde se pueden mirar y desde el que tomar sus propias conclusiones.

-Ha representado hasta hace muy poco a Quevedo en la obra Sueños. ¿Qué deberían aprender los españoles del escritor madrileño, una de las figuras más importantes del Siglo de Oro?

-Bueno, yo me quedaría con el soneto 9 -Callar- donde dice que hay atreverse a decir lo que uno siente, a hacer valer la voz, a mostrar siempre lo que está ocurriendo sin ambages, sin disimularlo. Quevedo fue un adalid de esa sinceridad con la que se oponía a lo que él consideraba injusto.

-"Me duele el teatro y, a través del teatro, me duele España", explicó en una entrevista. ¿Qué es lo que más le duele a un artista?

-No sé. Hay cosas que uno ve y siente, y que le provocan un dolor. No hay que magnificarlo. Pero si es una preocupación, un dolor, porque al estar metido dentro la sociedad, y tener que observarla y analizarla para luego elaborar personajes que sirvan de espejo a la propia sociedad, uno siente ese dolor.

-¿Siento dolor cuando un tribunal ordena el secuestro de un libro, como ha pasado recientemente con Fariña, o manda a un rapero -como Valtonyc- a prisión?

-Me vas a meter en un embolao. Quevedo decía una cosa muy sabia: "La pluma debería ser libre, señoría / La pluma es la lengua del alma". Eso es suficiente como para expresar que la libertad de expresión es infinita, no le pueden poner ningún tipo de cortapisa. La libertad de expresión es fundamental para las libertades humanas.

-En su día interpretó a Franco en Madregilda, de Francisco Regueiro. ¿Hoy día se formaría un buen revuelo o no?

-No creo.

-Volviendo al escritor granadino, él dijo de la poesía que "no puede hacerse con la rigurosidad matemática del que va a comprar litro y medio de aceite". ¿Piensa que el arte está funcionando justo como eso, como si se tratara de una receta que uno copia de un libro?

-Depende quién, qué. Depende de hacia dónde quieras mirar. Hay un arte de consumo, pero también sigue habiendo un arte mayor. Éste no se siente condicionado por todas esas cosas, sino que nace y crece de una manera espontánea.

-¿Cuál ha sido el personaje con el que más afinidad ha tenido?

-No necesito la afinidad con el personaje para poder sentirme bien interpretándolo. Lo que sí necesito es sentirme afín a mí mismo, a mi integridad.

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