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Un día en la vida

Manuel Barea

mbarea@diariodesevilla.es

Borracho y solo

Él regresa borracho y solo (otra noche). Ella también.Se encuentran y pasan juntos lo que queda de noche

Uf, se acerca el 8-M y la derechona (y la ultraderechona, los de Vox, vaya: es que yo soy de los que piensan y dicen que Vox es de extrema derecha, por si aún hace falta aclararlo) ya ha sacado el limpiametales y la bayeta y se ha puesto a darle lustre a los tanques. Artillería verbal, quiero decir. Una suerte de blitzkrieg dialéctico con el que intentar parar, ya saben, la invasión de la barbarie feminazi, que se acerca rabiosa y echando espumarajos -joder, el coronavirus- y con las armas dispuesta a instaurar su dictadura vaginal. Ya quisiera más de uno vivir bajo ese totalitarismo. Se sacaría el pasaporte sin pensárselo dos veces para fugarse de Onania.

Es todo tan repetitivo. Es todo tan rancio y cansino. Es otra vez igual, exactamente igual que el año pasado, y el otro, y el anterior, por estas fechas. Es como un día de la marmota (lo que ocurre es que aquí vamos de conejo y zanahoria). La Armada Feminista prepara su jornada reivindicativa y los machitos enseñan el hocico -el rabo plegado- asomándose por la trinchera, a verlas llegar, con sus chanzas, sus ocurrencias y sus risotadas. Y sus improperios, por supuesto. [Por cierto, que me he centrado al principio en señalar sólo a la derechona. Craso error: hay por ahí cada izquierdoso -o presume de serlo- que en este asunto es más carcunda que los que tiene por adversarios en otras cuestiones. Y se juntan y se lo pasan bomba. ¡A ver, otro chiste sobre tías!]

Y todo eso se multiplica cuando los cañonazos cambian el objetivo y se dirigen contra el traidor, el hombre aliado o amigo de estas... -¿cómo las llaman esos senequistas de taberna, "verracas", "guarras", "calientapollas", "frígidas", sigo...?-, o simplemente comprensivo, y hasta contra el indiferente con el 8-M; es decir, con aquel que no es lo suficientemente beligerante, y por lo tanto nada varonil, con una fecha tan al parecer peligrosísima: y aquí el catálogo incluye desde el calzonazos pusilánime al amiguito parguela pasando por el aquiescente progre, pobres individuos todos ellos abducidos por la Secta del Parrús.

La cosa se adorna este 2020 con el lema Borracha y sola, que ha hecho subir la originalidad de los chascarillos (es un decir). A mí me parece bien. Lo veo solidario, ya no es sólo cosa de hombres. Él regresa en medio de la noche borracho y solo (otra vez). Ella también regresa borracha y sola. Se encuentran ambos. Y pasan lo que queda de noche juntos y borrachos. Y el 8-M que cada uno haga lo que quiera.

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