Universidad de Cádiz

"Nos hemos dejado la piel reivindicando un edificio digno"

  • El rector recuerda que la nueva ESI se solicitó por primera vez en el año 1989. La presidenta de la Junta preside la inauguración.

Comentarios 2

Por fin llegó el día: 30 de septiembre de 2014. Esta fecha marca un antes y un después para la comunidad universitaria de la Escuela Superior de Ingeniería. A partir de hoy, sus alumnos ya no tendrán que encender algunos interruptores con guantes para evitar ser electrocutados; no tendrán que repartirse entre seis centros por falta de espacio en su maltrecha sede; podrán dejar sus ordenadores portátiles en casa puesto que ya disponen de computadoras en las aulas; emplearán maquinaria moderna en sus clases prácticas; recibirán la docencia en aulas acondicionadas y con mesas para todos; dejarán de mirar al techo con cierto recelo por temor a que se desprenda; y no tendrán que volver a irrumpir en el Rectorado para exigir unas instalaciones dignas.

Hoy entra en funcionamiento la nueva Escuela Superior de Ingeniería (ESI), inaugurada en la tarde de ayer en un concurrido acto que fue presidido por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo. "Nos hemos dejado la piel defendiendo y reivindicando un edificio digno para nuestra comunidad universitaria de la ESI", enunció el máximo responsable de la institución académica durante su intervención, en el vestíbulo del flamante inmueble. Y es que ese impoluto equipamiento que ayer pisaba González Mazo fue solicitado formalmente por primera vez -por la Junta de Escuela de la propia ESI- en el año 1989. No obstante, la primera piedra no fue colocada en el Campus de Puerto Real hasta finales de 2006, y han tenido que transcurrir ocho años más para verlo convertido en una realidad. "Hoy hacemos realidad un anhelo compartido por las más de 2.700 personas que componen la actual comunidad universitaria de nuestra Escuela Superior de Ingeniería. Compartido también por sus familiares, sus antiguos profesores, sus antiguos alumnos, por los anteriores y actuales equipos de dirección de la escuela y de la universidad, y por el conjunto de nuestra comunidad universitaria. Un sentimiento que trasciende a nuestra institución y llega al resto de la sociedad y que formará parte de nuestra pasada historia académica", trasladó el rector a los presentes.

Además de la presidenta del Gobierno andaluz, también asistieron a este relevante acto el consejero de Presidencia de la Junta, la alcaldesa de Puerto Real, el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, delegados territoriales, el director general de Universidades de la Junta, el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, la presidenta del Consejo Social de la UCA, el equipo rectoral y el equipo de dirección de la ESI, decanos y docentes de varios centros de la UCA, y el arquitecto de la nueva Escuela, así como otras autoridades políticas y militares, agentes sociales y económicos y representantes del colectivo estudiantil de la Escuela.

A muchos de los asistentes les agradeció González Mazo su "esfuerzo" y "responsabilidad" para con este proyecto que, a lo largo de los años, "ha sufrido un cúmulo de dificultades que han alimentado una gran incertidumbre". Sin embargo, esa sensación de inseguridad fue desapareciendo el pasado año con la aprobación, por parte de la Junta de Andalucía, de varias partidas económicas para sacar de la hondonada el inconcluso edificio de Ingeniería.

"Hoy toca conjugar el verbo agradecer. Mañana seguiremos, como siempre y entre todos, construyendo este edificio, dotándolo de vida, de sentido y de actividad", finalizó el rector.

Le relevó en palabras la presidenta de la Junta, que compartió su "gran satisfacción" por inaugurar una infraestructura "en época de crisis". "Un centro como éste -agregó- va a seguir fortaleciendo nuestra red universitaria pública, así que mayor aún es mi satisfacción".

Díaz también hizo hincapié en los "días duros" que, durante años, ha vivido el profesorado, el alumnado y el personal de administración y servicios de la ESI por falta de unas instalaciones dignas. "Un nuevo edificio era necesario, por eso este proyecto ha visto la luz en unos momentos de graves dificultades económicas", expuso antes de precisar que se han invertido 36 millones de euros en la finalización de la obra, la urbanización del entorno y el equipamiento del inmueble.

"La nueva Escuela Superior de Ingeniería es un proyecto de gran envergadura, una infraestructura de primer nivel. Eso quiero subrayarlo. Se han levantado unas instalaciones modernas, accesibles y funcionales". Pero no sólo destacó su nuevo envoltorio, sino el "referente" en sí que es esta Escuela "tanto en Andalucía como a escala internacional". En este punto, recordó que en la ESI se imparten siete títulos de grados de "áreas muy relevantes", y resaltó tres de esas titulaciones: Ingeniería Informática, Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto e Ingeniería Aeroespacial. "Aquí hay potencial, hay talento, hay capacidad de crecimiento y, por tanto, de generar empleo y riqueza".

La mandataria andaluza aseguró que esta Escuela, donde se forman miles de ingenieros, es "indispensable" para luchar contra "la principal lacra, el desempleo". Y apuntó que se encuentra ubicada a tan sólo unos metros de la factoría de Airbus, para incidir a continuación en la necesidad de que la universidad y la empresa estén conectadas con el fin de fortalecer el tejido empresarial de la comunidad autónoma.

Mientras se desarrollaba el acto, un centenar de personas afectadas por el cierre de Delphi se concentraba con pancartas en mano en la puerta de acceso al recinto universitario, reclamando trabajo para la Bahía de Cádiz y lanzando insultos e improperios contra los dirigentes del PSOE que habían accedido al lugar.

Además del rector y de la presidenta de la Administración andaluza, también tomó la palabra el actual director de la ESI, Juan José Domínguez, quien comenzó su discurso resaltando que por fin había llegado el esperado día. 30 de septiembre de 2014, una fecha a recordar. "Hoy celebramos un sueño hecho realidad, un acontecimiento histórico", dijo. Y no es para menos.

Con estas nuevas instalaciones se consigue dar cerrojazo a un inmueble obsoleto y con grandes deficiencias de espacio y de seguridad que fue inaugurado en el año 1962 -en la calle Chile de Cádiz- y diseñado para un máximo de 450 alumnos. Ahora, por fin, los más de 2.000 estudiantes de la ESI podrán recibir sus clases en un edificio digno y que ha sido dotado con los equipos necesarios para poder impartir una docencia de calidad.

Al término del acto, las autoridades realizaron una visita por las principales dependencias de esta edificación que fue diseñada por el arquitecto Rafael Otero. El inmueble se distribuye en seis módulos de dos plantas y que ocupan una superficie construida de unos 25.000 metros cuadrados. En total cuenta con 24 aulas de docencia, 10 de informática, siete talleres para prácticas y 42 laboratorios.

Además, dispone de un parking con capacidad para 490 turismos y 64 motocicletas, y se han habilitado cien plazas de bicicletas con la idea de reforzar el transporte sostenible, dado que el edificio en su integridad se encuentra situado en un espacio medioambientalmente protegido, el Parque Natural Bahía de Cádiz.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios