Donación de vivo Trasplante renal

Altruismo en su máxima expresión

  • La Organización Nacional de Trasplantes estima implantar este año un estricto protocolo por el que, desde el anonimato y sin ánimo de lucro, un ciudadano pueda donar un riñón a la larga lista de espera

Actualmente, en España el trasplante renal de donante vivo sólo se contempla entre personas con un vínculo personal (familiar, marital o amistoso), e incluso, si no existe compatibilidad histológica entre los miembros está la posibilidad del trasplante renal cruzado entre parejas; ésta última opción fue ejecutada con éxito por primera vez en nuestros país el pasado 21 de julio de 2009 bajo el trabajo simultáneo del Hospital Virgen de las Nieves de Granada y el Hospital Clinic de Barcelona. Pero además, durante este 2010 los expertos reunidos por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) prevén que entre en escena otra figura, "el donante altruista, entendido como buen samaritano, que dona un riñón a un receptor al que desconoce, y con el que , por lo tanto, no tiene ninguna relación", explica el doctor Rafael Matesanz, subdirector general de la ONT.

El proceso por el cual se espera dar luz verde a esta figura en España comenzó hace dos meses desde una solicitud andaluza. Según el coordinador de trasplantes en Andalucía, el doctor Manuel Alonso Gil, "un ciudadano quería donar un riñón y vehiculamos su petición hasta la ONT. A partir de aquello, se ha abierto un proceso de estudio que valora esta opción a nivel nacional". No es la primera vez que estos requerimientos se realizan por parte de ciudadanos, según Rafael Matesanz, "en la ONT ya habíamos recibido llamadas con el deseo de dar un órgano samaritanamente, pero los profesionales no nos acabábamos de creer las causas que motivaban la donación a alguien que no sea un familiar". En este sentido, el temor de los especialistas radicaba en los intereses económicos o psicológicos que pudieran haber tras la demanda. Sin embargo, "ahora hemos valorado que esta figura de donante existe en otros países anglosajones como Holanda o Estados Unidos y funciona", expone Matesanz.

Bajo la coordinación de la ONT, la comisión para la donación cruzada formada por una decena de expertos en disciplinas como bioética, nefrología, derecho... es la que está elaborando el estricto protocolo para el ejercicio de este nuevo donante. El doctor Manuel Alonso Gil, miembro de la comisión, adelanta "el donante debería someterse a un examen físico que garantice su seguridad tras la intervención, una evaluación psicológica para analizar las causas profundas de la entrega de uno de sus riñones, así como atestiguar que tenga el apoyo familiar durante el proceso".

Por otro lado, para poner en marcha esta figura, en principio no habría que cambiar la ley española ya que "una máxima del protocolo será conservar el anonimato tanto del donante como del receptor", manifiesta el coordinador nacional de trasplantes. En este sentido, el donante no sabría a quien dona y el receptor quien le dona, por lo que no habría ningún intercambio económico al respecto ni relación emocional. Del mismo modo, "el donante no podría lucrarse apareciendo en los medios de comunicación", dice Matesanz.

Asegurada la integridad física y psicológica de las partes, y preservado el anonimato que proteja el proceso de cualquier tipo de lucro, ¿qué beneficios supondría la aparición de esta figura en escena?. Según el doctor Luis Guirado, nefrólogo de la Fundación Puigvert, uno de los centros más prolíferos de España en trasplante renal de donante vivo, y miembro de la comisión que está elaborando este protocolo para la donación renal de vivo sin vinculo directo entre las partes, "por un lado, donar un órgano supone que hay uno más para trasplantar, y ello es bueno porque actualmente los receptores pueden llevarse en la lista de espera una media de dos a tres años. Pero, por otro, el donante altruista puede convertirse en el inicio de una interesante cadena de trasplantes si se utiliza en combinación con el programa de trasplante cruzado". En este sentido, el riñón donado del buen samaritano iría al miembro receptor de una pareja, cuyo otro miembro donaría al receptor de otra pareja, y así sucesivamente "aumentando las posibilidades de trasplantar", destaca Guirado. La seguridad de la continuidad de esta posible cadena, es decir, que una vez que el receptor de una pareja haya recibido el riñón del donante altruista, el otro miembro sano de la pareja done el suyo a otro receptor, se puede garantizar de dos maneras, "o realizando los trasplantes simultáneamente, pero sólo es posible en cadenas cortas de 2 ó 3 parejas; o bien, tal y como lo hacen en Estados Unidos, a través del compromiso moral adquirido por la pareja, que no legal", en cualquier caso, el doctor Guirado apunta que "la figura del buen samaritano puede empezar a funcionar este año en España con una donación simple de donante a receptor, o en una pequeña cadena cruzada".

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