Ciudad de Lucena -Xerez DFC | La crónica El sueño termina con un empate tan injusto como polémico (1-1)

  • Los azulinos firman una igualada y se quedan sin final por la ventaja que otorgaba al rival la segunda plaza

  • En un partido intenso, el árbitro anula por fuera de juego dos goles de forma rigurosa a los xerecistas y Javi Casares perdona ante Cuenca

Se acabó el sueño de la forma más cruel. El Xerez DFC no disputará la final del 'play-off' de ascenso a Segunda B tras empatar (1-1) frente al Ciudad de Lucena (le valían las tablas por haber terminado segundo) en un partido intenso, en el que los azulinos merecieron más y en el que el árbitro les anuló dos goles por fuera de juego más que rigurosos, el primero en la recta final de la primera parte y el segundo, en los primeros minutos del segundo acto. No fue justo el resultado.

Dimas Carrasco y Josu Uribe se habían guardado sus cartas y los dos se reservaban sorpresas. El entrenador del Ciudad de Lucena fue más rompedor que el xerecista. Dejó sentado de inicio a su máximo goleador Javi Henares y apostó por Maero, con pocos minutos hasta el parón porque fue un fichaje de enero y arrastraba una lesión. El sustituto del lesionado Sergi Valls fue Mario Hernández.

Los elegidos por el preparador azulino para luchar por la gloria de inicio fueron los esperados con sólo una variante. Zafra entró en la banda derecha en detrimento de Javi Casares, mientras que Bello se escoraba a la banda izquierda y Antonio Sánchez se convertía en el referente atacante.  Atrás, estaba cantada la titularidad de Edet, fijo durante toda la temporada, tras obtener la cautelar. Joaqui fue el sacrificado y Goma también salió de inicio junto a Álex Colorado y Adri Rodríguez.

Con mucho en juego, a los dos equipos les costó templar los nervios y los minutos iniciales, aunque intensos, fueron de tanteo, alterados por una caída dentro del área de Goma, que buscó petróleo ante la presión de Pablo Gallardo, y un lanzamiento de Maero que terminó en las manos de Camacho.

El Ciudad de Lucena dejaba a un lado las florituras y contundente y sin prisas, se defendía con orden, ante un cuadro azulino al que le costaba llegar pero que cada vez intentaba apretar más arriba. Sin embargo, a los 17 minutos, Luismi no se lo pensó desde la frontal y se sacó un buen disparo que se marchó ronzando el palo derecho de la meta defendida por Camacho.

Superados los 25 minutos, el Ciudad de Lucena apretó el acelerador y durante cuatro o cinco minutos tuvo al bloque xerecista contra las cuerdas. Se salvó de encajar un gol de milagro. Esos instantes hicieron saltar la banca.

Gol anulado

El cuadro azulino, con sus mejores hombres muy bien atados, a balón parado dispuso de tres buenas acciones y en el minuto 43, el árbitro, a instancias de su juez de línea, ganó protagonismo. Un lanzamiento de esquina de Bello lo remató de cabeza al fondo de la red Álex Colorado. El tanto fue anulado por un fuera de juego inexistente.

El segundo tiempo no tuvo nada que ver con el primero. El Xerez DFC salió enchufadísimo y antes de que se cumpliera el primer minuto de la reanudación ya se había adelantado en el marcador con un auténtico golazo de Marcelo, que recogió un balón suelto en la frontal tras varios rechaces. El lateral enganchó la pelota botando y la puso en la escuadra de Javi Cuenca. La alegría se desató en unos xerecistas que lo habían peleado.

La alegría duró poco. A balón parado empató el Ciudad de Lucena sólo un minuto después. El capitán Pablo Gallardo fue el más listo de la clase y aprovechó otro balón suelto dentro del área para meterlo dentro de la jaula tras una falta. 

El Xerez DFC se levantó y no acusó el golpe, todo lo contrario. El tanto le envalentonó y sólo un minuto después volvió a marcar. En esta ocasión, Antonio Sánchez mandó al fondo de la red un gran centro de Fran Ávila. Nuevamente el árbitro invalidó la jugada a instancias de su asistente. 

El partido se decantaba del lado del cuadro azulino, mucho más intenso y acertado que un rival que había perdido chispa y orden. Los momentos de incertidumbre los aprovechó Uribe para hacer el primer cambio del partido. Javi Casares entró al terreno de juego en lugar de Goma. La apuesta era claramente ofensiva.

Aprovechando cualquier lance para parar el juego, Dimas Carrasco también retiró del campo a un Joselinho que realizó una buena primera parte para luego apostar por Javi Henares en lugar de Maero y por Borja en lugar de Erik.

Los azulinos, a medida que pasaban los minutos, se afanaban una y otra vez en hacer daño pero le faltaba precisión en la finalización. El crono volaba y antes de la pausa para la hidratación entró Jacobo por Zafra.

La oportunidad más clara del encuentro la tuvo en sus botas Javi Casares. A los 82 minutos, el atacante azulino, después de un buen control y de conducir perfectamente, se planta solo ante Javi Cuenca, se la acomoda con la izquierda y la cruza en exceso

Los últimos minutos fueron de locos, un querer y no poder de los xerecistas que lo intentaban más con el corazón que con la cabeza ante un Ciudad de Lucena atrincherado, que no quería saber nada de jugar y que achicaba el agua como podía. Los azulinos ya acusaban el esfuerzo y les costaba tener lucidez para tomar las decisiones más acertadas.

El Xerez DFC murió matando. Un saque de esquina de Sergio Narváez lo subió a rematar hasta Camacho pero el Ciudad de Lucena no daba tregua. Había mucho en juego y los lucentinos no aflojaban. No llegó el final ni esperado ni justo,

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