Andalucía

Rodríguez Lainz asegura que la familia paterna "miente"

  • La abuela declaró ante la Policía que su hijo "habría hecho desaparecer a los niños"

El juez instructor del caso de los niños desaparecidos en Córdoba, José Luis Rodríguez Lainz, asegura en su auto de procedimiento que los familiares directos de José Bretón han mentido en su versión de los hechos con el único fin de favorecerlo. La familia paterna de los pequeños, tal y como detalla el magistrado, en un primer momento mostró ante la Policía "un cierto recelo en la verosimilitud del testimonio del encartado", llegando incluso a sostener la culpabilidad de Bretón en la desaparición de Ruth y José. No obstante, el magistrado señala que esta actitud cambió hasta crear "una estrategia común de posicionamiento a favor de José Bretón".

Los abuelos, Antonia y Bartolomé, sus hermanos, Rafael y Catalina, y el marido de ésta, en su primera declaración ante el juez instructor del caso, insistieron en que todo lo que perjudicaba a a Bretón en sus declaraciones ante la Policía "no reflejaba la verdad de los declarado en un primer momento y había sido un invento por los agentes" o que era una "tergiversación de lo que habían dicho". Este cambio de actitud, según el magistrado, fue "claramente pactado", ya que Bretón incluso llegó a "vanagloriarse" del cambio de versión de sus familiares durante su segunda declaración.

El juez insiste en que las declaraciones de la familia paterna comenzaron a "casar" con la declaración del encartado y que, incluso, donde había riesgo de confrontación "aparecía el silencio o la falta de memoria concreta". No obstante, esta "unidad de acción", según el juez, se ha resquebrajado en algunos puntos sustanciales de la investigación, lo que provocó en el encartado un estado de "excitación y pérdida de papeles" en su última declaración judicial, que tuvo lugar el pasado 2 de mayo. "Cada vez que se le enfrentaba ante una contradicción con su entorno familiar o simplemente desconocía el encartado qué habían dicho éstos, era aparente cómo Bretón se mostraba tenso, y a veces agresivo e irrespetuoso", señala el juez en el auto.

El juez incluso detalla que la madre de Bretón, Antonia, en su primera declaración policial declaró que pensaba que su hijo "habría hecho desaparecer a los niños", aunque no precisó si les había hecho "algo malo" o si se los había dado a otra persona para que los escondiese, palabras que posteriormente negó. La abuela de los pequeños además mintió al no ser capaz de dar una explicación "convincente" de por qué Bretón dejó a sus hijos en casa de su hermana durante la mañana del 8 de octubre para acudir a Las Quemadillas. Antonia dijo que su hijo fue a por unos colchones, a pesar de que estos artículos ya estaban en la casa desde hacía dos semanas. Su hermano, Rafael, también quiso encubrir esta salida con una inexistente visita al psicólogo, mientras que Catalina señaló "no recordar el hecho", al igual que su marido. Del mismo modo, tampoco coinciden las versiones de lo qué ocurrió a mediodía del 8 de octubre, cuando Bretón abandona la casa de los abuelos en La Viñuela para ir hasta la finca. "Es imposible establecer un relato de hechos en firme más allá de la realidad de los escasos cuatro minutos que los niños estuvieron en la casa de los abuelos", asegura Rodríguez Lainz.

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