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Ese otro fútbol precocinado

  • El método en las jugadas de estrategia soluciona al Barça partidos en los que sus estrellas no resuelven, como en Vigo Los pocos goles encajados reflejan el nivel de portero y centrales

Desprovisto de los valores estéticos de antaño, el Barcelona encontró en el balón parado una nueva fuerza, desconocida en los últimos años, que le permite resolver partidos complicados y acercarse a los títulos. El equipo azulgrana superó el domingo un trance delicado con su triunfo en el campo del Celta, lo que le permitió mantener la ventaja de cuatro puntos sobre el Real Madrid a nueve jornadas del final de la Liga. De nuevo, el Barcelona ofreció una versión poco estimulante para los ojos. Fue otro triunfo agarrado a la prosa y alejado del verso. Pero valió lo mismo que la victoria del Real Madrid por 9-1 ante el Granada: tres puntos.

El héroe del encuentro fue el central francés Mathieu, quien marcó el gol del triunfo en el tramo final. Fue en una falta lanzada al área que encontró la valiente cabeza del defensor para conseguir un triunfo vital.

El Barcelona lleva esta temporada 13 goles en jugadas a balón parado, todo un éxito para un equipo que durante la última década no se ha caracterizado por este tipo de jugadas.

Su técnico, Luis Enrique, y su ayudante, Juan Carlos Unzué, son dos enamorados de las jugadas preconcebidas y durante los entrenamientos dedican muchos minutos a preparar este tipo de acciones. Las estadísticas indican que el esfuerzo está valiendo la pena.

A su vez, el Barcelona está defendiendo mejor que nunca los balones parados de sus rivales. No recibe un gol de estrategia desde el 25 de octubre, cuando el Real Madrid ganó 3-1 y el central Pepe marcó el segundo tanto de los blancos en un saque de esquina. Hace semanas que se debate en España el giro del Barcelona hacia otro fútbol, un estilo parcialmente alejado de las señas de indentidad asimiladas por el equipo durante la última década y que encontró su punto culminante durante la etapa de Pep Guardiola como entrenador.

Donde antes se destacaba un fútbol combinativo realmente admirable, ahora la prensa española ensalza el valor de un equipo solidario en el esfuerzo y que parece priorizar aspectos como la estrategia, la presión defensiva y las transiciones rápidas.

"Cuando no llega la tijera de Suárez, la genialidad de Leo o el desequilibrio de Neymar, cuando el equipo se ve superado por el descaro del rival, cuando sólo cuenta la estrategia, está Mathieu", publicó Mundo Deportivo.

El central francés, cuyo fichaje creó discusión a comienzo de temporada, está dando réditos importantes en un aspecto que en un principio no se valoró, como es su buen remate en las jugadas a balón parado. En la anterior jornada de la Liga, ante el Madrid, también marcó un gol en una jugada parecida a la que se vio ante el Celta. Con Mathieu, el Barça encontró también un desatascador de partidos.

Y, como en el clásico, los analistas sitúan al guardameta Claudio Bravo y los defensas Gerard Piqué y Mathieu como los mejores futbolistas del líder el domingo. Todo un síntoma de que los tiempos están cambiando en el Barcelona.

Con 27 puntos por disputar, los azulgrana deben afrontar cinco partidos en casa (Almería, Valencia, Getafe, Real Sociedad y Deportivo) y cuatro salidas (Sevilla, Espanyol, Córdoba y Atlético), además de la eliminatoria de cuartos de la Champions ante el PSG y la final de Copa. Todo está abierto para los catalanes. Los resultados marcarán la sentencia, especialmente esta temporada, una campaña que se cerrará mejor o peor, pero con elecciones, tal vez con un cambio de presidente y/o de entrenador.

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