Festival de Jerez

El romanticismo de la historia

Diego de Morón, en Sala Paúl. Diego de Morón, en Sala Paúl.

Diego de Morón, en Sala Paúl. / manuel aranda

Es curioso que en pocos días hemos podido apreciar la capacidad técnica de algunos guitarristas que ya destacan en el panorama flamenco actual, caso de Santiago Lara o del algecireño José Carlos Gómez, el más reciente, y sobre el mismo escenario, horas más tarde, viajamos al otro extremo llegando a paladear los sones de dos sonantas históricas, que más valen por su presencia que por su virtuosismo actual.

Estamos ante dos personalidades bien definidas que pusieron ayer en Sala Paúl, cerrando el ciclo 'Toca Toque', el contrapunto a lo habitual y constante, valorando, pues, el romanticismo de una época dorada de la guitarra de acompañamiento. Por un lado tuvimos el gran honor de recibir a Diego de Morón, un ser extravagante en muchos sentidos pero con el encanto que pocos pueden producir. Ni siquiera se había sentado en la silla con su guitarra cuando ya había causado los primeros comentarios por lo bajini. Jersey rosa, aspecto juvenil y reivindicación: "de Jerez nunca me han llamado, así que estoy hoy muy contento". Simpático y agradable comienza su recital por bulerías, acordándose de la escuela de su tierra que hizo grande, sobre todo, su tío Diego del Gastor. Prosigue su función por soleá haciéndonos añorar el cante de las hermanas de Utrera. Afina su guitarra en varias ocasiones y continúa por rondeñas ante la emoción del público que asiste a algo, como decíamos, fuera de lo común. Termina su aparición por seguiriyas, con parte del público despidiéndolo en pie.

En la segunda parte, con camisa blanca y chaleco negro, llega Pepe Habichuela. La escuela granadina tiene otro aire, y las manos de Pepe poseen aún más fuerza. No se trata de comparar, pero sí es justo valorar las propiedades que sigue poseyendo Carmona. Durante el espectáculo, tanto en un caso como en otro, sobresale más el carisma que el sonido que sale de la guitarra, aun siendo de gran calidad. Habichuela sí ha venido en otra ocasión al Festival, hace nueve años concretamente, pero también quiere mostrar su gratitud. Por soleá, con ritmos más contemporáneos, nos da la bienvenida. Sigue por tarantas e invita a "mi sobrino Ané Carrasco que es un fenómeno" para que lo acompañe en las alegrías y por bulerías. No se queda en los cuatro estilos, quiere regalar una seguiriya acabada en cabal para finalizar el acto. Hay que reconocer que estos conciertos deberían darse todos los años con distintos intérpretes, porque nos hace bajar del cielo a la tierra y recordarnos que el flamenco, tal como lo entienden ellos dos, no debe quedar atrás.

ToqueGUITARRAS DE CAL

Guitarras: Pepe Habichuela y Diego de Morón. Percusión: Ané Carrasco. Lugar: Sala Paúl. Día: 10 de marzo. Aforo: 3/4 de aforo.

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