Suministro eléctrico

El comercio y la hostelería le temen al recibo de la luz

  • Hosteleros y comerciantes, indignados por la tremenda subida, aseguran que no pasarán el sobrecoste a los clientes “porque el mercado actual es incapaz de asumir precios más altos”

  • Horeca estima un sobrecoste anual de unos 2.000 euros en los pequeños bares y un grave perjuicio en los grandes hoteles

Una imagen de los expositores de la carnicería de la calle Corredera, captada ayer al mediodía.

Una imagen de los expositores de la carnicería de la calle Corredera, captada ayer al mediodía. / Manuel Aranda

La tremenda, enorme, desorbitada e ilógica subida del precio de la energía eléctrica se ha convertido en un nuevo quebradero de cabeza para el comercio local. Tras el enorme sufrimiento padecido desde hace año y medio como consecuencia de la pandemia y en el preciso momento en que parece entreverse un poco de luz al final del túnel de la crisis sanitaria y económica este incremento de precios en 'la luz', como es conocida popularmente, genera un nuevo factor de incertidumbre.

Los recibos del mes de agosto aún no han sido cursados en la mayoría de los casos, pero no es óbice para que el temor hacha hecho acto de presencia.

La presidenta de Acoje, Nela García, destaca que se teme tanto al precio de la energía eléctrica “como la concatenación de subidas que este hecho genera”. No en vano, hay que recordar que al verse tan enormemente encarecida la energía eléctrica multitud de productos han visto encarecido su precio, precio que finalmente recae sobre los distribuidores y, a su vez, sobre los comerciantes.

Lo habitual es que esos precios, finalmente, recaigan sobre los clientes pero las fuentes hosteleras y comerciales consultadas por este medio dudan mucho de que el mercado, es decir la clientela, sea capaz de asumirlo.

“Esta subida -apunta Nela García- ataca directamente a la supervivencia de los negocios, Ya fue el recibo del mes de julio y venía subido de precio. Los negocios más afectados son aquellos que dependen de los productos que mantienen en neveras, congeladores, expositores, que necesitan del aire acondicionado... El sobrecoste es importante y si sigue subiendo no podemos subir precios porque el mercado no está para ello. Visto esto, entonces lo que nos queda a los comerciantes es asumir más pérdidas. Ya estábamos bajo mínimos desde hace casi dos años y ahora llega esto”, se lamenta. Cabe destacar que si de algo se enorgullecen los comerciantes de Acoje ha sido siempre de su ajustada política de precios, la cual es una de sus señas de identidad y que, además, les reportó buenos resultados durante la pasada campaña de rebajas de verano.

De otro lado se encuentra “el tema del IVA, que te lo puedes desgravar pero lo tienes que pagar tengas o no tenas. Lo que te ahorras por la bajada del IVA lo vas a pagar por otro lado con los recibos de la luz”.

Por su parte, Alfredo Carrasco, presidente de la asociación Hostelería de Jerez, lamenta que “ahora que estamos mejor con todo el asunto del coronavirus por otro lado nos llega esto”. Asegura que en su negocio en julio del año pasado pagó 1.024 euros y este mismo mes de este año he pagado 1.784, 760 euros más. Y todo ello con menos horas de trabajo y pagas más de un 40% por encima. La verdad es que estoy temiendo al recibo de agosto”. Como ya indicara, “hay negocios que ya en julio han estado pagando casi el doble de luz que de alquiler”.

Esta situación, a la que califica como “indignante” se una también que “no es sólo el precio de la luz sino lo que acarrea. Ya hay casos de proveedores que están remitiendo cartas diciendo que al subir los combustibles los productos empiezan a encarecerse. Un proveedor de hostelería ya ha dicho que los precios 'por obligación' los deben incrementar un 8%. Al final todo lo asumimos las empresas. No podemos subir un 8% al café, la tostada, la cerveza o la copa. Es insoportable y para nosotros una puntilla”.

Juan Carlos Ibáñez es el propietario de la conocida pastelería-cafetería 'Berlín'. Allí la energía eléctrica es esencial para elaborar pasteles y cafés en las mesas de la terraza y del interior. “No he pagado tanto en julio en mi vida”, señala a este medio. “Fueron casi 1.400 euros, cuando yo venía pagando unos 800. Es verdad que en verano sube unos 200 euros por el aire acondicionado, pero lo máximo a lo que habíamos llegado era a unos mil en verano. Me lo estoy viendo llegar y lo de agosto va a ser criminal”.

Esta situación ha provocado “que estemos mirando por el consumo eléctrico todo lo que podemos. Nosotros funcionamos con el horno, que es eléctrico pues no hago nada con gas, también están las 'vitros', y la cafetera, que no para y consume un montón. A eso hay que añadirle las vitrinas y las 24.000 frigorías que tenemos de refrigeración. ¡Ya me dirán!”. Por esta razón llegó incluso a cambiar los turnos de trabajo para que se trabajara con los hornos cuando la energía eléctrica está más barata.

Antonio de María es el presidente de los hosteleros provinciales. Al igual que el resto de profesionales consultados por este medio señala que “cada vez que salimos de una nos metemos en otra”. Según mantiene, “cuando se habla de subidas históricas hay que mirar el valor kilovatio, no hay que mirar la factura si no lo que has consumido, ya que hay casos de negocios que funcionaron poco hace un año y otros que tuvieron más actividad”. Reconoce que “el sector está preocupado porque esto no es normal” y cifra el gasto extra de un bar de tamaño normal “en unos 2.000 anuales, que sin duda es un buen pellizco”.

Donde sí teme los efectos de la subida Antonio de María es sobre todo en las grandes industrias y en las grandes instalaciones turísticas y hoteleras. “en ellas el 'palo' va a ser enorme, como será en empresas del tamaño de astilleros, grandes hoteles y campings”.

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