Jerez

Maletas cargadas de ilusión

  • Marcos Carribero y sus padres, Juan y Ana María, viajan hoy hacia Estados Unidos, donde el día 7 el joven jerezano será operado de la dolencia cardiaca que padece

Marcos Carribero y sus padres, Ana María y Juan, ponen hoy rumbo a Boston, ciudad estadounidense donde el pequeño jerezano, de tan sólo siete años, se enfrentará a una nueva operación de corazón, la que esperan que sea la definitiva para tratar su dolencia, una cardiopatía congénita, atresia pulmonar con septo íntegro y ventrículo derecho hipoplásico. Partirán de Jerez a las nueve y media de la mañana hacia Madrid, desde donde cogerán un vuelo a Estados Unidos a las tres y media de la tarde a donde llegarán tras más de siete horas de viaje. En sus maletas, además de ropa de abrigo, llevan también muchas esperanzas "y muchos nervios. Estamos que nos subimos por las paredes", señala Juan, que comenta que "hoy (por ayer) me he levantado a las tres de la mañana. Llevamos una semana en la que apenas podemos pegar ojo".

Desde que pusieron adelante la campaña de ayuda a Marcos a comienzos de octubre, "han pasado dos meses, pero para mí parece que han sido dos años", relata Ana María, cuyo rostro denota el cansancio acumulado tras tantos días de esfuerzo.

Sobre el apoyo ciudadano, no tienen más que palabras de agradecimiento. Además de donativos de Jerez, han recibido de toda la provincia, Andalucía e incluso de fuera de nuestra comunidad, como Barcelona o Las Palmas. Las iniciativas surgidas por parte de asociaciones vecinales, hermandades y demás colectivos también han sido -y están siendo- numerosas, así como el apoyo de algunos partidos políticos, si bien también indican que por parte del Ayuntamiento esperaban un poco más de ayuda.

Todo ello ha posibilitado que cuenten con el dinero para la operación, que cuesta unos 70.000 euros, si bien la estancia de Marcos en el Children's Hospital para el post operatorio, que no será menor de 15 ó 20 días, requiere sobre otros 30.000 euros, aunque como señala Juan "en realidad no sabemos cuánto vamos a necesitar finalmente, porque lo mismo tenemos que estar en Boston una larga temporada".

Y es que la intención es que una vez allí, los médicos puedan valorar también la otra gran dolencia que sufre Marcos, una hidrocefalia, una lesión cerebral grave que le hizo pasar igualmente por el quirófano y que requirió que le pusieran una válvula de derivación.

A pesar de lo que se pudiera pensar tras más de veinte operaciones, Marcos no se encuentra postrado en una cama. Es un niño vivaracho, muy despierto, con unas ganas de vivir tremendas. "¿Cómo no vamos a luchar por él, viéndole cómo es?", señala Juan mientras su hijo juega con el peluche de un perro, "el gua gua", como le dice Marcos. "Lo ha acompañado en todas las operaciones", afirma su madre.

Han sido siete años de lucha, que comenzaron a las pocas horas de nacer Marcos. El hospital sevillano Virgen del Rocío ha sido, más que su segunda casa, su primera. Tras consultar con especialistas, tanto de este centro como del cordobés Reina Sofía, Juan y Ana María decidieron que lo mejor para su hijo era viajar a Boston, ya que las técnicas allí son mucho más avanzadas que en España.

Por su parte, aquí en Jerez, junto a su tía, aguardará Joana, la otra hija, de 14 años, de Juan y Ana María. "No será la primera Navidad que pase sin nosotros, lamentablemente", afirma su padre, que destaca la entereza de su hija para afrontar el problema de su hermano a lo largo de estos años.

El día y la hora están marcados en rojo en el calendario. Cuando el día 7 Marcos entre en el quirófano a eso de las siete y media de la mañana, una y media de la tarde en España, en Jerez, en la plaza del Arenal se formará un corazón hecho con velas que simbolizará el de todos los jerezanos que esperan recibirlo con los brazos abiertos a principios del próximo año.

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