Obituario

Muere Alfredo Erquicia Guardiola, agricultor y ganadero, a los 91 años de edad

  • Viudo de María del Carmen Domecq Ybarra, con quien tuvo cinco hijos, tenía la Encomienda de Número de la Orden Civil del Mérito Agrícola

Alfredo Erquicia Guardiola, junto a su esposa María del Carmen Domecq Ybarra.

Alfredo Erquicia Guardiola, junto a su esposa María del Carmen Domecq Ybarra.

Alfredo Erquicia Guardiola, agricultor y ganadero, falleció el pasado miércoles 29 de septiembre a los 91 años de edad. Viudo de María del Carmen Domecq Ybarra, con quien se casó el 12 de cctubre de 1965 en la Basílica de la Merced, padre de cinco hijos: María, casada con Javier Bohórquez Crespí de Valldaura; Lucía; Alfredo, casado con Ann de Clerck; Luis, casado con Frida Beca Trías; y Rocío, casada con Borja Pemán Díez; era abuelo de once nietos.

Sevillano de nacimiento, afincado en Jerez desde joven, era jerezano de corazón. Hijo de Alfredo Erquicia Aranda, que fuera teniente general y capitán general de Canarias, nombrado jefe del Ejército español del Norte de África y gobernador general de las 'plazas de soberanía', y de Lucía Guardiola Fantoni.

Alfredo Erquicia era ingeniero técnico agrícola. Agricultor desde siempre, dedicó su vida al campo y a la ganadería. Durante su fructífera vida laboral fue también presidente de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de Arcos de la Frontera, presidente de la Cooperativa Agrícola del Guadalete (Guadalco) y de su filial en Osuna (Coreysa), presidente del Grupo Remolachero y del Grupo de Cereales de la provincia de Cádiz, presidente de la Comunidad de Regantes del Guadalcacín y presidente de la Caja Rural Provincial de Cádiz. Le concedieron la Encomienda de Número de la Orden Civil del Mérito Agrícola.

Alfredo Erquicia y Álvaro Domecq, en la ganadería de la Condesa de Sobral en el Alentejo portugués. Alfredo Erquicia  y Álvaro Domecq, en la ganadería de la Condesa de Sobral  en el Alentejo portugués.

Alfredo Erquicia y Álvaro Domecq, en la ganadería de la Condesa de Sobral en el Alentejo portugués.

Gran aficionado a los toros, afición que heredó de su familia Guardiola. Contaba que comenzó a ir a los toros "a finales de la temporada 1939 en la Maestranza". Y recordaba que en 1940 vio a Manolete: "Si sacaba buenas notas me sacaban una gradita del cuatro, fila dos o tres, pero si sacaba malas notas me tenía que ir a lo más alto del Sol". Luego acompañaría a sus cuñados Fermín Bohórquez y Álvaro Domecq en muchas corridas. Cumplió su sueño de ser ganadero de reses bravas cuando junto a Álvaro Domecq compró en el Alentejo portugués la ganadería de la Condesa de Sobral.

Junto a su padre empezó a criar caballos de raza española, árabe e hispanoárabes, labor que continuó muchos años. Perteneció a la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española, obteniendo varios premios en la Feria de Jerez, afición que ha seguido su hijo Luis, garrochista y campeón de España y de Andalucía de acoso y derribo.

Sevillista hasta el final, orgulloso de ser socio nº 19 del Sevilla.Persona muy cultivada y gran aficionado a la lectura, con una memoria fabulosa que conservó y a través de la cual infinidad de anécdotas y recuerdos cobraban vida.

El propio Luis Erquicia destaca la "generosidad y esplendidez" de su padre, "una persona tremendamente generosa y buena, además de un hombre humilde, con muchos amigos y muy fiel a su gente". De entre todas sus pasiones, y al margen del fútbol y los toros, Luis subraya la de "hacer feliz a todos los que tenía a su alrededor".Sus allegados coinciden en que era una persona "excepcional y maravillosa, muy amable y generosa en todos los sentidos. Muy cariñoso, amigo de sus amigos y muy espléndido, sin duda una de las personas más espléndidas que ha habido en Jerez", señalan los que le conocieron, al tiempo que destacan que "ha disfrutado mucho en la vida haciendo disfrutar a los que estaban a su lado, a su alrededor", lo que le hizo ser "muy querido por todos sus amigos".

Las exequias de Alfredo Erquicia tuvieron lugar el pasado jueves y el funeral por su eterno descanso se celebrará el martes 12 en Santo Domingo a las 13:00 horas.

Alfredo Erquicia y su esposa, Carmen Domecq, con su hija Rocío y sus nietos, en la plaza de toros de El Puerto en 2005. Alfredo Erquicia y su esposa, Carmen Domecq, con su hija Rocío y sus nietos, en la plaza de toros de El Puerto en 2005.

Alfredo Erquicia y su esposa, Carmen Domecq, con su hija Rocío y sus nietos, en la plaza de toros de El Puerto en 2005.

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