maNUEl de la curra. cantaor

"Prefiero dar un gallo y tres quejíos buenos que ser un robot"

  • Lleva desde los 16 años fuera de su tierra, pero ha sabido conservar el eco de Jerez

  • A sus 38 años sueña con una oportunidad en su tierra natal

Manuel Chacón Carrasco (Jerez, 1979) 'Manuel de la Curra' es casi un desconocido en su ciudad natal dentro del ámbito flamenco. Con apenas dieciséis años puso rumbo a Mallorca, para pasar después por ciudades como Alicante, Madrid y Málaga, donde reside desde hace diez años. Ahora, aprovecha el periodo estival para pasar por Jerez, y recargar pilas.

-Venir a la tierra es algo que no se perdona...

Cuando sales de Jerez la gente se olvida de ti, eso le ha pasado a mi tío Juañares, y ese canta como pocos"

-(Risas) Sí, en cuanto puedo me vengo para acá. Al menos ahora estoy en Málaga y me lo puedo permitir porque cuando vivía en Alicante no veas lo pasaba fatal.

-Porque usted, aunque sólo tiene 38 años, ha pasado media vida fuera...

-Sí, me fui de Jerez con mi familia con apenas 16 años. Antes había empezado a hacer cositas en el Lagá de Tío Parrilla, en la Taberna Flamenca y con el Tato Diego (Carrasco), con el que iba haciendo los coros. En Mallorca estuve varios años buscándome la vida, incluso llegué a montar un tablao, y después emigré a Alicante y allí estuve de profesor de guitarra en el Conservatorio. Porque yo empecé tocando la guitarra como mi tío Curro Carrasco (Navajita Plateá) y mi tío Juañares. En el 2005 me fui a Madrid para participar en una audición en la Compañía de Antonio Gades, que acababa de constituirse como Fundación porque había fallecido Antonio un año antes. Allí trabajé de guitarrista y cantando en 'Carmen' hasta que al hacer 'Bodas de sangre' me dijeron 'o la guitarra o el cante' y me decanté por el cante. Allí estuve tres o cuatro años hasta que me fui para Málaga donde vivo desde hace diez años. Tuve un hijo y no me he movido allí por él.

-O sea que como a muchos artistas de Jerez, el baile le ha dado para sobrevivir...

-Sí, para sobrevivir y para aprender. He cantado a muchos bailaores, a Rafael Amargo, María Juncá, La Lupi, Juan de Juan, José Maya, Carrete de Málaga...A mí el baile me ha dado la oportunidad de trabajar y viajar por muchos sitios. Además, en la Compañía de Antonio Gades aprendías conceptos teatrales, es decir, a moverte por el escenario, a saber el espacio que tienes...Todo eso a mí me lo ha dado el baile.

-Le escuché en el concurso que la Fundación Cristina Heeren hizo en la Sala Compañía y usted suena a Jerez pese a estar tanto tiempo fuera...

-Intento no perder la raíz, por eso creo que hay muchos bailaores y bailaoras que recurren a mí. Mira, mi bisabuela era hermana de Fernando Terremoto, mi tía Tita, y su marido hermano del Sordera. Eso por parte de mi abuela Curra, y por parte de mi 'pare' Jirigaña, toda la familia Carrasco. Después, por parte de mi padre son de La Plazuela. Entonces, con eso no puedo sonar a otra cosa, lo llevo en la sangre.

-¿Le gusta estudiar el cante?

-A mí sí, yo soy muy buen aficionado, aunque reconozco que el cante tiene que tener su parte de improvisación, de naturalidad. Ahora hay demasiados robots, no transmiten nada, y yo prefiero pegar un gallo pero que luego me salgan dos o tres quejíos buenos que hacerlo todo plano. Ahora por ejemplo estoy estudiando la malagueña, haciendo estilos que por aquí se hacen poco, porque además los aficionados allí en Málaga son muy exigentes. También me gusta mucho cantar por soleá y los cantes de Levante.

-¿Y ha tenido algún espejo donde mirarse en el cante?

-Yo soy de Terremoto y El Sordera, porque uno es el salvajismo, ese sonido jondo y el otro es una fuente de conocimiento inagotable. Y cuanto más los escucho más aprendo. Yo he escuchado a Terremoto cantar por caña y no veas, igual que cuando oyes al Sordera haciendo bamberas También me gusta mucho El Serna.

-¿Vivir fuera le ha hecho cambiar esa concepción?

-Creo que sí. Aquí hay cosas increíbles porque yo he visto a gente cantar que te mueres, igual que a otros que hacen una pataíta y te vuelves loco, pero no puedes quedarte con sólo eso. Hay que saber enriquecerte de otras cosas, y eso sí puedo decir que a mí me ha hecho evolucionar.

-¿Y es fácil vivir de esto?

-Fácil no es, pero hay que buscarse la vida. Yo he llegado a cobrar en la compañía de Antonio Gades un millón de pesetas al mes, pero eso ya pasó. Ahora uno va buscando cositas, y bueno, hay temporadas que me voy al Tablao Cordobés de Barcelona y allí me llevo dos o tres meses y me traigo un buen dinero.

-¿Y Jerez, sigue siendo la mejor palabra para incluir en el currículo?

-Claro que sí. A mí ser de Jerez siempre me ha facilitado las cosas. También porque te escuchan cantar y saben que tienes un swing distinto, un soniquete que no lo hay en otro sitio.

-¿Por qué cree que no ha tenido oportunidades en su tierra? ¿Quizás porque no le conocen?

-Puede ser. Cuando uno sale de Jerez parece que se olvidan de ti. Es algo que he vivido en mi propia familia con mi tío Juañares, que es un cantaor enorme y con un gran conocimiento y sin embargo, ¿cuántas veces ha cantado en Jerez últimamente? Una o dos puede ser. Es una pena, pero bueno, nunca es tarde, ojalá alguna vez se acuerden de mí, yo me veo lo suficientemente preparado para cantar aquí.

-Ya por último, ¿qué planteamientos tiene para el futuro?

-Bueno, ahora estoy trabajando con mi tío en su próximo disco. A mí me gusta mucho la producción, el tema de estudio y demás, y bueno, con él estoy grabando allí en Málaga. También en unas semanas volveré a Barcelona al tablao.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios