Jerez

Ruido, polvo y menos clientes por las obras de la calle Santa María

  • Los comerciantes de la céntrica vía y la plaza Esteve sufren de primera mano las consecuencias de las reformas de levantamiento y adecuación de la calzada

No cabe duda que el arreglo y adecentamiento de la calzada de la calle Santa María va a suponer una gran mejora para el centro de la ciudad, facilitando y mejorando su acceso tanto para compradores como para comerciantes. Entre las mejoras que se pretenden lograr está la de acabar con los socavones que se formaban debido al mal estado de la carretera, con el adoquinado completamente desgastado. Sin embargo, al hablar de obras, siempre habrá damnificados durante el tiempo que se producen, en este caso, los comerciantes.

La mayoría de comercios que se encuentran en Santa María, aunque reconocen que va a suponer un gran progreso para el tránsito de la vía y se va a ver reflejado en sus ventas, coinciden que están sufriendo varias dificultades debido a las reformas. Para Alejandro Fernández, camarero de la taberna El Pasaje, las molestias más inmediatas son "el ruido y la suciedad que genera la excavadora", explica mientras quita el polvo de una de las mesas más cercanas a la puerta, desde donde se puede observar el levantamiento de la carretera en primera fila. Respecto a la clientela, el camarero "no nota nada fuera de lo normal. La mayoría de personas que acuden al bar llevan viniendo toda la vida y no van a cambiar sus hábitos por ninguna obra. Lo que sí se nota es la falta clientela ocasional que solía visitar el centro y ha dejado de hacerlo".

La tienda de ropa Montepicaza es otro de los comercios afectados, donde el empleado Francisco Canales volvía a señalar la molestia que causa "el ruido y el polvo, además de eso, donde más se nota la reforma es en que viene mucha menos gente". La dependienta de la farmacia Figueroa reía señalando que el ruido "va a terminar volviéndome loca. Encima al ser agosto y estar el personal de vacaciones, estamos aquí más horas, por lo que espero que la obra termine en el tiempo estimado".

Manuel Rosado, dependiente de La Casa Rosa, es quien hace la crítica más dura a la situación, afirmando que "esto era lo que nos faltaba a los comerciantes del centro. Estas obras sólo añaden otro problema más que está haciendo a la gente no venir al centro". Para Rosado, los otros causantes serían "la actuación del gobierno pasado con el tratamiento de la calle Honda, la crisis española, el paro y encima, la huelga de autobuses, que hacen que las personas se lo piensen más de dos veces a la hora de ir al centro". El dependiente sigue analizando la duración estimada de la reforma, que va a durar "una semana, según nos han dicho, aunque luego terminarán siendo dos si hay suerte y no se retrasa alguna más. Por lo menos sabemos que la calle va a quedar mejor de lo que estaba, ya que el estado de la carretera provocaba continuos desperfectos para los coches debido a los baches".

Por otro lado, hay tiendas como Vodafone que no han notado las reformas en exceso. "Hemos tenidos unos días muy completos en ventas, aunque sí es verdad que viene menos gente, sobre todo por la tarde, pero no nos preocupamos porque es algo que se espera del mes de agosto en Jerez", señala una dependienta.

No hay que olvidar los comercios de la plaza Esteve, que se encuentra cerrada al tráfico como consecuencia de las obras. En este caso, lo que critican los comerciantes es que la reforma no ha llegado hasta allí. "Es una pena que ya que se está reparando la calzada de la calle Santa María no metan a seis o siete obreros más en plantilla y reparen también la de Esteve. Dentro de unos meses, se darán cuenta que han perdido la oportunidad de hacerlo a tiempo y volverán a fastidiarnos con otras dos semanas de cortes y obras", vaticina el jefe de la relojería San Francisco.

Este corte ha causado que las paradas de autobuses se encuentren inhabilitadas y se hayan tenido que buscar paradas provisionales, lo que ha acentuado aun más el despoblamiento del centro. También añade más leña al fuego a la situación del sector, que se encuentra en huelga indefinida desde el lunes. La dependienta de la zapatería Bonanza, otro comercio situado en la plaza, señala que la solución sería "que el Ayuntamiento apoyase más al centro, seguir el ejemplo de Sevilla y hacer una gran terminal en Esteve donde pararan todas las líneas de autobuses".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios