Jerez

El comercio de proximidad rompe las barreras de la venta online

  • Acoje duplica el número de asociados que han dado el salto a la comercialización digital desde el inicio de la crisis sanitaria

  • El pequeño y mediano comercio pierde el miedo ante la necesidad de buscar alternativas como las redes sociales para subsistir

La transformación digital en el comercio local se ha disparado desde el inicio de la pandemia. La transformación digital en el comercio local se ha disparado desde el inicio de la pandemia.

La transformación digital en el comercio local se ha disparado desde el inicio de la pandemia. / Pascual

El comercio local subsiste a duras penas frente a la pandemia, cuyos efectos se prolongan desde hace ya diez largos meses sobre un sector que lleva muchos años en serias dificultades bajo el yugo de la competencia de las grandes superficies comerciales y los gigantes del comercio electrónico.

La campaña de rebajas, congelada por la lluvia y el frío de las primeras semanas de enero, pasa casi desapercibida para el pequeño comercio, que tras el leve respiro de la Navidad vuelve a sufrir los rigores de las restricciones decretadas por el Gobierno andaluz, en concreto el adelanto del cierre a las seis de la tarde y el cierre perimetral de los municipios con una tasa de incidencia de más de 500 casos por cada 100.000 habitantes, caso de Jerez, donde el consumo sigue por los suelos y el movimiento en las calles es cada vez menor por las reticencias de la población a salir de casa.

Renovarse o morir, no queda otra. Las asociaciones de comerciantes insisten en su llamada de auxilio a los consumidores para que sigan confiando en el comercio de proximidad a la hora de hacer sus compras, para lo que a raíz de la pandemia y su rápida propagación cuentan con más facilidades por la rápida adaptación de los establecimientos a la comercialización online.

Desde el estallido de la crisis sanitaria, el comercio digital se ha disparado exponencialmente entre los asociados de Acoje, que ha duplicado el número de asociados que se han incorporado a la venta a través de internet, para pasar de una veintena a los más de 40 que ya explotan estos canales de comercialización pese a que, según Nela García, presidenta de la Asociación de Comerciantes del Centro de Jerez (Acoje), “antes no lo tenían claro o no lo veían necesario”.

La demanda se concentra en el sector textil y la alimentación, caso de carnicerías, fruterías... en las que no estaba muy extendida esta práctica, de la que se benefician otro tipo de comercios de proximidad gracias también al empuje de iniciativas como la plataforma ‘Mercado de Jerez’ impulsada por el PP o la web ‘Telallevan.com’ creada por Adelante Jerez para anunciar a los pequeños negocios con servicio de entrega a domicilio.

La Junta de Andalucía también lanzó en verano una convocatoria dotada con 11 millones de euros para la modernización y reactivación de las pymes y la artesanía, que incluye una línea para la transformación digital y que contempla el anticipo íntegro cuando la cuantía concedida no supere los seis mil euros.

La responsable de los comerciantes del centro explica que la mitad de los asociados de Acoje, unos 60 comercios, han solicitado estas ayudas para el desarrollo o la renovación de páginas webs, que en algunos casos puede llegar al 100% de la inversión. “El problema –puntualiza– es el proceso es muy lento y aún no hay resolución, que esperamos que salga este mes, porque muchos comercios han adelantado ya la inversión porque es obligatorio”.

Aún hay comercios que no han dado el paso de la digitalización, sobre todo pequeños establecimientos que no tienen capacidad o carecen de personal para poder atender la venta por internet, así como tiendas de souvenirs, de moda flamenca y de trajes de celebraciones que no tienen demanda, relata García, quien recuerda que Acoje está siempre abierta para ayudar a sus asociados en lo que necesiten, como ocurrió durante el confinamiento, durante el que los comerciantes de actividades no esenciales ayudaron a los esenciales en el reparto a domicilio.

“Las redes sociales también facilitan un contacto directo y cercano con los clientes”, asegura Nela García, quien subraya que “muchos negocios se han salvado por las ventas a través de Facebook y Whatsapp, porque no todos tienen página web, ya que mantenerla requiere una inversión importante y lo más difícil es el posicionamiento".

Acoje prepara una nueva campaña para, de un lado, agradecer a los consumidores su solidaridad con el comercio de cercanía durante la pandemia y animarles a mantener su apuesta por un colectivo que se caracteriza, también en las ventas electrónicas, por ofrecer un servicio de calidad, personalizado y comprometido con su entorno, donde generan riqueza y empleo.

No en vano, la responsable de los comerciantes del centro detalla que en la medida de lo posible, el reparto se realiza con empresas locales y, a diferencia de las grandes plataformas de e-commerce, “se paga de forma digna para crear sinergias” y favorecer así la reactivación económica en la zona.

Según García, el comercio de proximidad ofrece un valor diferenciador, y es que el producto no va a defraudar porque el cliente lo ha visto anteriormente en la tienda y puede incluso pedir información adicional a través de whatsapp, por ejemplo las medidas exactas para saber si una prenda le queda bien. Ella misma ha facilitado instrucciones precisas para el montaje de un carrito de juguete a clientes, porque es un servicio directo, más cercano y basado en la confianza.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios